¿Quieres saber qué ver en Núremberg? Esta ciudad de Baviera tiene un casco antiguo rodeado de murallas, pero además de conocer su pasado medieval, la visita te permitirá acercarte a su papel durante el nazismo y a los juicios celebrados tras la Segunda Guerra Mundial. En este post te cuento cuáles son los principales lugares que visitar siguiendo el recorrido que hice durante mi viaje.

Este artículo forma parte de la guía para viajar a Alemania
Qué ver en Núremberg
Aunque alrededor del 90% del casco antiguo de Núremberg fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial, la reconstrucción permitió recuperar buena parte de su aspecto histórico. Se mantuvo el trazado tradicional de sus calles y se reconstruyeron monumentos como el castillo, las principales iglesias y el ayuntamiento. Por eso, al pasear por el centro, cuesta imaginar el alcance de los daños que sufrió la ciudad.
El centro está dividido en dos por el río Pegnitz y delimitado por las murallas, de las que se conserva gran parte del recinto. Es una zona cómoda para recorrer a pie, cruzando sus puentes y alternando las calles comerciales con plazas y callejuelas más tranquilas. Eso sí, para llegar al castillo imperial tendrás que subir una cuesta: desde allí puedes disfrutar de una de las mejores vistas del casco antiguo.
Para disfrutar del recorrido, lo mejor es que te pongas un calzado cómodo y combines los lugares que quieras visitar con algún paseo sin prisa. Puedes conocer el centro por tu cuenta, aunque también puedes reservar un free tour para acercarte a la historia de la ciudad y situar sus principales monumentos antes de seguir explorando.
Castillo de Núremberg
El Castillo de Núremberg, conocido como Kaiserburg, se alza sobre una colina en la parte norte del casco antiguo y es uno de los símbolos de la ciudad. Su importancia viene desde el Sacro Imperio Romano Germánico, cuyos reyes y emperadores se alojaban aquí durante sus desplazamientos. En la Edad Media no existía una capital fija como la entendemos hoy, y Núremberg fue uno de los lugares donde los soberanos celebraban reuniones y ejercían su poder.
El conjunto fue ampliándose a lo largo de los siglos, aunque buena parte de su aspecto medieval procede de las construcciones impulsadas por la dinastía Hohenstaufen. Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió graves daños y tuvo que ser reconstruido, pero algunos espacios, como la capilla románica y la torre Sinwell, sobrevivieron a los bombardeos.
Entre los espacios interiores destaca el Palas, el edificio que reunía las salas de representación y las estancias residenciales. Su exposición explica cómo funcionaba el Sacro Imperio y qué papel desempeñaba Núremberg. El recorrido incluye la capilla doble, formada por dos capillas superpuestas y comunicadas mediante una abertura central. En la parte superior, el emperador disponía de una tribuna propia desde la que podía asistir a los oficios separado del resto de la corte.
Otro de los lugares más curiosos es el Pozo Profundo, excavado más de 50 metros en la roca. Contar con una fuente de agua protegida era fundamental para resistir un asedio, por lo que este pozo tenía una función esencial para la fortaleza. Por su parte, la torre Sinwell, de planta circular y origen medieval, es un buen mirador al centro de la ciudad, y alberga fotografías que muestran cómo quedaron el castillo y la ciudad tras la guerra.
Aunque no visites todos los espacios interiores, merece la pena subir hasta el recinto para contemplar el castillo de cerca y disfrutar de las vistas sobre los tejados de Núremberg. Puedes llegar caminando desde el centro, pero ten en cuenta que el último tramo es cuesta arriba. Mi recomendación es que hagas la subida con calma y aproveches para recorrer las calles y plazas que encontrarás por el camino.

Murallas de Núremberg
Las murallas de Núremberg rodean buena parte del casco antiguo y permiten hacerse una idea de cómo estaba protegida la ciudad en la Edad Media. Del recinto original, de unos cinco kilómetros, se conservan aproximadamente 3,8 kilómetros, además de numerosas torres y puertas. Junto con el castillo, forman uno de los conjuntos históricos más destacados de la ciudad.
Las fortificaciones fueron ampliándose a medida que crecía Núremberg. La última gran muralla se construyó entre los siglos XIV y XV para incorporar las zonas de San Sebaldo y San Lorenzo en un mismo recinto defensivo. Más adelante, se añadieron bastiones y se reforzaron las principales torres para adaptar las defensas al uso de la artillería.
Entre las puertas y torres de las murallas destacan la Frauentor y su torre circular, junto a la estación central y al patio de los artesanos; la Spittlertor, en el extremo suroeste del casco antiguo; la Neutor, cerca del castillo; y la Laufer Tor, en la zona noreste. Estos accesos cuentan con las cuatro grandes torres circulares del recinto. También merece la pena acercarse a la Tiergärtnertor, cuya torre de planta cuadrada pertenece a una etapa anterior de las fortificaciones y se alza junto a una bonita plaza, cerca de la casa de Alberto Durero.

Casa de Alberto Durero
La Casa de Alberto Durero se encuentra a los pies del castillo, junto a la plaza Tiergärtnertor, y es uno de los edificios más reconocibles de esta zona de Núremberg. En esta casa de entramado de madera vivió y trabajó el artista desde 1509 hasta su muerte en 1528, acompañado por su esposa Agnes y sus aprendices. Hoy, alberga un museo dedicado a su vida y obra.
Uno de los lugares más interesantes del recorrido es la recreación de un taller de pintura y grabado, donde puedes conocer cómo se preparaban los pigmentos y cómo se elaboraban las estampas mediante técnicas como la xilografía y el grabado en cobre. El museo también organiza demostraciones que permiten ver parte de estos procesos.
En la sala Durero se expone una selección de copias históricas de sus principales pinturas. Estas reproducciones tienen su propia historia: durante siglos, la ciudad fue reuniéndolas para conservar una representación de los cuadros del artista cuyos originales estaban en otras colecciones. Por eso, conviene tener en cuenta que la visita se centra en la casa, su contexto y sus técnicas de trabajo, y que las pinturas de esta sala son copias.
La casa también resulta especial por su conservación. Aunque sufrió daños durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, no recibió un impacto directo ni quedó destruida por un incendio, por lo que mantuvo su estructura principal. Tras las reparaciones pudo volver a abrir como museo en 1949. Incluso si no entras, merece la pena acercarte para contemplar su fachada y recorrer la plaza.

Pasadizos subterráneos de Núremberg
Bajo las calles del casco antiguo se esconde otra parte de la ciudad: los pasadizos subterráneos de Núremberg, conocidos como Historische Felsengänge. Se trata de un laberinto de galerías y bodegas excavadas en la roca arenisca, distribuido en varios niveles. Fue documentado por primera vez en 1380 y fue ampliándose durante siglos, usándose sobre todo para la elaboración y conservación de la cerveza.
Su origen tiene una explicación práctica. En la Edad Media, las autoridades exigían que quienes elaborasen y vendiesen cerveza dispusieran de una bodega para fermentarla y almacenarla. La temperatura fresca del subsuelo favorecía su conservación, así que los productores fueron excavando espacios bajo la ciudad. De esta manera se creó una extensa red de sótanos, especialmente vinculada a la cerveza roja tradicional de Núremberg, aunque durante la Segunda Guerra Mundial tuvieron otra función fundamental: sirvieron de refugio a numerosos habitantes durante los bombardeos.
Hay varios pasadizos que puedes conocer y se visitan con guía, en un recorrido de aproximadamente una hora. Yo te recomiendo el de la cerveza roja, que es el que hice, y que te incluye una cerveza de la cervecería Altstadthof. Lo puedes reservar aquí.
Para bajar, te recomiendo llevar una chaqueta incluso en verano, ya que la temperatura de las bodegas se mantiene alrededor de los 8 – 10°C, y calzado cómodo para recorrer las galerías y escaleras. Ten en cuenta que el itinerario no está adaptado para sillas de ruedas ni para personas con dificultades de movilidad.

Iglesia de San Sebaldo
Después, te recomiendo dirigirte hacia la Iglesia de San Sebaldo, o Sebalduskirche, que es la parroquia más antigua de Núremberg. Su construcción comenzó en la primera mitad del siglo XIII en estilo románico, aunque las ampliaciones posteriores incorporaron elementos góticos. Esta mezcla se aprecia al recorrer el edificio, especialmente en el contraste entre sus partes más antiguas y el amplio coro oriental.
El templo está dedicado a San Sebaldo, patrón de Núremberg, cuya veneración tuvo una gran importancia para la ciudad medieval. En su interior destaca el monumento funerario realizado por Peter Vischer y sus hijos, terminado en 1519, que protege el relicario del santo.
Una de sus particularidades es que, pese a conservar las reliquias de un santo católico, hoy es una iglesia evangélica luterana. Cuando Núremberg adoptó la Reforma en 1525, el templo cambió de confesión, pero mantuvo buena parte de sus obras de arte anteriores. Gracias a ello, puedes contemplar esculturas, altares y vidrieras que reflejan la riqueza de las familias que financiaron su decoración.
Como otros monumentos de Núremberg, la iglesia sufrió graves daños durante los bombardeos de 1945. Tras su reconstrucción volvió a consagrarse en 1957, aunque los trabajos de recuperación continuaron durante años. Si quieres entrar a verla, la visita turística es de pago desde mayo de 2026.

Plaza Hauptmarkt
Desde la iglesia, puedes acercarte a la Hauptmarkt, la plaza principal de Núremberg. Su nombre significa «mercado principal», y todavía mantiene esa función: aquí encontrarás puestos de frutas, verduras, flores, pan y otras especialidades.
La plaza tiene su origen en uno de los episodios más duros de la historia medieval de Núremberg. En este terreno se encontraba el barrio judío, destruido tras el pogromo de 1349, durante el que fueron asesinados numerosos miembros de la comunidad. Después se demolieron sus viviendas y se crearon los espacios del actual Hauptmarkt y del cercano Obstmarkt.
Hoy, además del mercado habitual, la plaza acoge celebraciones y actividades culturales. Una de las más conocidas es Christkindlesmarkt, el famoso mercadillo navideño de Núremberg. Las casetas de madera con toldos rojos y blancos ocupan la plaza, entre luces, adornos y puestos de dulces y vino caliente. Si visitas la ciudad en esas fechas, es uno de los lugares donde detenerte a pasear y probar las especialidades locales.

Schöner Brunnen
En la Hauptmarkt, no dejes de fijarte en la Schöner Brunnen, cuyo nombre significa «fuente bonita». Lo que vemos hoy es una réplica realizada a comienzos del siglo XX, ya que la piedra arenisca de la fuente medieval se había deteriorado y había requerido numerosas restauraciones. Algunos fragmentos originales se conservan en el Museo Nacional Germánico.
La fuente original se construyó entre 1385 y 1396 y su decoración representa la visión del mundo del Sacro Imperio Romano Germánico. Sus 40 figuras, distribuidas en cuatro niveles, incluyen personajes de la filosofía y las artes, los evangelistas, los siete príncipes electores, héroes de la historia y figuras bíblicas como Moisés y los profetas. Así, además de abastecer de agua a la plaza, tenía un significado religioso y político.
Uno de sus detalles más populares es el anillo dorado que gira en la reja que la rodea. Según la tradición, hacerlo girar trae suerte y ayuda a cumplir deseos. Una leyenda cuenta que un aprendiz lo colocó sin una unión visible para demostrar su habilidad al maestro, que se oponía a su relación con su hija. También hay un anillo negro, considerado por algunos habitantes de Núremberg como el verdadero anillo de la suerte. Puedes buscar ambos mientras rodeas la fuente y te detienes en sus figuras.

Iglesia de Nuestra Señora
También en la plaza está la Iglesia de Nuestra Señora, conocida como Frauenkirche. Su fachada gótica, con un pórtico decorado, un balcón y el reloj en la parte superior, es una de las imágenes más reconocibles del centro de Núremberg. Fue construida entre 1355 y 1358 por iniciativa de Carlos IV como capilla de la corte imperial, sobre el lugar donde había estado la sinagoga del barrio judío destruido tras el pogromo de 1349.
Uno de sus principales atractivos es el Männleinlaufen, el reloj mecánico que se pone en movimiento cada día a las 12 del mediodía. Tras el sonido de las campanas y la intervención de las figuras de músicos, los siete príncipes electores desfilan ante el emperador Carlos IV. La escena recuerda la Bula de Oro de 1356, que reguló aspectos fundamentales de la elección del soberano del Sacro Imperio. Si quieres verlo, acércate unos minutos antes y busca un lugar en la plaza desde el que puedas observar la parte superior de la fachada.
También merece la pena entrar para conocer sus obras de arte. Destaca el retablo Tucher, realizado hacia 1445, una de las principales muestras de la pintura de Núremberg anterior a Alberto Durero. En el interior se conservan además vidrieras medievales, obras del escultor Adam Kraft y pinturas de Michael Wolgemut, que fue maestro de Durero.
A diferencia de otras iglesias de la ciudad, Nuestra Señora es actualmente católica. Tras la Reforma pasó a utilizarse como templo protestante, pero la comunidad católica la adquirió en 1810. Los bombardeos de 1945 la dejaron prácticamente destruida y su reconstrucción finalizó en 1955.

Calle Weißgerbergasse
La Weißgerbergasse es una de las calles más bonitas de Núremberg, con sus fachadas de colores y casas de entramado de madera. Aquí se conserva el mayor conjunto de antiguas viviendas de artesanos de la ciudad, por lo que merece la pena recorrerla con calma y fijarse en los detalles de los edificios. Algunas casas tenían incluso su propio pozo y jardín, reflejo de la prosperidad que alcanzaron sus propietarios gracias al trabajo del cuero.
Su nombre hace referencia a los curtidores que vivían y trabajaban en esta zona durante la Edad Media. Los llamados Weißgerber utilizaban alumbre y sal para transformar pieles de animales en un cuero fino y claro. Después, las pieles se secaban junto a las murallas cercanas.
La calle tiene un valor especial porque una veintena de sus casas históricas sobrevivieron a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Hoy, los antiguos talleres han dado paso a cafeterías, bares, pequeños comercios y negocios artesanales.

Puentes sobre el río Pegnitz
El río Pegnitz atraviesa el casco antiguo de Núremberg, y sus puentes te permiten descubrir algunos de los rincones más bonitos de la ciudad. Al final de la calle Weißgerbergasse tienes el Kettensteg, o puente de las Cadenas, que fue construido en 1824 y es uno de los puentes colgantes de hierro más antiguos que se conservan en Europa.
Siguiendo hacia el este está Maxbrücke, considerado el puente de piedra más antiguo de Núremberg. Une las plazas Maxplatz y Unschlittplatz y ofrece buenas vistas del Weinstadel, el antiguo almacén de vino con fachada de entramado de madera. Desde aquí también puedes contemplar el conjunto del puente y la torre del Verdugo.
El Henkersteg, o puente del Verdugo, es una pasarela cubierta de madera que conecta la Unschlittplatz con la isla del Trödelmarkt. Fue construida en 1595 después de una gran inundación y debe su nombre a la cercana torre donde vivía el verdugo de la ciudad. Su profesión lo situaba al margen de la sociedad, y este paso le permitía acceder desde su vivienda apartada.
Puedes continuar por la isla del Trödelmarkt, con sus pequeños comercios y edificios restaurados, y cruzar los puentes de Karlsbrücke para regresar a las calles del casco antiguo. Más al este encontrarás Fleischbrücke, un puente de piedra del siglo XVI que comunica las zonas de San Sebaldo y San Lorenzo. Por último, llegarás al Museumsbrücke, desde donde puedes contemplar una de las imágenes más conocidas de Núremberg: el Hospital del Espíritu Santo, con parte de su edificio levantado sobre el Pegnitz.

Hospital del Espíritu Santo
Precisamente, el Hospital del Espíritu Santo, conocido como Heilig-Geist-Spital, es uno de los edificios más reconocibles de Núremberg. Parte del conjunto se levanta sobre el río Pegnitz mediante grandes arcos, y desde el Museumsbrücke puedes apreciar su fachada y el reflejo del edificio en el agua.
Su origen se remonta al siglo XIV, cuando el acaudalado comerciante Konrad Groß financió su construcción para atender a personas mayores, enfermas y necesitadas. El hospital se edificó entre 1332 y 1339 y fue una de las grandes fundaciones asistenciales de la época. Posteriormente se amplió, y a comienzos del siglo XVI se incorporaron los edificios que atraviesan el río y que hoy caracterizan al conjunto.
Además de su función asistencial, el hospital tuvo una gran importancia para el Sacro Imperio Romano Germánico. Entre 1424 y 1796, su iglesia custodió las joyas e insignias imperiales, entre ellas la corona, conservadas en un relicario suspendido en la bóveda del coro para protegerlas de posibles robos.
El conjunto sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial y fue reconstruido entre 1951 y 1953, aunque la antigua iglesia del hospital no se recuperó. Hoy puedes acercarte a sus patios, donde se encuentran los monumentos funerarios de Konrad Groß y Herdegen Valzner, otro de sus benefactores.

Iglesia de San Lorenzo
Para recorrer la zona al sur del río, puedes comenzar en la Iglesia de San Lorenzo, conocida como Lorenzkirche. Su construcción comenzó hacia 1250 y fue ampliándose durante los siglos siguientes, con un gran coro gótico levantado entre 1439 y 1477. Antes de entrar, merece la pena detenerse ante su fachada principal, donde destacan las dos torres de unos 80 metros, el rosetón y la portada decorada con esculturas.
En el interior, una de las obras más importantes es el Saludo del Ángel, o Engelsgruß, realizado por Veit Stoß entre 1517 y 1518. Esta escultura de madera representa la Anunciación, con la Virgen María y el arcángel Gabriel rodeados por una guirnalda de rosas y escenas de la vida de María. Durante la Segunda Guerra Mundial se guardó en el búnker de arte bajo el castillo, lo que permitió protegerla de los bombardeos.
También destaca el Sakramentshaus, un sagrario de piedra de más de 20 metros de altura, realizado por Adam Kraft entre 1493 y 1496. Sus figuras, relieves y finos pináculos forman una estructura que recuerda a una pequeña torre gótica. Si te fijas en la base, verás al propio escultor representado de rodillas, como una de las figuras que sostienen la obra. Originalmente servía para custodiar las hostias consagradas y otros objetos litúrgicos.
La iglesia es evangélica luterana desde la Reforma de 1525, aunque conservó sus altares y buena parte de la decoración medieval. A esas obras se suman las vidrieras y un gran conjunto de órganos con alrededor de 12.000 tubos. Por eso, te recomiendo recorrer el interior con calma: además de las dos piezas más famosas, hay numerosos detalles en los que detenerse.

Weißer Turm
Desde la iglesia, puedes recorrer las calles comerciales hasta Ludwigsplatz, donde se encuentra la Weißer Turm, o Torre Blanca. Es uno de los restos de las fortificaciones del siglo XIII, anteriores al recinto de murallas que delimita hoy el centro histórico. Aunque actualmente aparece aislada entre calles comerciales, en su origen formaba parte de una puerta de entrada a la ciudad. Además de su función defensiva, la torre servía para marcar las horas mediante el sonido de sus campanas.
Su nombre puede resultar curioso al verla, porque la torre ya no es blanca. La denominación procede del revestimiento claro que cubría antiguamente sus muros de ladrillo, hoy desaparecido. En la construcción se combinan la piedra arenisca de la parte inferior y el ladrillo de los pisos superiores, rematados por un tejado que tuvo que reconstruirse tras los daños de la Segunda Guerra Mundial.

Iglesia de Santa Isabel
Detrás de la torre verás una cúpula verde: se trata de la iglesia de Santa Isabel, uno de los pocos edificios neoclásicos de Núremberg, con formas geométricas y una decoración más sobria. Su historia se remonta a la Orden Teutónica y al hospital que tenía en esta zona, cuya antigua capilla estaba dedicada a Santa Isabel. En 1785 comenzó la construcción del nuevo templo, pero las obras se prolongaron mucho más de lo previsto. Los cambios de arquitecto y de proyecto, junto con la secularización y la disolución de la orden en Núremberg a comienzos del siglo XIX, interrumpieron los trabajos. El edificio no pudo completarse hasta principios del siglo XX.
En el interior destacan las 40 columnas de mármol rojo que organizan el espacio entre la entrada, la zona central y el coro. La gran cúpula, que alcanza unos 50 metros de altura, es el elemento más llamativo del conjunto. Bajo ella se disponen doce esculturas monumentales de los apóstoles, agrupadas de tres en tres, así que merece la pena levantar la mirada y detenerse en los detalles.

Iglesia de Santiago
Enfrente está la Iglesia de Santiago, conocida como Jakobskirche, cuya arquitectura gótica contrasta con la gran cúpula neoclásica del templo vecino. En su interior destaca el retablo mayor, realizado hacia 1360 y considerado el más antiguo que se conserva en Núremberg. Durante la Segunda Guerra Mundial se trasladó para protegerlo, y pasó temporalmente por otros espacios antes de regresar a la iglesia.
Además del retablo, puedes contemplar una Piedad tallada en madera de tilo y un grupo escultórico del siglo XV que representa la Lamentación sobre Cristo muerto. La iglesia también conserva obras de los talleres de Veit Stoß y Michael Wolgemut, dos nombres importantes del arte de Núremberg. Por eso, aunque su exterior sea más sencillo que el de otras iglesias del centro, merece la pena entrar y detenerse en sus piezas.
Actualmente es una iglesia evangélica luterana y un punto de encuentro para peregrinos del Camino de Santiago que viajan desde Alemania hasta Santiago de Compostela.
En mi otro blog te cuento cómo es hacer el Camino de Santiago

Calle de los Derechos Humanos
Otro punto interesante de esta zona de la ciudad es la Calle de los Derechos Humanos, que se encuentra junto al Museo Nacional Germánico. Es una instalación al aire libre creada por el artista Dani Karavan e inaugurada el 24 de octubre de 1993. Un arco da acceso al recorrido, donde se alinean 27 columnas blancas de ocho metros de altura.
En estos elementos aparecen versiones abreviadas de los 30 artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en alemán y, en cada caso, en otro idioma. Su ubicación en Núremberg tiene un significado especial. En la ciudad se realizaban los congresos del partido nazi, y posteriormente acogió los juicios contra los principales responsables del régimen. El monumento recuerda los crímenes del nazismo y expresa el compromiso de la ciudad con los derechos humanos, al tiempo que señala que sus vulneraciones siguen ocurriendo en el mundo.

Handwerkerhof
Antes de salir del casco histórico de Núremberg, te recomiendo acercarte al Handwerkerhof, o patio de los artesanos, que se encuentra junto a la gran torre Frauentorturm. Sus pequeñas casas de entramado de madera y callejuelas adoquinadas recuerdan a un barrio medieval, pero el conjunto actual se creó en 1971 para celebrar el 500 aniversario del nacimiento de Alberto Durero. Las casitas se construyeron dentro de un espacio perteneciente a las antiguas fortificaciones, tomando como inspiración la arquitectura tradicional de Núremberg. En principio iba a ser una instalación temporal, pero tuvo tanto éxito que se decidió conservarla.
Allí puedes encontrar pequeñas tiendas y talleres de artesanía donde se vende cerámica, objetos de estaño, artículos de cuero y otros productos hechos a mano. Además, hay restaurantes y tabernas donde probar especialidades de Franconia (la región histórica de Núremberg), como las salchichas de Núremberg, acompañadas de cerveza o vino de la región.

Museo de la Comunicación de Núremberg
Fuera de las murallas tienes el Museo de la Comunicación de Núremberg. Su origen está en el antiguo museo postal de Baviera, aunque hoy aborda un tema mucho más amplio: desde la escritura y el lenguaje hasta el teléfono e internet. La exposición permanente se organiza en cuatro ámbitos: sonidos, imágenes, escritura y comunicación digital. A través de objetos históricos y estaciones multimedia, explica cómo utilizamos la voz, los gestos, los símbolos y los textos para entendernos.

Museo DB de Núremberg
Al lado, también tienes el Museo DB, dedicado a la historia del ferrocarril en Alemania. Su ubicación tiene mucho sentido: en 1835 se inauguró entre Núremberg y la vecina Fürth la primera línea ferroviaria alemana con servicio de locomotoras de vapor. La exposición permite seguir cómo aquel trayecto de apenas seis kilómetros dio paso a una red que transformó la forma de viajar y transportar mercancías.
Entre las piezas más destacadas encontrarás una réplica de la locomotora Adler, que realizó aquel primer recorrido, y el coche número 8, un vehículo original que circuló por la misma línea en 1835. Uno de los conjuntos más llamativos son los coches del tren de corte de Luis II de Baviera, con una decoración que recuerda más a un palacio que a un medio de transporte. Se conservan el coche salón y el coche terraza, cuyos interiores puedes observar a través de las ventanas.
El recorrido también aborda el papel del ferrocarril en la sociedad, la economía y los conflictos del siglo XX, incluida su utilización por el régimen nazi para las deportaciones durante el Holocausto. Otras secciones explican la evolución de los trenes durante la división de Alemania y la llegada de la alta velocidad.

Memorial de los Juicios de Núremberg
Por último, no te puedes perder el Memorial de los Juicios de Núremberg. Se encuentra en el Palacio de Justicia y allí fueron juzgados ante el Tribunal Militar Internacional los principales dirigentes del régimen nazi. Los juicios se celebraron entre el 20 de noviembre de 1945 y el 1 de octubre de 1946 y la exposición permanente explica sus antecedentes, desarrollo y consecuencias, así como el papel de los acusados dentro del régimen.
La sala 600 es donde se llevaron a cabo los juicios y, gracias a la instalación audiovisual Courtroom 600: Time Travel puedes ver imágenes históricas con una reconstrucción digital para mostrar cómo estaba organizada entonces. La sala dejó de utilizarse para vistas judiciales en 2020 y forma parte del memorial, aunque puede cerrar puntualmente por eventos, así que conviene consultar la información antes de ir.
Además de explicar lo ocurrido en Núremberg, el museo muestra la influencia de estos procesos en el desarrollo del derecho penal internacional y en la exigencia de responsabilidades individuales por los crímenes cometidos. Es una visita que requiere tiempo para leer y escuchar los testimonios, por lo que te recomiendo recorrerla sin prisas si quieres comprender esta parte de la historia de la ciudad.

Qué ver cerca de Núremberg
Si tienes tiempo para ampliar tu viaje, puedes aprovechar para conocer otros destinos de la región. En mi caso, hice una excursión a Rothenburg ob der Tauber y Ansbach en tren en un día: la primera destaca por su casco antiguo medieval, mientras que la segunda te permite acercarte al pasado de los margraves de la región.
Rothenburg ob der Tauber
Rothenburg ob der Tauber es uno de los pueblos más conocidos de Alemania por su arquitectura medieval. Su casco antiguo, rodeado de murallas, está formado por calles adoquinadas, casas de entramado de madera y pequeñas plazas que merece la pena recorrer con calma. Uno de sus rincones más fotografiados es el Plönlein, donde una casa de fachada amarilla queda entre dos calles que conducen hacia antiguas torres.
Puedes comenzar la visita en la Marktplatz, la plaza principal, donde se encuentra el ayuntamiento, y continuar hacia la iglesia de Santiago. También merece la pena recorrer los tramos accesibles del camino de ronda de las murallas y acercarte al Burggarten, un jardín desde el que contemplar el paisaje del valle del Tauber. Además, la ciudad también es conocida por sus tiendas de decoración navideña y por las Schneeballen, unas bolas de tiras de masa frita que se venden con distintos recubrimientos.
En otro post te cuento qué ver en Rothenburg ob der Tauber con más detalle

Ansbach
Ansbach fue residencia de los margraves de Brandeburgo-Ansbach, y ese pasado se refleja en sus palacios, iglesias y jardines. Su principal monumento es la Residencia, el palacio de los margraves, donde se conservan salas de representación que permiten conocer el ambiente de la corte. Puedes completar el recorrido con el Hofgarten, el jardín palaciego, y contemplar la Orangerie, un edificio barroco que forma parte del conjunto. En el casco antiguo destacan las iglesias de San Gumberto y San Juan, además de plazas como la Martin-Luther-Platz.
Te invito a leer el post sobre qué ver en Ansbach para conocer más

Cómo llegar a Núremberg
Núremberg cuenta con aeropuerto y conexiones ferroviarias que facilitan incluirla en una ruta por Alemania. Si viajas desde España para disfrutar de una escapada, puedes buscar vuelos hasta la ciudad, y si ya estás recorriendo el país, el tren es una opción cómoda. También puedes llegar en autobús o en coche, según tu punto de partida y el itinerario que tengas previsto.
Vuelos a Núremberg
El Aeropuerto de Núremberg-Albrecht Dürer está cerca del centro y dispone de conexiones con destinos europeos. Al buscar tus vuelos, comprueba si hay una opción directa desde tu aeropuerto de salida para las fechas del viaje o si necesitas hacer escala. También puedes comparar una llegada a otro aeropuerto alemán y continuar por tierra, teniendo en cuenta el tiempo y el coste total del desplazamiento.
Para ir del aeropuerto de Núremberg al centro, la opción más sencilla es la línea U2 de metro, cuya estación se encuentra justo delante de la terminal. El trayecto hasta la estación central, Nürnberg Hauptbahnhof, dura unos 12 minutos y no requiere transbordos. Desde allí puedes entrar caminando al casco antiguo o cambiar a la U1 para llegar a paradas como Lorenzkirche o Weißer Turm, según dónde esté tu alojamiento.
Viajar a Núremberg en tren y autobús
El tren te permite combinar Núremberg con otras ciudades alemanas sin necesidad de alquilar un coche. Hay conexiones directas de alta velocidad ICE con destinos como Múnich, Frankfurt y Berlín. Puedes consultar los horarios y comprar los billetes en la web o la aplicación de Deutsche Bahn. Al comparar opciones, fíjate en la duración, los posibles transbordos y las condiciones de la tarifa. La estación principal aparece como Nürnberg Hbf en los buscadores y queda junto al acceso sur del casco antiguo.
Otra posibilidad es viajar en autobús con empresas como FlixBus. Puede encajar si encuentras una tarifa que te compense, aunque te recomiendo comparar la duración con la del tren y comprobar si el recorrido incluye cambios de autobús. La parada de FlixBus está en la estación central de autobuses, junto a Willy-Brandt-Platz. Antes de viajar, revisa la dirección que aparece en tu billete, ya que es la referencia actualizada para localizar el punto de llegada o salida.
Llegar a Núremberg en coche
Si estás haciendo una ruta por Alemania, puedes llegar a Núremberg por las autopistas A3, A6, A9 y A73. El coche puede resultar práctico si vas a combinar la ciudad con pueblos y otros destinos de Franconia, aunque para recorrer el casco antiguo te recomiendo dejarlo aparcado y continuar a pie. Puedes comprobar antes si tu alojamiento dispone de aparcamiento y cuánto cuesta. También puedes utilizar los aparcamientos públicos del centro o los Park & Ride, donde dejas el vehículo y continúas en transporte público.
Dónde dormir en Núremberg
A la hora de alojarte en Núrember, en general, te recomiendo buscar alojamiento dentro de las murallas o cerca de la estación central para tener a mano los principales lugares que visitar. Si encuentras una opción más alejada, comprueba que esté bien conectada en metro y compara el precio final, incluyendo el desayuno o el aparcamiento si los necesitas.
Yo me alojé en el Hotel Victoria, situado al comienzo de la calle Königstraße, dentro del casco antiguo y cerca de la estación central. Está junto al Handwerkerhof, por lo que su ubicación resulta práctica tanto para llegar en tren como para empezar a recorrer el centro a pie. También tienes cerca el metro, incluida la línea U2 que conecta con el aeropuerto. Además, está en un edificio histórico construido en 1896 y protegido por su valor patrimonial, con habitaciones de distintas categorías y servicio de desayuno.

Dónde comer en Núremberg
Una de las cosas más interesantes de viajar es poder conocer las diferentes comidas típicas de cada rincón del mundo. Cuando planeaba mi viaje a Núremberg descubrí que hay muchos restaurantes en la ciudad que preparan los platos típicos de Franconia (así se llama la región de Alemania en la que se encuentra la ciudad) desde hace siglos y no me pude resistir a acudir a alguno de ellos.
Uno de ellos es el Goldener Posthorn, situado frente a la iglesia de San Sebaldo. Según se dice en su web, se trata del restaurante más antiguo de Alemania, ya que lleva en funcionamiento desde 1498. Entre los personajes que han visitado este lugar se encuentran Alberto Durero y Hans Sachs, y uno de sus platos estrella es la conocida Nürnberger Rostbratwurst (servido en un plato-campana).
Esta salchicha sin duda es la comida más típica de la ciudad y cuenta incluso con denominación de origen. Si la tomas en un restaurante, suelen venir acompañadas de ensalada de patata y se sirven en un plato de estaño, mientras que en los puestos que encontrarás por las calles las suelen vender con pan.
Otro de los restaurantes donde comí fue Bratwurst Röslein, cerca de la plaza Hauptmarkt. Allí probé el Saure Zipfel, que también es una salchicha tipo bratwurst, pero no tiene nada que ver con una salchicha convencional. Lo característico de este plato es que la salchicha se cuece en un caldo con cebolla, vinagre y laurel, lo que le confiere un gusto un tanto especial (no apto para todos los paladares). Se sirve con el propio caldo y cebolla. Para acompañar el menú probamos la cerveza Tucher, la cerveza más conocida de la ciudad, que lleva fabricándose desde 1643.
Otra cerveza que probé en Núremberg fue la que se fabrica en la cervecería Altstadthof. Como te mencioné más arriba, esta cervecería se encuentra cerca del castillo y de la casa de Alberto Durero, y la cata de sus cervezas forma parte de las rutas guiadas que uno puede hacer por las cuevas y túneles de la ciudad (Felsengänge).

Como ves, hay mucho que visitar en Núremberg, desde el castillo y las calles de casas de entramado de madera hasta los museos que te ayudan a comprender su historia más reciente. Te recomiendo dejar tiempo para pasear junto al Pegnitz, curiosear en los mercados y probar las especialidades locales entre visita y visita. Y, si tienes más días, puedes aprovechar para conocer otros destinos de Franconia, como Rothenburg ob der Tauber o Ansbach.
Estela Gómez
Soy Estela y a través de Viajes e ideas te llevo de viaje conmigo a diversos lugares del mundo desde el 2012. Además de leerme por aquí, también me encontrarás en Quiero Viajar Sola, mi otro blog dedicado a los viajes en solitario. Mis proyectos han salido en varias ocasiones en medios de comunicación y suelo participar en viajes de prensa para dar a conocer destinos turísticos.

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Gracias por toda esa información. Viajo en estos dias a Alemania y me has dado ideas de lugares que visitar.
De nada Ami. Espero que te guste Alemania! 😉
Gracias por toda esta información, queremos ir de vacaciones ahora en diciembre, me puedes decir si hay algún campo de concentración cercano y que hoteles recomiendas, que estén céntricos. Gracias por todo. Saludos
Hola Maria,
Gracias por tu comentario.
No sé si hay algún campo de concentración cerca de la ciudad, pero la verdad es que no recuerdo ver nada acerca de ello cuando preparé mi viaje.
Me alojé en el Hotel Victoria. Es un buen 3 estrellas, con habitaciones confortables y desayuno variado, y está dentro de la muralla, al lado del Handwerkerhof y al ladito de la estación central de tren. Al estar dentro de la muralla, se llega muy rápido a los principales puntos de interés de la ciudad.
Espero que esto os ayude 😉
buenos Dias: quiero ir a ver Nuremberg ahora en diciembre,para ir al mercadillo navideño. ¿Es facil moverse con niños? vamos con dos de tres años y dos meses. gracias
Estoy pensando en viajar a Nuremberg del 27 de diciembre al 30 de diciembre. Me gustaría ver el mercado navideño, pero veo por la red que termina el 24 de Diciembre. ¿En las fechas en que yo quiero viajar no queda nada de ambiente navideño?
Hola Jose Carlos. Lamentablemente, eso me temo. Los mercadillos de Navidad siempre se celebran antes de la Navidad en Alemania. De todos modos, puedes contactar con la oficina de turismo para ver si hay algún evento esos días: http://www.tourismus.nuernberg.de/v04/pub/index.html?navID=es170&IDS=7OsLtdxQ.
Saludos y gracias por tu comentario.
Hola Estela. Yo iré en auto de Holanda a Austria y dormiremos en Nurenberg, mi pregunta es debo buscar un hotel en el centro para poder ver los lugares más emblemáticos? En otras palabras, cuál es la zona de la ciudad más atractiva para visitar en unas horas. Gracias!
Hola Mariela. Yo te recomendaría buscar un hotel dentro de la zona amurallada, que es el casco histórico (Altstadt) y la parte más bonita. El río divide el centro en dos, y en la parte que está al norte es donde tienes el castillo, la plaza Hauptmarkt con la Frauenkirche y la iglesia de San Sebaldo, y justo a su lado el Goldener Posthorn, que se dice es el restaurante más antiguo de Alemania (https://viajeseideas.com/2013/09/22/probando-la-comida-tipica-de-nuremberg/).
¡Qué disfrutes de tu viaje! 🙂
Hola,
Soy de Sudamérica y vivo en Alemania, en el norte. Pero me voy a mudar pronto a Nuremberg.
Me gustó tu blog… Lo abrí porque estoy viendo quién ha tenido la misma idea que yo, de hacer un blog sobre impresiones de viaje… ja ja… pero lo tuyo es muy superior a lo que yo pienso hacer.
En todo caso, me gustó mucho.
Espero que sigas viajando y lo sigas escribiendo. Tienes talento y tus fotos son hermosas.
Saludos!
Hola Maureen,
Muchas gracias por tus palabras. Si tienes la idea de abrir un blog, ¡adelante! Es toda una experiencia :).
Espero que disfrutes de la vida en Núremberg, sin duda, es de las ciudades más bonitas de Alemania.
¡Un saludo!
Acabo de visitar Nuremberg y debo reconocer que fui muy prejuiciada por su historia.
Después de haber recorrido la ciudad, comparto tus opiniones. Me encantó y lo mejor es que fue una experiencia sanadora ver como se gente tranquila, amigable, alegre ha reconstruido su ciudad conservando cada detalle de su esencia.
Hola Dolly,
Sí, es una ciudad muy bonita y es increíble el trabajo de reconstrucción que se hizo. ¡Admirable! Me alegro de que te haya gustado :).
¡Saludos!
Hola, gracias por esta información tan detallada , me fue de gran ayuda para hacer un tour maravilloso por la ciudad y los lugares más emblemáticos . Excelente recomendación
Gracias Marissa, me alegro de que te haya servido de ayuda 🙂
Núremberg es de lo más bonito que he podido ver en mi vida! Estuve allí el verano pasado y cuplió con creces mis expectativas, que ya iban altas por lo que veía por Internet jeje. Está muy bien esta ruta para no perderse nada http://www.walkingo.com/route.php?city=319
Todo el mundo a Núremberg! jaja
¡Hola Mari Carmen!
Sí, es muy bonito. Gracias por compartir esa recomendación ;). Sin duda puede ayudar a muchos viajeros a conocer mejor la ciudad.
¡Saludos!
Hola Estela, vivo en Munich y me gustaria ir a ver Nuremberg y Rothenburg. Donde recomiendas que me quede a dormir en Nuremberg? La conexión en tren para ir a pasar el dia a Rothenburg está bien? Muchas gracias 🙂
Hola Rocío,
Para quedarse lo mejor es el centro, en la zona amurallada. No sólo porque así estarás la lado de los lugares más importantes para ver, sino también porque podrás disfrutar más del ambiente medieval de la ciudad. Creo recordar que mi hotel se llamaba Victoria y estaba cerca del Hadwerkerhof.
Para ir a Rothenburg yo fui en tren y tuve que hacer dos cambios: uno en Ansbach y otro en medio de la nada. Supongo que la conexión seguirá siendo así, pero no era demasiado largo. Te recomiendo echar un vistazo a la web de la DB para comprobar que siga siendo así ;).
¡Saludos y que disfrutes de Núremberg y Rothenburg!
Muchas gracias! Es un recorrido muy completo de Nuremberg, voy a visitarlo ahora en Navidades y espero que no nos congelemos de frío mientras vemos la ciudad! 🙂
¡Gracias a tí, Laura! Abrigaos bien y tomaros un vino calentito, y verás como no hay frío :D. Saludos!
Hola muy buenas,me gustaría saber si hay algún tipo de mercadillo, playmobiles ropa, tipo espaňa jejeje un saludo y gracias de antemano.
Hola Joaquín,
¿Algo con un rastro o mercado de pulgas? Que yo recuerde no. Sé que ponen mercadillos en fechas señaladas, como puede ser Navidad, pero tipo semanal no ví ninguno. ¡Lo siento!
He estado más de una vez en Nürenberg y me gustó mucho. Otra joya cercana es Bamberg.
Efectivamente, es una joya! Bamberg no lo conozco, quizá en otra ocasión!
Hola! Muy útil la información! Me gustaría saber cuantos días, aproximadamente, se necesitan para ver todo lo que has comentado en el post, y también si se añaden las otras dos ciudades. Gracias!!
¡Hola Laura! Gracias por tu comentario 🙂
Yo estuve en Semana Santa, que fueron 4 días, dedicando uno de ellos a Ansbach y Rothenburg ob der Tauber.
Espero que disfrutes de tu viaje! 🙂
Hola: he visto tu reportataje de nuremberg, y me ha encantado.
Yo estuve trabajando tres años en la M.A.N y me acuerdo muchísimo de esos años. Siento nostalgia.
Me fuy con 18años me vine con 21 para hacer el servicio militar.
Ahora ya tengo 71 años, y me encantaría volver con mi señora para que lo conociera, pero esta delicada de las piernas y no se atreve.
Yo he trabajado muchisimo allí pero lo pase fantástico.
Bueno no te molesto mas, y muchas gracias por el reportaje.
Un abrazo.
Hola José Luis!
Ninguna molestia; al contrario, muchas gracias por compartir tu historia :). Supongo que muchas cosas habrán cambiado desde que estuvieras trabajando allí, pero también imagino que la ciudad sigue siendo igual de bonita, y cuando uno tiene buenos recuerdos de un lugar, éste será siempre especial.
Espero que algún día vuelvas, acompañado de tu señora, para revivir todo lo bueno de esos recuerdos.
Un saludo!
Una buena información para programar la visita a estos hermosos lugares. Muy interesante y útil.
¡Gracias, Eduardo!
Buen Día, viajó en julio con mi familia y haremos un recorrido en auto desde paris, Una de las paradas sea Nuremberg, como son muchas ciudades y vamos en auto … una noche está bien para conocer la ciudad a grandes rasgos? Y que hotel con parking hay en la ciudad amurallada?
Gracias por la ayuda
Hola Fernanda,
Con un día para recorrer todo el centro debería ser suficiente. En cuanto a hotel, no sabría decirte. Normalmente los buscadores de hotel tipo booking.com te dicen todas las características del hotel (desayuno, wifi, distancias…), así que deberían indicar también si un hotel tiene parking o no.
¡Saludos y que disfrutéis del viaje! 🙂
HOLA,ESTE VERANO EN EL MES DE AGOSTO VOY A VIAJAR CON MI FAMILIA ASTA MUNICH Y NEUREMBER,VISITARE EL PARQUE DE PLAYMOBIL Y EL DE LEGOLANDIA ,ESTARE DOS DIAS EN CADA PARQUE Y ME GUSTARIA SABER QUE PODRIA VISITAR MAS ,GRACIAS
Hola María José :). Tanto Munich como Núremberg son dos ciudades con bastantes cositas para ver. Si quieres algo más, entonces cerca de Núremberg está Rothenburg ob der Tauber (https://viajeseideas.com/rothenburg-ob-der-tauber/) y cerca de Munich (https://viajeseideas.com/puente-de-mayo-en-munich/) está el castillo de Neuschwanstein (que es uno de los más famosos de Europa). En este último no he estado, pero lo demás es muy bonito y seguro os gustará ;).
¡Saludos!
Hola Estela!!!!!Pensamos ir con mi flia a Nuremberg en julio de 2018. NO encuentro tours o visitas guiadas en español o un lugar que se pueda visitar con audio guia en español. Podras orientarme? Gracias!!!!!
Hola María Rosa! Creo recordar que la visita al lugar de los juicios de Núremberg lo hice con audioguia en español. Por lo que veo los walking tours son en inglés, pero veo un bus turístico que aunque se hace en alemán, existe la posibilidad de tener las explicaciones en otros idiomas: https://tourismus.nuernberg.de/es/sehen-erkunden/rundgaenge-rundfahrten/visitas-en-bus/d/multimedia-business-stadtrundfahrt-mit-dem-doppeldecker.html
De todos modos, te recomiendo preguntar a la oficina de turismo por si existe alguna audioguia! Saludos!