Un día en Koblenz

Koblenz (o Coblenza en castellano) es una pequeña ciudad de la región de Renania-Palatinado, en el oeste de Alemania. Es una ciudad que puede visitarse con calma en un día, y su cercanía a ciudades como Bonn o Colonia hacen que sea ideal para hacer una ruta entre estas ciudades a modo de escapada.

Los dos lugares imprescindibles que debes visitar en Koblenz son el Deutches Eck (el monumento situado en la conjunción de los ríos Rin y Mosela) y la fortaleza Ehrenbreitstein, aunque también es muy recomendable dar un paseo por el Altstadt (centro) o la orilla de los ríos.

Koblenz
La estatua de Guillermo I en el Deutsches Eck es muy representativa

Deutches Eck

El Deutches Eck debe su nombre al asentamiento de los caballeros de la Orden Teutónica en 1216 en este lugar y es conocido desde entonces como el “Rincón Alemán”. En 1987 se construyó en este lugar el monumento en honor al emperador Guillermo I de Alemania, fallecido unos años antes y quien consiguió la reunificación de Alemania, pero fue completamente destruido en 1945, durante la II Guerra Mundial.

En mayo de 1953, el presidente Theodor Heuss declaró el lugar como un monumento a la unidad alemana y se colocó una bandera alemana en el lugar donde antes estuvo la estatua del emperador. Finalmente, en 1993 se construyó la réplica del monumento original en honor al emperador Guillermo I de Alemania gracias a la colaboración de algunos ciudadanos y empresarios de la ciudad. Con 37 metros de altura, es el monumento que podemos admirar hoy en día.

Guillermo I Koblenz
Así es el impresionante monumento

Koblenz desde las alturas – Ehrenbreitstein

Un lugar desde el que contemplar unas bonitas vistas sobre el Deutches Eck (y toda la ciudad) es la fortaleza Ehrenbreitstein. Se trata de la segunda fortaleza más grande y mejor conservada en Europa. El aspecto que posse hoy día data del año 1828, pero sus orígenes se remontan al siglo I D.C.

En la fortaleza podrás pasar horas y horas visitando sus exposiciones: sobre fotografía, gastronomía de la región, arqueología, acerca de Peter Joseph Lenné (diseñador de numerosos jardines palaciegos alemanes)… Al comprar el ticket, la señorita de información me comentó que podríamos pasar el día entero en la fortaleza, y la verdad es que, si uno se entretiene con todos los detalles, no le falta razón.

Para subir a la fortaleza (está en lo alto de una colina al otro lado del río Rin) lo mejor es coger el teleférico. Puede cogerse al lado del Deutches Eck y se puede comprar un ticket combinado de teleférico (i/v) +  fortaleza.

Fotaleza de Koblenz
La fortaleza es de lo más fotogénica

A orillas del Rin

Si tienes tiempo, no dudes en dar un paseo por la orilla de los ríos o darte una vuelta por las calles del Altstadt. Desde la orilla del Rin tendrás una vista inmejorable de la fortaleza Ehrenbreitstein, y podrás admirar edificios como el Preußisches Regierungsgebäude (el edificio en el que se encontraba el antiguo gobierno de Prusia para la región de Koblenz) o el Pegelhaus (donde se encuentra el reloj de Pegel que mide el nivel del río Rin). Aquí se pueden ver los máximos históricos que ha alcanzado el río, siendo el más importante el de la inundación de 1993, cuando se registró una altura de 949 centímetros.

Preußisches Regierungsgebäude Koblenz
El Preußisches Regierungsgebäude, ese edificio de nombre impronunciable

Y a pocos kilómetros de Koblenz…

En las inmediaciones de Koblenz se encuentra el castillo de Stolzenfels. Se inauguró en 1842, aunque está construido sobre las ruinas de un castillo medieval, y es uno de los muchos castillos que pueden verse en esta zona por la que discurre el río Rin. La verdad es que no puedo deciros cómo es por dentro, porque no pude visitarlo por falta de tiempo, pero tenía muchas ganas de ir.

¿Te imaginabas que esta pequeña ciudad tuviera tanto para ver? ¡Deja tus impresiones en los comentarios! 

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