Aunque no sea muy conocido, este pueblo de la provincia de Castellón tiene mucha historia guardada entre sus calles y monumentos. Yo lo visité junto a Morella en un día durante mis vacaciones en la zona, así que aquí te cuento qué ver en Sant Mateu para que no te pierdas sus principales puntos de interés. ¡Toma nota!

Este artículo forma parte de la guía para viajar por España
Qué ver en Sant Mateu en un día
San Mateo o Sant Mateu es un pequeño pueblo que guarda mucha historia. Sus orígenes son anteriores a la conquista cristiana, aunque su etapa de mayor desarrollo comenzó en 1237, cuando Jaime I entregó la población a la Orden del Hospital y se le concedió la Carta Puebla. En 1319 pasó a manos de la Orden de Montesa y se convirtió en residencia de sus maestres y capital histórica del Maestrazgo. Durante los siglos XIV y XV vivió una época de gran prosperidad gracias al comercio de la lana, que se exportaba a los telares de Florencia y otras ciudades mediterráneas. Su importancia económica y política favoreció la construcción de murallas, palacios, iglesias y edificios civiles que todavía forman parte de su casco histórico.
Sant Mateu también fue escenario de acontecimientos importantes, como la celebración de varias Cortes Generales del Reino de Valencia y las visitas de personajes como san Vicente Ferrer, Felipe II y Benedicto XIII, conocido como el papa Luna. El episodio más destacado tuvo lugar en 1429, cuando la renuncia del antipapa Clemente VIII puso fin en la población a uno de los últimos capítulos del Cisma de Occidente. Con el paso de los siglos, Sant Mateu perdió parte de su peso político y comercial, pero conserva un importante patrimonio gótico y renacentista que recuerda su pasado como uno de los principales centros medievales del norte de Castellón.
Muralla de Sant Mateu
Una de las cosas que aún se conservan en San Mateo es una parte de la muralla. La muralla de Sant Mateu tuvo dos recintos diferentes a lo largo de la Edad Media. El primero fue levantado durante el siglo XIII alrededor del núcleo original de la población, situado en la zona más elevada y en torno a la iglesia de San Pedro. De esta primera fortificación apenas quedan algunos restos integrados en la sacristía y en el muro sur del templo.
El crecimiento y la importancia económica de Sant Mateu hicieron necesaria la construcción de un recinto más amplio. La nueva muralla fue levantada entre 1357 y 1380, durante el maestrazgo de Pedro de Thous, cuando la población pertenecía a la Orden de Montesa. Tenía unos 1.600 metros de perímetro, una altura media de seis metros y estaba construida en mampostería, con un grosor que variaba según el tramo.
La muralla contaba con ocho puertas que comunicaban la villa con los caminos de los alrededores. Entre ellas estaban los portales de Xert, Barcelona, Boveral, la Vedella, Sant Domènec, Morella, Albocàsser y Valencia. Cada entrada estaba orientada hacia la localidad o el territorio al que conducía, además de servir para controlar la circulación de personas y mercancías. La mayor parte del recinto amurallado desapareció con el crecimiento urbano, pero todavía se conserva un tramo de unos 260 metros junto al margen derecho del río Palacio.

Iglesia Arciprestal de Sant Mateu
El corazón del pueblo es la Iglesia Arciprestal de San Mateo Apóstol. Su construcción se prolongó durante varios siglos, por lo que en el edificio conviven elementos románicos, góticos, renacentistas y barrocos. La parte más antigua corresponde a la primitiva iglesia de reconquista construida durante el siglo XIII, cuando Sant Mateu pertenecía a la Orden del Hospital. De aquella primera edificación se conservan dos tramos de la nave y una portada románica decorada con capiteles vegetales e historiados. Entre sus relieves aparecen escenas como Adán y Eva en el paraíso y la decapitación de san Juan Bautista.
A mediados del siglo XIV, ya bajo el dominio de la Orden de Montesa, comenzó la ampliación del templo en estilo gótico mediterráneo. El proyecto incluía una gran nave con bóvedas de crucería y un ábside poligonal, aunque las obras nunca llegaron a completarse. Esta interrupción permitió que una parte de la iglesia románica quedara integrada dentro de la construcción gótica y haya llegado hasta nuestros días.
También son del siglo XV la portada lateral gótica y la torre campanario, de planta octogonal. En el interior se pueden visitar varias capillas construidas posteriormente, como la de la Pasión, la del notario Joan Alcalà y la de San Clemente Mártir, levantada en el siglo XVIII. También destaca la capilla de la Virgen de la Leche, donde se conserva el Retablo de la Trinidad.
La iglesia fue además escenario de importantes acontecimientos históricos. En ella se celebraron las últimas sesiones de la Disputa de Tortosa en 1414 y, en 1429, Clemente VIII renunció a sus derechos como papa, poniendo fin a uno de los últimos episodios del Cisma de Occidente. La visita permite acceder también al museo parroquial, formado por piezas de orfebrería religiosa de los siglos XIV y XV. Entre sus obras más destacadas se encuentran varias cruces procesionales, objetos litúrgicos elaborados por orfebres locales y un cáliz relacionado con Benedicto XIII, el papa Luna.

Palacio Borrull
Desde la Plaza Mayor, situada junto a la iglesia, sale la calle Historiador Betí, una de las calles con mayor concentración de edificios históricos de Sant Mateu. Allí está por ejemplo el Palacio Borrull, construido durante el siglo XV. Su fachada de piedra presenta una portada con arco de medio punto y ventanas de arcos trilobulados divididas por parteluces, características de los palacios valencianos de aquella época.
Durante el siglo XVII fue residencia de Don Sans, asesor del lugarteniente de la Orden de Montesa. Posteriormente pasó a manos de la familia Vilanova y, más tarde, fue heredado por los Borrull, de quienes tomó su nombre actual. Entre 1883 y 1892 funcionó como Audiencia de lo Criminal para los partidos judiciales de Sant Mateu, Albocàsser, Morella y Vinaròs. Por este motivo, el edificio también es conocido popularmente como L’Audiència.
En su interior se encuentra la Colección Museográfica de Historia Local, dedicada a explicar la evolución de Sant Mateu. Entre sus piezas más importantes están el Peiró de Santa Bárbara, del siglo XIV; el Llibre de Privilegis, del siglo XV; una maqueta del desaparecido palacio de los Maestres de Montesa y diferentes restos de cerámica íbera.

Palacio del Marqués de Villores
Otro de los edificios más singulares de Sant Mateu es el Palacio del Marqués de Villores y está protegido como Bien de Relevancia Local. El edificio fue originalmente la casa solariega de la familia Comí, formada por importantes comerciantes de lana y juristas durante los siglos XIV, XV y XVI. La reforma de su fachada y su zaguán lo convirtió en una de las residencias más importantes de la población. En el siglo XVIII pasó a manos del marquesado de Villores, del que procede su nombre actual.
La fachada está dividida en tres cuerpos mediante líneas horizontales y presenta una decoración poco habitual en esta zona de Castellón. Alrededor de las puertas y ventanas aparecen motivos vegetales, animales y figuras fantásticas, conocidos como grutescos. La entrada principal está rematada por un escudo heráldico y en uno de los extremos se conserva una pequeña garita, cuya función es principalmente decorativa.
El interior mantiene la distribución característica de los palacios góticos de la comarca. En el zaguán destaca un arco rebajado de trazado helicoidal, mientras que en la planta noble se conservan una gran chimenea en las antiguas dependencias de la cocina y un entramado de vigas de madera en el salón principal.
Debido a su importancia, el palacio alojó a diferentes personalidades durante su paso por Sant Mateu. En 1632 sirvió de hospedaje al rey Felipe IV y a su hermano, el infante cardenal Fernando de Austria. Durante la primera guerra carlista, en julio de 1837, también se alojaron aquí el pretendiente Carlos María Isidro de Borbón y el general Ramón Cabrera, conocido como el Tigre del Maestrazgo.
Actualmente, el edificio alberga la Oficina de Turismo y funciona como Centro Rural de Congresos. Durante la visita se puede contemplar la fachada y acceder a la planta baja, mientras que otros espacios se conocen mediante las visitas guiadas organizadas por Turismo de Sant Mateu.

Ermita de la Virgen de los Ángeles
A unos tres kilómetros del centro de Sant Mateu, en lo alto de una colina, se encuentra el Santuario de la Virgen de los Ángeles, conocido también como ermita de la Virgen de los Ángeles. El conjunto está formado por la iglesia, la antigua hospedería, un pozo, un mirador y otras dependencias anexas. Su ubicación permite disfrutar de unas bonitas vistas de Sant Mateu y del paisaje del Baix Maestrat.
Antes del santuario actual existió en este lugar una pequeña ermita del siglo XV dedicada a san Antonio Abad y san Pablo Ermitaño. Según la tradición, un ermitaño llamado Sebastián encontró allí una imagen de la Virgen, un hecho que dio origen a la devoción por la Virgen de los Ángeles. La construcción de la nueva iglesia comenzó en 1590 y terminó en 1622, incorporando la antigua ermita al edificio.

Cómo llegar a Sant Mateu
Sant Mateu se encuentra en el interior de la provincia de Castellón, en la comarca del Baix Maestrat. Aunque no cuenta con estación de tren, está bien comunicado por carretera con Castellón de la Plana, Vinaròs, Alcocéber, Peñíscola y Morella. La opción más cómoda para llegar y recorrer después los pueblos de la zona es viajar en coche.
Cómo ir a Sant Mateu en coche
Desde Castellón de la Plana hay unos 65 kilómetros. La ruta más directa sigue la CV-10 en dirección a Borriol, la Pobla Tornesa y Sant Mateu. A partir de Cabanes, cerca del aeropuerto de Castellón, la autovía pasa a ser una carretera convencional de doble sentido, pero se continúa por la misma CV-10 hasta llegar al pueblo.
Si planeas visitar en el mismo día Morella y Sant Mateu, puedes llegar por la N-232 hasta el cruce de Xert, donde se toma la CV-132. A la entrada del pueblo por la CV-132 hay una amplia zona de aparcamiento gratuito situada a unos cinco minutos a pie del centro histórico.
Viajar a Sant Mateu en autobús
Sant Mateu tiene conexiones de autobús con Castellón de la Plana, Morella, Vinaròs y Benicarló. La línea entre Castellón, Sant Mateu y Morella está operada por Autos Mediterráneo y realiza paradas en varias localidades del interior de la provincia. También existen servicios que comunican Sant Mateu con Vinaròs y otras poblaciones del Baix Maestrat, aunque las frecuencias son reducidas y algunos autobuses solo circulan determinados días. Por ello, conviene consultar los horarios actualizados antes de organizar el viaje. La parada se encuentra en la plaza del Llaurador.
Dónde dormir en Sant Mateu
Aunque yo no me quedé a dormir porque visité Sant Mateu en el día desde Alcocéber, donde estaba de vacaciones, si te apetece alojarte allí puedes hacerlo ya que hay varias opciones. De esta manera, puedes hacer base allí para recorrer el Maestrazgo y otros destinos interesantes de la zona interior de Castellón. Aquí puedes echar un vistazo y reservar tu hotel o apartamento:
Como ves, hay varias cosas que visitar en Sant Mateu para pasar un rato de lo más agradable conociendo su historia. Además, su ubicación en el Baix Maestrat permite combinar tu visita con otros lugares cercanos, así que no olvides ponerlo en tu ruta.
Estela Gómez
Soy Estela y a través de Viajes e ideas te llevo de viaje conmigo a diversos lugares del mundo desde el 2012. Además de leerme por aquí, también me encontrarás en Quiero Viajar Sola, mi otro blog dedicado a los viajes en solitario. Mis proyectos han salido en varias ocasiones en medios de comunicación y suelo participar en viajes de prensa para dar a conocer destinos turísticos.

Aviso: en este artículo encontrarás enlaces de afiliado de sitios web de viajes, como Civitatis, Heymondo, Booking y otros. Si te recomiendo estas páginas es porque las utilizo habitualmente en mis viajes, funcionan bien y son seguras. En caso de que hagas una reserva en cualquiera de ellas a través de esos enlaces, yo me llevaré una pequeña comisión por llevarte a esa web, pero en ningún caso pagarás de más (de hecho, en algunos casos hasta tienes descuento por ir de mi parte, como en Heymondo y Holafly). De esta forma me ayudas a mantener este blog y así seguir ayudando a más gente a organizar sus viajes. ¡Gracias!
