Jardín Botánico de Río de Janeiro: entre monos y palmeras

Visitar el Jardín Botánico de Río de Janeiro es muy agradable. Además de poder disfrutar de más de 7000 plantas diferentes, este parque es un hogar para muchos animales.

El Jardín Botánico de Río es uno de los más completos del mundo, gracias a su diversidad. Aquí se pueden observar muestras de la naturaleza brasileña, pero también plantas traídas desde otras partes del mundo, como bambúes o palmeras asiáticas.

Palmeras Jardín Botánico
La gran avenida de palmeras del Jardín Botánico de Río de Janeiro

La zona más conocida de este parque es, probablemente, la Aléia Barbosa Rodrigues, una increíble avenida de palmeras reales.

Nenúfares en el Jardín Botánico de Río de Janeiro
Una vista del Jardín Botánico de Río

Tampoco hay que perderse el Lago Frei Leandro, una hermosa laguna donde destacan los nenúfares gigantes, o el Orquidario, un pequeño pero bonito invernadero repleto de orquídeas, en el que se cuida su cultivo y preservación.

Por lo que respecta a la fauna, en mi visita pude ver animales como ardillas, libélulas o tortugas, pero he de decir que quienes más atraían la atención de los visitantes eran los monos.

Mono Jardín Botánico Río de Janeiro
Uno de los simpáticos monos del Jardín Botánico
Tortuga Jardín Botánico Río de Janeiro
Una tortuga curiosa 🙂
Libélula Jardín Botánico Río de Janeiro
Una libélula cazada en pleno vuelo

¡Idea!

Además de ser un espacio natural, el Jardín Botánico de Río de Janeiro es un espacio cultural. Por ejemplo, el espacio dedicado al compositor Antônio Carlos Jobim es un teatro en el que se representan obras de teatro o se dan conciertos y recitales.

Otro de los espacios es el Museu do Medio Ambiente, donde se dan cita exposiciones, jornadas de debate en torno a temas medioambientales e incluso muestras de cine de la misma temática. Para más información, visita la página web oficial.

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