Qué ver en Lanzarote: ruta de viaje de 4 días

¿Planeando un viaje a las Islas Canarias? En este post te cuento qué ver en Lanzarote, su isla más oriental. La recorrí durante varios días en un viaje hace unos años, y pude disfrutar tanto de la playa como de su capital y, cómo no, de sus volcanes.

¿Cómo llegar a Lanzarote?

A no ser que estés en otra isla y te muevas en ferry, tendrás que llegar a Lanzarote por aire. Los precios de los vuelos varían mucho, dependiendo del origen y la época del año, pero te recomiendo echar un vistazo a Skyscanner, que compara todas las aerolíneas y agencias con vuelos a la isla.

Una vez en la isla, lo más lógico es alquilar un coche (también puedes comparar precios con el buscador). El coche te dará mucha libertad, ya que no hay demasiadas opciones de transporte público. Si no, la otra opción que tienes es contratar tours (te doy algunas ideas a lo largo del post para poder visitar todo lo que ver en Lanzarote de esta manera).

Qué ver en Lanzarote, día 1: Arrecife

Arrecife se sitúa más o menos en la zona media de la isla, en la costa este, por lo que es ideal para planificar diferentes rutas por la isla. Era allí donde tenía el hotel, al lado de la playa del Reducto y bastante bien comunicado. Durante el día la ciudad estaba muy animada, pero le faltaba ambiente por la noche, para mi gusto.

Arrecife, que ver en Lanzarote
Uno de esos rinconcitos de Arrecife por los que merece la pena visitarla

Un buen lugar para salir a cenar y pasear es el Charco de San Ginés, un lago de agua salada que se introduce desde el mar en la ciudad y que está rodeado de casitas blancas. Los barquitos anclados en el agua son el elemento extra que hace que el conjunto forme una imagen muy marinera. Aquí hay varios restaurantes y bares, todos ellos con sus terrazas, donde no pueden faltar las canarias papas arrugás con mojo picón.

Cerca de aquí, en el centro de la ciudad, se encuentran la calle comercial y la iglesia de San Ginés, construida en el año 1574, siendo la primera ermita de Arrecife. Además, la ciudad cuenta con dos castillos reconvertidos a museos. Uno de ellos es una de las principales atracciones turísticas de la isla: el Castillo de San José, que actualmente es el Museo Internacional de Arte Contemporáneo. El otro es el Castillo de San Gabriel, que alberga el Museo de Historia de Arrecife.

Si tu hotel está en una de las localidades del sur de la isla, puedes tomar una excursión para visitar la capital con Civitatis.

Qué ver en Lanzarote, día 2: el salvaje sur

Parque Nacional de Timanfaya

La primera ruta que hice fue por el sur de la isla. Comencé la mañana en el Parque Nacional de Timanfaya, haciendo una parada para ver a los camellos. Existe una ruta pequeñita para pasear por el parque en camello, y aunque no lo hice, he de decir que había bastante gente realizando la excursión. Tras hacer algunas fotos aquí, me dirigí al Islote de Hilario, lugar desde el que comienza la ruta de las Montañas del Fuego en autobús.

Timanfaya, que ver en Lanzarote
Las Montañas del Fuego dejaron un paisaje desolador… y precioso

Esta ruta es muy muy, pero que muy recomendable. El autobús lleva audioguía, por lo que según avanzas por el parque, te va contando la historia de Timanfaya. Si no recuerdo mal, las últimas erupciones se produjeron en el siglo XVIII, y la verdad es que dejaron un paisaje desolador. Todo es roca y no hay vegetación. Al mirar los conos volcánicos, con sus arenas rojizas, te da la sensación de que es un lugar de otro planeta.

El autobús vuelve al Islote de Hilario, donde acaba la ruta, pero no el espectáculo. Allí puedes comer en el restaurante, donde preparan la comida con el calor que emana de la tierra, y asistir a una demostración geotérmica. En ella los guías del parque introducen agua fría por un tubo clavado en la tierra a varios metros de profundidad, la cual, al contacto con las temperaturas de más de 400ºC que se registran bajo tierra, produce la siguiente reacción:

Charco de los Clicos, Los Hervideros, Salinas de Janubio

Tras hacer una parada para comer en El Golfo, un pueblecito a orillas del mar con muchos restaurantes, seguí la ruta. El Charco de los Clicos está al ladito de este pueblo, por lo que es muy fácil acceder desde allí. Su peculiaridad es su color verde, debido a las algas que habitan en él. Al charco en sí no puedes acercarte demasiado, pero allí mismo hay una playa de arena negra en la que pegarte un chapuzón. ¡Es un rincón precioso!

Unos kilómetros más adelante se encuentran Los Hervideros. Es un acantilado que ha tomado este nombre debido a la fuerza con la que las olas rompen en la roca. Y siguiendo hacia el sur, las Salinas de Janubio, con la playa de Janubio al fondo, también de arena negra.

Si no tienes medio de transporte, puedes recorrer todo el sur de la isla con este tour.

Salinas de Janubio, que ver en Lanzarote
Las Salinas de Janubio son otros de esos paisajes típicos que ver en Lanzarote

Playa Blanca y Puerto del Carmen

Tras visitar estos tres puntos de interés, me dirigí hacia Playa Blanca. Como su propio nombre indica, aquí las playas ya no son de arena negra, sino blanca. Me detuve en una de ellas a darme un chapuzón y tomar el sol. No recuerdo su nombre, pero era pequeñita y creo que artificial. Las playas que todo el mundo recomienda aquí son las de Papagayo, un espacio natural preservado por el que hay que pagar 8 euros por entrar (los 8 euros sirven para conservar la zona), pero no llegué a ir, así que no puedo confirmar si merece la pena o no.

De vuelta a Arrecife pasé por Puerto del Carmen, donde hay bastantes restaurantes alrededor de la zona del puerto y varias tiendas de souvenirs, ya que, como en Playa Blanca, en esta localidad se concentran muchos hoteles y apartamentos, y por tanto, hay muchos turistas.

Qué ver en Lanzarote, día 3: recorriendo la parte central, de este a oeste

Jardín de Cactus

Este jardín tan especial se encuentra situado en la localidad de Guatiza. Está perfectamente señalizado en la carretera, por lo que no tiene pérdida. Además, un enorme cactus te indicará que es ahí donde tienes que parar. Es una de las atracciones turísticas más importantes de la isla, y puedes visitarlo el mismo día que los Jameos del Agua y la Cueva de los Verdes, aunque decidí dejar estos para el día siguiente.

La verdad es que impresiona. Nunca jamás había visto tantos cactus juntos, ni me imaginaba que pudiera haber algunos tan raros. Había cactus enormes, que incluso daban sombra como si de un árbol se tratase,. Otros parecían plantas normales con sus flores de colores. Otros tantos, por su forma, parecían arañas con patas gigantescas…

Jardín de cactus, que ver en Lanzarote
Algunos de los cactus

Teguise

Tras el Jardín de Cactus, puse rumbo a Teguise, una localidad situada en la zona centro de la isla. Fue el primer núcleo urbano de Lanzarote y su capital hasta el siglo XIX, y paseando por sus calles se puede ver la herencia de su influyente pasado: su iglesia, sus conventos, el Castillo de Santa Bárbara… Sus casitas blancas albergan hoy día pequeñas tiendas, bares y restaurantes.

El municipio de Teguise es bien conocido por Costa Teguise, la playa de la localidad. Costa Teguise tiene mucha vida, y es que cientos de británicos y alemanes vienen aquí de vacaciones, siendo un poco guirilandia 🙂 . Además de ser una de las zonas de playa más afamadas de la isla, el centro está repleto de bares, restaurantes y tiendas.

Playa de Famara

Y por último, la playa de Famara, el paraíso para los surferos. Sus 6 kilómetros de playa natural y su gran oleaje hacen que los amantes del surf acudan aquí a practicar su deporte favorito. Además, el pueblo de Caleta de Famara cuenta con una gran oferta de cursos y venta de material para practicarlo. Lo que más me gustó fueron la tranquilidad de la playa y las vistas a la isla de La Graciosa. Sin duda, creo que es uno de los sitios más especiales que ver en Lanzarote.

Playa de Famara, que ver en Lanzarote
Simplemente, me parece espectacular

Qué ver en Lanzarote, día 4: hacia el norte

Jameos del Agua

Los Jameos del Agua se encuentran en la parte de este túnel volcánico en el que su techo se ha venido abajo. Fue uno de los centros turísticos que más me sorprendió, y es que César Manrique hizo un gran trabajo al adaptar este lugar al turismo. Es, sin duda, uno de esos lugares imprescindibles que ver en Lanzarote.

La visita comienza bajando por una bonita escalera en la roca hasta el lago en el que se encuentran los famosos cangrejos albinos. Estos cangrejos tienen la peculiaridad de ser muy pequeños, blancos y ciegos, y éste es el único lugar en el mundo en el que habitan. Este lago está protegido por el techo del túnel volcánico, que en esta parte no cayó, y por una de sus orillas se avanza hasta el otro extremo del lago, donde subiremos otras escaleras hasta salir de nuevo al exterior.

Jameos del Agua, que ver en Lanzarote
La piscina de Los Jameos del Agua

Aquí nos encontramos con una piscina y una cascada, a modo de patio, ya que en esta parte existe un museo llamado Casa de los Volcanes. En este museo, como una casita típica canaria, puedes aprender un poco más acerca de los volcanes y de la formación de las Islas Canarias.

En Jameos del Agua, además, existe un auditorio, ubicado en otra parte cubierta del túnel, en el que se ofrecen conciertos y actuaciones de teatro.

Cueva de los Verdes

Mi siguiente parada fue la Cueva de los Verdes. El recorrido se hace más o menos en una hora y el guía explica los detalles de la cueva tanto en castellano como en inglés. La visita se hace en dos niveles (hay un túnel inferior y otro superior) y en ellos la iluminación crea una atmósfera increíble. Es un pena que en la época mi cámara no fuese muy buena y no tenga buenas fotos que mostrarte, pero créeme, es muy bonito.

Al final de la parte abierta al público en el túnel inferior también hay un auditorio, y más allá, donde los turistas no pueden entrar, se encuentra un centro de estudio del comportamiento de los volcanes y la actividad sísmica de la isla

Isla de La Graciosa

Tras esta interesante mañana, me dirigí hacia Órzola, un pequeño pueblo pesquero en el norte de la isla desde el que parten los barcos que van hasta la isla de La Graciosa. El barco tarda unos 20 minutos, y tuve la mala suerte de hacer esta travesía en medio de una tormenta. Llovía a mares (nunca mejor dicho) y las olas zarandeaban el barco de un lado a otro. La parte positiva es que, cuando llegué a Caleta del Sebo (la localidad principal de La Graciosa), la tormenta ya había pasado y no volvió a llover.

La Graciosa es una pequeña isla situada al noroeste de Lanzarote, separada de la misma por lo que llaman ‘el río’. A juzgar por algunas fotografías que he visto, desde el Mirador del Río se tiene una vista privilegiada sobre la isla, pero decidí cambiar el mirador por la isla en sí.

En La Graciosa la naturaleza es la reina. En Caleta del Sebo las calles ni siquiera están asfaltadas, por lo que la arena de playa lo cubre todo. Después de comer en uno de los restaurantes que hay cerca del puerto, me fui en busca de alguna playa perdida, cosa que no fue difícil. Pasé la tarde en la playa El Salado, y, pese a ser la más próxima al pueblo y que allí se ubica un cámping, estuve prácticamente sola. Si no te gustan las aglomeraciones y en tus vacaciones quieres descanso y tranquilidad, La Graciosa es tu sitio.

La Graciosa, que ver en Lanzarote
La Graciosa tienes unas playas de escándalo con vistas a la isla de Lanzarote

¿Qué te parece esta ruta de cosas que ver en Lanzarote? ¿Añadirías algo más? Deja tu comentario para ayudar a otros viajeros 🙂 .

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