Así es el sendero del Mount Edith Cavell en Jasper


El Mount Edith Cavell es uno de los picos icónicos de las Montañas Rocosas de Canadá. Sus más de 3.300 metros y su imponente aspecto conforman una de las postales más espectaculares del Parque Nacional de Jasper.

El por qué del nombre es algo curioso. Edith Cavell fue una enfermera británica que ayudaba a los soldados aliados heridos a escapar del territorio ocupado por los alemanes en Bélgica durante la Primera Guerra Mundial. Cuando estos se enteraron, ordenaron que fuese fusilada, lo que causó una gran conmoción a nivel internacional. La montaña lleva su nombre desde 1916, pero ella nunca estuvo allí.

Mount Edith Cavell

Una de las vistas de las praderas que se tienen en el sendero Cavell Meadows, con el Angel Glacier al fondo

Dónde está y cómo llegar

Esta icónica montaña se encuentra en el Parque Nacional de Jasper, a unos 27 kilómetros al sur de la ciudad. Hasta aquí no llega el transporte público, por lo que hay que tener coche. Para llegar, debes tomar la carretera 93 y a unos 7 kilómetros saldrá un desvío a la derecha. Tómalo e incorpórate después a la Cavell Road. Para acceder a ella necesitas la tarjeta que acredita que has pagado la tasa diaria de entrada al Parque Nacional (9,80C$, gratuito en 2017).

carretera al Mount Edith Cavell

El Mount Edith Cavell está muy presente durante el trayecto en carretera

Si no dispones de vehículo, puedes contratar un tour que sale por unos 65 dólares canadienses. Hay varias compañías que lo hacen, pero debes reservarlo con algo de antelación. Lo que incluyen es el transporte ida y vuelta al Mount Edith Cavell y acompañamiento y guía en el sendero (pero no sé si lo realizan completo).

Personalmente creo que es un robo que se cobre este dineral por llevar a alguien a andar a un espacio público, cuando cualquiera puede hacerlo libremente. Por eso, mi recomendación es, que si no tienes coche, indagues para ver si alguien está dispuesto a llevarte. Tienes varias opciones:

– en la oficina de información turística hay una pared en la que puedes poner una nota diciendo que buscas transporte. De igual modo, puedes ver si alguien se ofrece a llevar a otra persona.

– pregunta en los hostels si hay alguien que suba hasta allí en coche y tenga plaza.

– ábrete una cuenta de Couchsurfing y busca viajeros que estén en Jasper en las mismas fechas que tú para entablar una conversación. Puedes proponer hacer una ruta juntos, quedar para tomar algo o lo que sea. Con un poco de suerte darás con alguien que tenga coche.

Ésta última opción es la que escogí. Contacté con otra chica que estaba en las mismas fechas por allí y me dijo que tenía coche. A su vez ella contactó con otras dos chicas en su hostel que querían ir y formamos un grupito de 4 para hacer una excursión. Además de encontrar transporte y compartir los gastos de gasolina (que fueron mínimos), lo pasamos muy bien y ahora tengo tres nuevas amigas en Canadá, Bélgica y Austria 🙂 .

El sendero del Mount Edith Cavell

El sendero son en realidad dos rutas diferentes: la que llega hasta el lago (Path of the Glacier Trail, sendero 41) y la que sube a las praderas (Cavell Meadows Trail, sendero 42). Realizar las dos rutas supone caminar unos 7 kilómetros con una elevación de unos 500 metros

Mount Edith Cavell

Mapa de localización y senderos en el área Edith Cavell. Fuente: Parks Canada.

Path of the Glacier Trail

Como ves en el mapa, el sendero comienza en el mismo parking. Llegar hasta el mirador al final de la ruta 41 es muy sencillo, ya que la elevación es mínima. Si no te apetece caminar demasiado o estás en baja forma, desde este lugar ya tendrás una vista fantástica del Mount Edith Cavell, sus tres glaciares (Ghost, Angel y Cavell) y el lago formado por el derretimiento del hielo.  

Hay mucha gente que desde aquí baja hasta el borde del lago, pero es altamente peligroso. Hace unos años se desprendió un gran bloque de hielo de uno de los glaciares, cayendo al lago y causando una riada. La zona sigue en rehabilitación y hay muchos avisos sobre este peligro. Si te aventuras a bajar al lago y ocurre una desgracia, la responsabilidad es solamente tuya. Así que, por favor, usa la cabeza al realizar esta ruta y no salgas de los senderos establecidos.

Cavell Meadows Trail

Antes de llegar hasta el final del sendero 41, a la izquierda, comienza el número 42. Esta ruta primero recorre una zona de piedras donde es frecuente ver marmotas, ardillas y unos ratoncillos llamados pikas. Para asegurar su tranquilidad y convivencia, en este sendero están prohibidos los perros.

A los dos kilómetros se llega al primer mirador (los miradores están marcados con puntos rojos en el mapa). Para subir hasta aquí ya habrás visto algunas praderas con sus flores y pinos. En toda esta zona hay carteles explicativos, y recuerdo uno en especial. Decía que las plantas que crecen aquí solo tienen 6 semanas para nacer, florecer, reproducirse y morir. Terminaba así: “¡Y tú pensabas que trabajas duro!” 😀 .

Angel Glacier Jasper

Una de las vistas que se tienen al subir el primer tramo de este sendero.

En este punto el camino se bifurca. Es recomendable seguir el sentido de las flechas, ya que es más fácil realizarlo así (tiene menos pendiente). Cuando la cosa se pone más seria es al subir al tercer punto. El viento aquí arriba es muy fuerte y se nota el cambio de temperatura. Se puede seguir incluso hasta un punto más elevado, pero la altitud y la pendiente del terreno se hacen cada vez más presentes a medida que el sendero asciende. Ahora, si el día está despejado, las vistas desde aquí arriba son preciosas.

El retroceso del hielo

Igual que en otras partes del mundo, los glaciares del Parque Nacional de Jasper están desapareciendo, aunque quizá por el contraste de la imponente montaña, me parece bastante significativo el retroceso de los glaciares del Mount Edith Cavell. Ésta es una postal que he encontrado en internet y que muestra el lugar a principios del siglo pasado. Compáralo con mi foto un poco más arriba y verás cómo prácticamente ha desaparecido.

Mount Edith Cavell

La imagen del glaciar antiguamente. Ni rastro del lago. Fuente: Universidad de Alberta, copyright F.H. Slark

Si estás pensando en viajar a Canadá, no puedes dejar de visitar este lugar de las Montañas Rocosas. No quiero ser agorera, pero te recomendaría que lo hagas cuanto antes, ya que, lamentablemente, a sus glaciares les quedan pocos años de vida. 

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