Excursión a Petrópolis

En mi visita a Río de Janeiro me escapé un día hasta Petrópolis. Se trata de una pequeña ciudad en la Serra dos Orgãos, rodeada de verdes montañas y repleta de palacios. Es conocida como la ciudad imperial brasileña.

La ciudad debe su nombre al emperador Pedro II, el segundo monarca de Brasil e hijo de Pedro I, quien ordenó construir su palacio de verano en este lugar. Con este palacio se originó la que sería residencia de verano de la monarquía y la aristocracia del siglo XIX.

Palacio Imperial de Petrópolis
El Palacio Imperial de Petrópolis

De ahí debemos el que las calles de Petrópolis estén dominadas por hermosos palacios y bonitos jardines. Hoy día, el palacio real se ha convertido en museo (Museo Imperial).

Además de este museo, conviene destacar una serie de palacios que también tienen su importancia en la ciudad. Por ejemplo, el Palacio de Cristal se utiliza para celebrar eventos y conmemoraciones históricas, el Palacio Amarelo sirve como sede del Consejo Municipal, mientras que el Palacio Sergio Fadel es la sede del Ayuntamiento y el Palacio Río Negro es residencia oficial para los gobernantes de Brasil.

Palacio Amarelo Petrópolis
El Palacio Amarelo, sede del Consejo Municipal
Palacio Río Negro Petrópolis
El Palacio de Río Negro, otro de los bonitos ejemplos de arquitectura imperial en Petrópolis

Palacios aparte, otro edificio que merece la pena visitar es la Catedal San Pedro de Alcántara. Además de la belleza del edificio, cabe destacar que aquí se encuentra el Mausoleo Imperial, con las tumbas del Emperador Pedro II y su esposa Tereza Cristina, y de la hija de ambos, la Princesa Isabel y el Conde D’Eu.

Catedral de Petrópolis
La Catedral de Petrópolis

Callejeando por la ciudad nos encontramos con muchos otros edificios dignos de admirar, así como curiosas decoraciones. Una de ellas es el Reloj de Flores, que se construyó para conmemorar el 150 aniversario de la independencia de Brasil.

Reloj de flores Petrópolis
El bonito reloj de flores, fuera de servicio por servicio de manutención

Para tener vistas de toda la ciudad, el mejor mirador es el Trono de Fátima. Este monumento a la Virgen de Fátima fue realizado por Heitor da Silva Costa, quien también construyó la estatua del Cristo Redentor en Río de Janeiro. Para subir hasta aquí, hay un camino por la ladera del monte con decoraciones religiosas. Justo al comienzo del camino (o fin, si se baja desde el monumento), se encuentra la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, construída por los colonos alemanes. El exterior de la iglesia es de un estilo sencillo y en color rosa; en el interior destaca la pintura del techo.

Si realizas una excursión a Petrópolis, debes tener en cuenta que los lunes la mayoría de los edificios están cerrados. Muchas empresas organizan tours, pero también es fácil ir por tu cuenta. Si te hospedas en Río de Janeiro, puedes tomar un autobús desde la Rodoviaria (estación de autobuses) que te llevará directo a la estación de Petrópolis. La estación está a las afueras de la ciudad y hay que tomar un autobús urbano que te llevará hasta el centro.

¡Idea!

En los alrededores de Petrópolis, y aun en el estado de Río de Janeiro, se encuentran la ciudad de Teresópolis, nombrada así en honor a la emperatriz Tereza Cristina, y la Serra dos Orgãos. Este macizo es Parque Nacional y cuenta entre sus atracciones con el famoso pico Dedo de Deus, llamado así por parecerse a un dedo apuntando hacia el cielo.

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