Una visita a Soest

Este mes de febrero, entre fiesta y fiesta de Carnaval, he visitado Soest. No es una ciudad alemana muy conocida, pero es uno de los pocos lugares con encanto que existen en Renania del Norte-Westfalia.

Casas típicas en Soest
Casas típicas en Soest

Siempre había querido visitar esta pequeña ciudad alemana, sin saber muy bien por qué. Había visto fotos y siempre había pensado que era un lugar bonito, así que aprovechando que una amiga estaba de visita, hicimos una excursión. Y sí, pude confirmar que es una ciudad muy bonita.

Como Soest no es muy grande (unos 45.000 habitantes), puede visitarse perfectamente en un día (e incluso medio). Existe un tour diseñado para pasear por la ciudad y disfrutar de sus lugares más importantes. Nosotras lo descubrimos un poco tarde y no lo seguimos, pero igualmente vimos todos los lugares de interés callejeando.

Fuimos hasta Soest en tren desde Düsseldorf. Nada más llegar al centro desde la estación, encontramos estas casitas típicas que nos dan una idea de cómo es el resto de la ciudad.

Casas típicas que dan la bienvenida a los viajeros en Soest
Entrando al centro de Soest

En el centro de Soest, muchos edificios son así, con vigas de madera y motivos florales coloreados adornando las fachadas. Una cosa que llama la atención, es que las casas con más pisos tienden a estar “torcidas“. Los pisos superiores están inclinados hacia la calle. No supimos muy bien si es por el paso del tiempo o están hechas así a posta.

En otras ocasiones, los pisos superiores “salen” hacia la calle, como en la Haus zur Rose. No me quedó muy claro por qué este edificio es importante (está en la ruta de la ciudad), pero de lo que no cabe duda es de que es un edificio muy singular, llamativo y bonito.

Haus zur Rose, Soest
Haus zur Rose

Otra cosa que llama la atención en Soest es el color de la piedra de algunos de sus edificios: verde. En un primer momento puede parecer que estos edificios tienen moho por la humedad, pero no es así. Simplemente la piedra es verde.

Algunos de estos edificios son sus principales iglesias. Por ejemplo, la Catedral de San Patroclo (St.-Patrokli-Dom en alemán), con su gran Torre de Westfalia. Esta Catedral data de antes del año 1000, siendo anterior al resto de iglesias de Soest.

Interior de la Catedral de San Patroclo, Soest
Interior de la Catedral de San Patroclo
Ayuntamiento y Catedral de San Patroclo, Soest
Ayuntamiento y Catedral de San Patroclo

Otra bonita iglesia verde es San Pedro (St. Petri), y se sitúa justo en frente de la Catedral. Justo fuera de estas dos grandes construcciones se sitúa la plaza del Ayuntamiento (Rathaus). La plaza es muy bonita, ya que combina las dos iglesias de piedra verde, el rojo del Ayuntamiento y las casas típicas con vigas de madera.

Iglesia de San Pedro, Soest
Iglesia de San Pedro
Casas típicas en la plaza del Ayuntamiento, Soest
Casas típicas en la plaza del Ayuntamiento

Y una última iglesia que merece la pena visitar es Santa María del Prado (St. Maria zur Wiese o Wiesenkirche en alemán). Esta iglesia se caracteriza por sus dos torres. Ahora mismo una de ellas está en plena renovación.

Iglesia de Santa María del Prado, Soest
Iglesia de Santa María del Prado

Un último edificio que merece la pena mencionar es la puerta Osthofentor. Es la única que queda del antiguo sistema defensivo e la ciudad, y en su interior alberga un museo de tecnología militar medieval. El día de mi visita, no parecía estar abierto al público.

Osthofentor, Soest
Osthofentor

¡Idea!

A no muchos kilómetros de Soest se encuentra Paderborn, otra bonita ciudad de la región. Nunca he llegado a visitarla, pero por lo que he visto en fotos merece mucho la pena. Uno de los puntos de interés de Paderborn sea su Catedral. Bonita, ¿verdad?

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