Visitar Potosí, la ciudad de la plata del imperio

Para entender cómo fue el auge y la caída del imperio español en Bolivia, es imprescindible visitar sus ciudades coloniales. Minas de plata, bonitos edificios, iglesias, conventos… Es muy recomendable visitar Potosí, una ciudad que fue clave en aquella época.

Visitar Potosí: las minas de plata

¿Te suena eso de “Vale más que un potosí”? Esta famosa expresión viene de la época de la colonia española en Bolivia. Su moneda era el potosí, ya que el mineral se extraía de las minas de esta ciudad. Fue una importante moneda, de ahí que si alguien te dice que “vales un potosí”, es que ¡vales una fortuna!

El Cerro Rico, al ladito de la ciudad, es muy rico en plata y el imperio supo explotarlo. El cerro es tan rico que ya antes de la llegada de los españoles se extraía este mineral y hoy en día se sigue haciendo. Ahora mismo hay más de 40 minas explotadas por cooperativas de mineros, y se prevé que la actividad pueda continuar otros 80 años más. Así pues, estas minas son uno de esos lugares imprescindibles que ver al visitar Potosí.

Cerro Rico, visitar Potosí
El Cerro Rico visto desde el campanario de la Catedral

Tour a las minas

Para los más curiosos, las minas se pueden visitar en un tour. Normalmente todas las agencias te llevan al barrio minero, repleto de tiendas donde los mineros compran dinamita para su trabajo y otras cosas como cigarrillos o alcohol puro para sobrellevarlo (alcohol de 96 grados, os juro que se lo beben así). Es una especie de tradición comprar en estas tiendas y llevarles algo a los mineros. Si no queréis ayudar a su autodestrucción, podéis comprar refrescos, aunque tampoco sea del todo sano. En mi grupo dos chicos compraron dinamita y los mineros incluso nos hicieron una demostración de cómo lo usan, creando una explosión. Aunque la explosión sea pequeña, suena como una bomba allí dentro.

En la mina que visité había muchos “tíos“. Estos son los dioses de los mineros, y los adornan cuando hay alguna festividad. Todos los viernes los mineros se reúnen junto a estos dioses y les ofrecen cigarrillos, hojas de coca o cervezas para que les dé suerte y puedan encontrar más vetas de mineral que explotar.

Visitar Potosí, minas
Un minero y uno de los tíos de la mina, los dioses de los mineros

Los mineros suelen acercarse a saludar a los visitantes y charlar con ellos con la excusa de tomarse un descanso, pero normalmente la norma es que si no hay regalito, no hay foto ni conversación, así que no te olvides de comprar algo. Dentro de la mina todo son túneles. En muchos tramos hay que agacharse, subir o bajar escaleras y llenarse de polvo. Es por ello importante no olvidarse de llevar una mascarilla. Las agencias suelen darte un traje para ponerte encima de la ropa, así como botas, casco y una luz, así que no debes preocuparte mucho del equipamiento.

Visitar Potosí: centro histórico

Sin duda, la mina es lo más llamativo al visitar Potosí, pero no lo único. Como es de imaginar, la ciudad fue un importante enclave en los tiempos de la colonia y su centro histórico conserva bastante bien la arquitectura colonial. La Plaza de Armas es el centro de la ciudad y, como en todo lugar colonial, no puede faltar la Catedral a uno de sus costados. La Catedral no puede visitarse libremente, sino que se pagan 20 Bs. para verla (unos 3 euros). Se puede subir hasta el campanario y tener una buena vista de toda la ciudad.

Como toda ciudad colonial tiene mucha arquitectura religiosa. Más allá de la Catedral no hay que perderse el Convento de Santa Teresa. Fue un importante centro de clausura de las segundas hijas de las familias más poderosas de la colonia en Bolivia. En la visita se puede comprender cómo era la vida de estas mujeres y ver algunos de sus trabajos bordados. Hoy en día parte del convento sigue siendo de clausura, aunque las monjas tienen más comodidades que antaño (¡tienen hasta wifi!).

La iglesia de San Francisco, por su parte, es la iglesia más antigua de Bolivia. Puede pasar desapercibida, ya que se encuentra en una calle más estrecha, la calle Tarija, y para llegar a ella hay que ir en dirección hacia “afuera” del centro, pero hay que visitarla porque su puerta es preciosa.

También es importante la Casa de la Moneda. Al ser Potosí donde se encontraba la mayor mina de Plata, se decidió comenzar a acuñar la moneda del potosí aquí. Es posible visitarlo de martes a domingo por la mañana, y de martes a sábado también por la tarde. Los lunes cierra.

Visitar Potosí, centro histórico
Una calle de Potosí, con la entrada a la Casa de la Moneda en primer término y una de las torres de la Catedral al fondo

Consejos para visitar Potosí

Potosí se encuentra a una altitud de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Por tanto, para poder viajar a esta ciudad es recomendable haber tenido un periodo de adaptación a la altura. Si se llega después de La Paz, situada a una altitud similar, no debería haber problema, pero si se llega desde otras partes de Bolivia, puede que la salud se resienta. Si notas el mal de altura, hazte con unas hojas de coca para metértelas a la boca o preparar té con ellas.

Es muy recomendable también tener un seguro de viajes, como siempre que salgamos de nuestro país. Si el mal de altura te afecta y no se te pasa ni con la coca, entonces tendrás que visitar al doctor y puedes llevarte un susto al tener que pagar la consulta. No hay que olvidar también que puedes sufrir algún percance en cualquier momento o que la comida puede sentarte mal. Por tanto, ¡viaja con seguro! Te recomiendo Mondo, que te ofrecen un 5% de descuento si reservas a través de mi blog.

No te olvides de llevar ropa de abrigo al visitar Potosí, ya que con tanta altitud y en mitad del altiplano las temperaturas bajan mucho por la noche. Te recomiendo también ropa y calzado cómodo, especialmente para visitar las minas.

Por último, a la hora de buscar alojamiento, te recomiendo que lo hagas con antelación y que eches un vistazo en Booking, que son quienes tienen una mayor oferta de hoteles, hostels, apartamentos, etc. A ser posible, intenta que esté en el centro histórico, ya que podrás visitarlo todo más cómodamente y es una zona más agradable.

Próximo destino: Todo lo que ver en Sucre, ciudad colonial y libertaria.

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