Los 5 mejores países para hacer un viaje cervecero

Este es un post que seguro que va a hacer que acabes con ganas de tomarte una birra y planear un viaje cervecero. Yo me incluyo en este grupo, y es que me encanta probar diferentes cervezas cada vez que voy de viaje. Alguno seguro que lo conoces, pero quizá alguno te sorprenda.

Viaje cervecero a Alemania – Prost!

Si hay un país que siempre hemos asociado a la cerveza, ése es Alemania. Creo que debe ser imposible saber a ciencia cierta cuántos tipos de cerveza se producen en el país, aunque se calculan unos 5.000. Para probarlas todas en un año habría que tomarse unas 13 cada día, así que es imposible que en un viaje o varios lo podamos hacer. Para ponértelo un poco más fácil, te cuento algunos lugares y tipos de cerveza que seguro no te puedes perder.

Múnich

Múnich es la capital de la cerveza y su Oktoberfest es la fiesta cervecera por excelencia. Tanto, que muchos otros países comienzan a celebrarla. Mucho menos conocido es el Frühlingsfest (o Fiesta de la Primavera), en la que también se monta alguna carpa con larguísimas mesas y se sirven miles y miles de litros de cerveza.

Baviera, la región donde se encuentra Múnich, produce alrededor del 25% de la cerveza de toda Alemania y cuenta con más de 600 fábricas. Seguro que has oído hablar de Paulaner y Franciskaner, las cervezas más internacionales de la ciudad del tipo Weizenbier o Weißbier, la cerveza de trigo que tiene una consistencia más espesa que la típica cerveza rubia, pero hay muchas otras.

En cualquier cervecería típica (Brauerei) suelen hacer su propia cerveza, como la Augustiner Bräustuben o la Löwenbräukeller, aunque la más famosa es la Hofbräuhaus. Más allá de su cerveza, este lugar tiene mucha historia y es uno de los lugares más animados de la ciudad, sea el día que sea. La decoración es típica de Baviera, no falta la música y hay señores locales, vestidos con el traje típico de la región, bebiendo sus cervezas en unas preciosas jarras de litro. ¡Es toda una experiencia!

Hofbrauhaus Múnich, viaje cervecero
No olvides pedir la jarra de un litro para sentirte como en el Oktoberfest

Düsseldorf

En Düsseldorf la cerveza típica es la Altbier, que es de color oscuro, algo amarga, pero no llega a ser espesa como la cerveza negra. Se puede tomar en prácticamente cualquier bar de la ciudad, aunque la mejor zona para hacerlo es el centro. Allí se encuentran los edificios históricos de estas marcas y en algunos de ellos siguen produciendo la Altbier allí mismo.

Zum Schlüssel y Schumacher tienen su Brauerei en la Bolkerstrasse, la que llaman la barra de bar más larga del mundo, ya que toda la calle está llena de bares. Uerige se encuentra al final de Flingerstrasse (paralela a la anterior y llena de tiendas de ropa), y es la que tiene una decoración más tradicional. En la Kurze Strasse está la más nueva (Kürzer) y es la que está más de moda entre el público joven.

Colonia

Cerca de Düsseldorf, en Colonia, la cerveza típica es la Kölsch, que nada tiene que ver con las anteriores. Igual que en el resto de ciudades, el centro de Colonia está lleno de cervecerías y terrazas (Biergarten) donde probar las diferentes marcas. Es muy ligera, su sabor es menos fuerte que el de otras variedades y es rubia. La Früh, muy cerca de la Catedral, es la más típica, aunque también existen otras marcas como la Sion, la Gaffel o la Gilden.

Berlín

Berlín, que también tiene tradición cervecera, como no podía ser de otra manera, se ha volcado en los últimos años con las cervezas artesanales y hay unas 200 microcervecerías. ¡Casi nada! Algunas de las más conocidas son la Vagabund Brauerei, Hops & Barley, Berliner Berg o Heidenpeters. En la ciudad también existen tours para hacer catas de diferentes variedades.

Viaje cervecero a Bélgica – Santé !

Parece mentira que un país relativamente pequeño pueda producir tantas variedades de cerveza: ¡unas 1.500! La tradición se remonta al siglo XII, cuando los monjes comenzaron a fabricar cerveza para poder financiarse. Muchas de las mejores cervezas belgas son precisamente las de abadía, que toman el nombre de algún antiguo monasterio, aunque actualmente son elaboradas por grandes grupos empresariales, y las trapenses, en las que los monjes sí siguen supervisando el proceso de elaboración. Entre las de abadía más famosas están Leffe Grimbergen y entre las trapistas Chimay y Westmalle.

Muchas de ellas tienen una alta graduación y suelen servirse con su respectivo vaso, porque al igual que cada cerveza se elabora de forma diferente, hay que beberla de manera que apreciemos bien sus aromas y sabor. El más característico es sin duda el de la cerveza Kwak, que recuerda a una probeta de laboratorio y se asienta en una estructura de madera. Su creador solucionó así el problema de beber cerveza en los carruajes en el siglo XVIII y hoy en día el vaso ha superado la fama incluso de la marca.

Bruselas

Kwak es una de las tipo Ale más conocidas junto con Duvel, La Chouffe y la más famosa de todas: Delirium Tremens. Esta cerveza con nada menos que 9 grados de alcohol, cuyo logo es un elefante rosa sobre un fondo azul, busca hacer honor a su nombre de delirio. El Delirium Café, en pleno centro de Bruselas, es todo un reclamo turístico, no solo en un viaje cervecero. Cuentan con más de 2.000 variedades de cerveza, no solo de Bélgica sino de otras partes del mundo, así que opciones para delirar, tienes unas cuantas 🙂 . Existe un tour de la cerveza en la capital en el que probar varias de ellas y conocer más sobre su historia y variedades.

cervezas belgas
Algunas de las cervezas belgas más conocidas. ¿Cuál es tu preferida?

Lovaina

Pero si hay una ciudad cervecera en Bélgica por excelencia, ésa es Lovaina. El mes de abril es el mes de la cerveza, así que la ciudad se transforma en un festival donde degustar muchísimas variedades e incluso platos cocinados con cerveza. Aquí se encuentra también la fábrica de la Stella Artois. Ésta es una de las cervezas comerciales más populares de Bélgica junto con la Jupiler, que se produce en Lieja.

Viaje cervecero a Argentina – ¡Salud!

Seguro que a más de uno le sorprende ver Argentina como viaje cervecero en esta lista. Probablemente conozcas la Quilmes, la más famosa del país, pero no el resto de cervezas que te voy a nombrar (a no ser que seas un auténtico fan de la cerveza y/o hayas estado ya en Argentina).

Norte de Argentina

Muchos alemanes emigraron a Argentina y decidieron comenzar un negocio con su amada tradición cervecera. Otto Bemberg fue el creador de la Quilmes en 1888, aunque gracias a él disfrutamos hoy día de otras cervezas también comerciales del grupo Quilmes, como la Imperial o la Andes. Estas dos marcas son populares en el norte de Argentina, aunque para mí las mejores de esta zona son la Salta (tanto la rubia como la negra) y la Norte.

Bariloche

Todas las anteriores marcas son comerciales, aunque poco a poco la cerveza artesana va encontrando su hueco también y ya hay unos 600 productores en todo el país. Bariloche es un buen reflejo de esta tendencia, y es que esta ciudad de la Patagonia es muy conocida tanto por su naturaleza y chocolates como por la cerveza. La marca Patagonia es de las más grandes y distribuidas por la zona, aunque una vez en la ciudad, no puedes dejar de hacer una ruta por las cervecerías Blest, Berlina y Manush.

Villa General Belgrano

Y para terminar con las curiosidades de este viaje cervecero a Argentina, decirte que en las Sierras de Córdoba hay un pueblo llamado Villa General Belgrano que parece sacado de los mismos Alpes. El centro está repleto de edificios de madera y, cómo no, ¡de cervecerías! Gut Bier, Interlaken, Rissen o Brunnen son algunas de ellas (como ves, con su nombre alemán). Siempre es posible tomarse una cerveza en este tranquilo pueblo, aunque cuando se vive el momento álgido es en la primera quincena de octubre, ¡cuando se celebra el Oktoberfest!

Villa General Belgrano, Sierras de Córdoba
¿Un Oktoberfest en Argentina? ¡Pues sí!

Viaje cervecero a República Checa – Na zdravi!

República Checa es otro de los países con una larga tradición que bien merece un viaje cervecero. Tienen tanta pasión por esta bebida que son los mayores consumidores de cerveza del mundo, bebiéndose más de 150 litros de cerveza al año por persona.

Pilsen

Una de las actividades que te recomiendo cuando viajes a este país es visitar la fábrica de cerveza Pilsner Urquell, en la ciudad de Pilsen. Es, para mí, la mejor cerveza del país y una de las mejores del mundo. El tour por la fábrica es muy interesante y te dan a probar de la cerveza del propio barril sin filtrar. Y esta sí que te aseguro que es la mejor cerveza que probarás en tu vida. ¡Deliciosa!

Fábrica de cerveza Pilsner Urquell
Uno de los edificios de la fábrica Pilsner Urquell

Praga

En Praga es muy famosa la Staropramen, aunque para tomar algo más tradicional conviene acercarse a la cervecería U Fleku, la más antigua de la capital con más de 500 años a sus espaldas. Si te apetece conocer leyendas y curiosidades sobre la cerveza en Praga, entonces puedes apuntarte a un tour cervecero por la ciudad con cata incluida.

Viaje cervecero a Irlanda – Sláinte!

El Día de San Patricio es la mayor fiesta cervecera de Irlanda y comienza a serlo en otros lugares. Y es que da igual la ciudad del mundo en la que te encuentres: siempre habrá un pub irlandés donde tomarte una pinta. Más allá de conmemorar el 17 de marzo la muerte de San Patricio, patrón de Irlanda, la fiesta es ahora un festival que dura varios días y en el que no puede faltar la cerveza.

Dublín

La marca más conocida de Irlanda es Guinness, exportada a todo el mundo y todo un icono ya del país. Su color negro y su textura son inconfundibles, y en Dublín existe todo un “parque temático” sobre ella. Lo llamo así porque no me gustó demasiado la experiencia. Pensé que visitaría la fábrica de cerveza Guinness y me encontré con un edificio de varias plantas, escaleras mecánicas y gente a tutiplén. Por tanto, si quieres probar la cerveza en Dublín, mejor que vayas a tomártela a uno de sus tantos pubs

El más conocido es el mítico Temple Bar, pero no el único. Por ejemplo, O’Neills (que se encuentra frente a la famosa estatua de Molly Malone), Sweetman o Porterhouse, un pub-discoteca con su propia marca de cerveza con diferentes variedades, son una buena opción. Desde Civitatis proponen un tour nocturno para visitar varios pubs, conocer su historia y probar algunas de sus cervezas.

Porterhouse Dublín, viaje cervecero
La barra del Porterhouse. ¿Cuál te apetece probar?

En estos y en cualquier otro pub de Irlanda puedes tomarte no solo una Guinness, sino también una Murphy’s, una Kilkenny (ambas rojas), una O’Haras o una Galway Hooker. Son algunas de las mejores cervezas del país aunque no sean tan conocidas como la negra más famosa del mundo.

¡Y hasta aquí el viaje cervecero! Espero que te haya gustado y te haya despertado el gusanillo no solo de tomarte una cerveza, sino de salir a descubrir mundo también. Recuerda beber con moderación, y si bebes, no conduzcas. ¡Salud!

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