Impresiones de Dublín

Antes de visitar Dublín, siempre había tenido una imagen de la ciudad en mi cabeza: Molly Malone vendiendo pescado a la puerta del Temple Bar, mientras cientos de visitantes de todo el mundo se toman una foto con ella con una pinta de Guinness en la mano. Ahora que por fin he estado en la capital irlandesa he podido comprobar que Molly no está en la puerta de ningún bar, aunque no iba desencaminada en cuanto a la Guinness… 🙂

Molly Malone
Molly Malone

Lo primero que llama la atención de Dublín es que es una ciudad joven. Irlanda cuenta con la población más joven de toda la Unión Europea y recibe muchos estudiantes de inglés y Erasmus de otros países europeos (la cantidad de españoles que hay, es increíble). Quizá por esa población joven hay tanto ambiente a todas horas, especialmente de noche en los pubs del barrio Temple Bar.

Temple Bar
Temple Bar

Sí, Temple Bar, aparte de ser un bar, es un barrio entero. Aquí se concentra gran parte de la actividad nocturna de la ciudad, con una gran cantidad de pubs donde disfrutar de una pinta y música en directo (la esencia de la ciudad). Algunos de estos pubs son el famosísimo Temple Bar, el Auld Dubliner, el Mexx (más rockero), el Porterhouse o el Sweetman (los dos últimos fabrican su propia cerveza).

La cerveza estrella de Irlanda es la Guinness, y nadie puede perderse una visita a la fábrica. A mí la verdad es que la visita me defraudó un poco, ya que parece más un parque de atracciones que una fábrica de cerveza. Además de la cantidad de visitantes que había el sábado por la tarde, el tour se hace libremente por lo que sales de allí sin saber realmente mucho acerca del proceso de elaboración de la cerveza. La visita incluye una pinta que puedes tomarte o en el Gravity Bar (en la séptima planta del edificio con vistas a la ciudad) o en el Guinness Academy, donde tienes la posibilidad de ponerte la cerveza tú mismo.

Cerveza Guinness
Cerveza Guinness

Un dato sobre Irlanda que yo desconocía: es el segundo país del mundo en consumo de cerveza. El primero es República Checa, país con unas cervezas increíblemente buenas y en el que recomiendo hacer una visita a la fábrica de cerveza Pilsner Urquell. Me sorprende que beban tanta cerveza, teniendo en cuenta que las pintas en un pub cuestan entre 5 y 6 euros de media.

Cervezas en Porterhouse
Cervezas en Porterhouse

Y es que Irlanda es un país caro. Puede que a los irlandeses les metiesen en el saco de los PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia, España) hace unos años cuando estalló la crisis, pero tengo la sensación de que la situación de Irlanda no tiene nada que ver con la de los países del sur de Europa. ¿Por qué? Para empezar, poque el salario mínimo en Irlanda es de casi 1500€ al mes. Para seguir, porque tienen una tasa de paro del 9,7% (el porcentaje más bajo de todos los países mencionados). Y para terminar, porque con esos precios que tienen, la gente no tendría cómo vivir si no tuviesen una cierta calidad de vida y poder adquisitivo. Como ejemplo, os doy algunos precios de productos que vi en una droguería (y que me dejaron en shock): pasta de dientes, entre 4 y 5 euros, paquete de compresas, 5,5o€, crema corporal, alrededor de 5€.

¿Y qué se come en Irlanda? Si pensabas que por ser una isla los irlandeses comen mucho pescado, te equivocas. Casi el único pescado que vas a encontrar es el fish and chips (pescado rebozado con patatas fritas). El producto nacional es la patata, y se come mucho de cuchara también. Te recomiendo que pruebes algún guiso de ternera. En muchos lugares lo hacen con Guinness, aunque en realidad no sabe para nada a la cerveza. En cuanto al precio, unos 10 euros de media por plato principal en barrios no céntricos y algo más caro en el centro de la ciudad (sin contar platos con buena carne, que se van a los 20 o 30 euros). Para desayunar, puedes poner a prueba tu colesterol con un Irish breakfast (desayuno irlandés, que incluye bacon, salchichas, morcilla, pasta de patata, alubias, huevo frito y otros ingredientes). Y un dato más: el café en Irlanda está malísimo.

Guiso de ternera y Guinness
Guiso de ternera y Guinness

Pero en Irlanda no todo es cerveza, comida y dejarse el sueldo en salir. Algo que me sorprendió positivamente es que hay wifi gratis en todas partes: en los restaurantes, en los trenes, en el aeropuerto y en el autobús del aeropuerto… ¡incluso en la propia calle! Sin límites de tiempo y casi sin problemas de conexión. ¡Una maravilla!

Respecto a la gente local, había escuchado que los irlandeses son gente muy amable y, la verdad, tengo que decir que hay de todo, como en todos los sitios. Por poner un par de ejemplos, en uno de los pubs nos atendió una camarera un poco borde que nos hablaba como si no supieramos inglés, mientras que en el hostal todos los chicos de la recepción nos atendieron estupendamente y nos dieron consejos sobre qué hacer. Prefiero pensar que la mayoría de los irlandeses son como los muchachos del segundo ejemplo :).

¿Has estado ya en Dublín o en algún lugar de Irlanda? ¿Cómo ha sido tu experiencia? No olvides comentar para compartir tus impresiones y ayudar a otros viajeros :).

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