Visita a Auschwitz: Auschwitz I

La visita al campo de concentración de Auschwitz comienza con Auschwitz I, el que fue el primer lugar construído para albergar prisioneros. Hoy en día, es un museo que nos ayuda a conocer la horrible historia de este lugar.

El famoso cartel Arbeit macht frei (‘El trabajo os hará libres’) nos recibe a la entrada de Auschwitz I. Por aquí pasaban todos los días los prisioneros al salir a realizar trabajos forzosos en la industria y el campo. Debido a las malas condiciones de vida (desnutrición, enfermedades) y al duro trabajo esclavo, muchos no regresaban.

Cuando entré al campo, no me dió la impresión de que las condiciones de vida fuesen tan malas. Me imaginaba barracones de madera en mitad del campo, pero allí había edificios de ladrillo, formando una especie de pueblo. La idea de los barracones es la que la mayoría de la gente tiene de Auschwitz, y es la que corresponde a Birkenau, el lugar dedicado al exterminio.

En un principio, la razón para construir este campo fue internar a los prisioneros polacos detenidos, quienes no cabían en las prisiones. La idea del exterminio llegó después, y con ella la construcción de Birkenau, mucho más extenso y precario.

Gas empleado en Auschwitz
Gas empleado en Auschwitz

El museo, que se encuentra dividido en varios edificios, nos va mostrando poco a poco todo lo que ocurría en Auschwitz (tanto I como II – Birkenau). En algunas de las salas se pueden ver objetos que pertenecieron a los prisioneros (gafas, maletas, prótesis…), documentos, datos y fotografías, y otros objetos, como el gas utilizado en el exterminio.

Zapatos de prisioneros
Zapatos de prisioneros
Maletas de prisioneros
Maletas de prisioneros

En una de las salas se exponen casi 2 toneladas de pelo humano. Esto fue una de las cosas que más impresión me causó, junto con las fotos de algunos de los prisioneros que murieron en el campo. Éstas cuelgan en los pasillos, junto con sus nombres y las fechas en las que estuvieron en Auschwitz. Muchos de ellos sólo duraban vivos 20 días; otros llegaron a vivir en ese infierno hasta un año.

Durante la visita se accede también al edificio número 11, que servía como prisión. Cuando algún preso hacía o decía algo que no era lo que se esperaba de él, se le enviaba aquí y se le juzgaba. Uno de los castigos consistía en el encierro en una celda de un metro cuadrado junto a otros prisioneros (llegando a ser 4 o 5), el encierro en celdas sin ventilación (muriendo por asfixia) o el fusilamiento.

Paredón de fusilamiento
Paredón de fusilamiento

En Auschwitz I hubo una cámara de gas, que ha sido reconstruída y puede visitarse por dentro. Muy cerca de esta cámara, se encuentra el lugar en el que Rudolf Höss, comandante a cargo de Auschwitz, fue ejecutado en 1947 (se le condenó a la horca). Se trata de un lugar simbólico, ya que la horca se sitúa frente a la casa familiar de Höss, a apenas unos metros del campo de concentración.

Horca donde Hoss fue ejecutado
Horca donde Hoss fue ejecutado

Una vez visitado Auschwitz I, hay que desplazarse hasta Auschwitz II – Birkenau para seguir con el recorrido.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *