Puente de mayo en Múnich

Hace apenas unas horas que he vuelto de Múnich. La visita ha sido corta, pero intensa, y he descubierto que es una ciudad muy animada. Os recomiendo ir, especialmente durante el puente de mayo, ya que hay mucho ambiente y podéis disfrutar del Frühlingsfest, una versión reducida del Oktoberfest.

En esta ocasión he viajado con mis padres. Como no me ven muy a menudo, decidí regalarles los billetes para juntarnos en Múnich este puente y ver la ciudad, que ninguno conocíamos. Apenas hemos estado juntos 48 horas, pero nos ha dado tiempo a ver prácticamente toda la ciudad y a pasarnoslo muy bien. Por cierto, ¡Feliz Día de la Madre, mamá! 🙂

Marienplatz de Múnich
Marienplatz de Múnich

Además de ver los típicos monumentos y lugares de interés (la Marienplatz, la Residenze, la Frauenkirche, el parque Olímpico, el BMW Welt, y demás lugares, que os contaré probablemente en otro post) también hubo tiempo para  conocer un poco mejor la cultura cervecera de la capital bávara, la cual nos sorprendió muy positivamente.

Cervecería Hofbräuhaus
Cervecería Hofbräuhaus

Una visita imprescindible si vas a Múnich es la cervecería Hofbräuhaus. No sé si es la más antigua, pero no me cabe duda de que es la más animada. En sus tres plantas (¡tres!) hay mucho ambiente festivo, con música, trajes típicos, cerveza (¡cómo no!), codillos y salchichas. Como es un lugar muy conocido, es difícil encontrar mesa, así que una buena opción es reservar. Nosotros tuvimos suerte y encontramos un lugar libre compartiendo mesa con un grupo de alemanes, con los que acabamos brindando unas cuantas veces al ritmo de la canción “Ein prosit“.

Cerveza en la cervecería Hofbräuhaus, Múnich
Cerveza en la cervecería Hofbräuhaus

Como os decía, ahora en primavera se celebra el Frühlingsfest (fiesta de la primavera) y merece la pena acercarse. Aunque no creo que fuese comparable al Oktoberfest, también hay una pequeña feria y algunas tiendas en las que suena la música y corre la cerveza durante todo el día.

Hippodrom, Frühlingsfest Múnich
Caseta Hippodrom en la Frühlingsfest

Decidimos entrar a una de las tiendas (Hippodrom), aunque había algo de cola para entrar. Ya que no hemos estado nunca en el Oktoberfest, había que, por lo menos, comprobar si aquello era algo parecido. Y mereció la pena la espera. Cuando entramos (alrededor de las 7 de la tarde) la tienda estaba llena de gente con su mesa reservada y su grupo de amigos, muchos de ellos con el traje típico. Aunque había una orquesta en directo, todo estaba bastante tranquilo. Como no teníamos reserva, decidimos quedarnos de pie cerca del escenario. Y a medida que la cerveza subía, y la música se animaba, poco a poco la tranquila tienda se transformó en toda una fiesta con todo tipo de canciones, desde música típica alemana, hasta el famoso “¡Qué viva España!” (sí, a los alemanes les gusta mucho).

Me imagino que lo que viví ayer se puede parecer al Oktoberfest, pero en versión mini. Sin duda, ahora tengo más ganas que nunca de volver a Múnich y vivir el festival de verdad… ¿Quién se viene? 🙂

¡Idea!

Si te animas a pasar el año que viene el puente de mayo en Múnich (o el Oktoberfest), ¡cómprate el traje típico bávaro! Los lederhosen (literalmente, pantalones de cuero) para hombres, y los dirndl para mujeres son una prenda imprescindible para mimetizarse con el ambiente festivo de Múnich. Hay muchas tiendas en la ciudad que venden estos trajes, y los hay de todos los colores, precios y calidades. Por cierto, que no se te olvide el complemento estrella: la jarra de cerveza de litro. Como dice el refrán, allí donde fueres, haz lo que vieres ;).

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