#11 Salta la Linda, una joya colonial en Argentina

Salta tiene un apodo y por algo. Tiene algo especial que atrapa cuando uno camina por sus calles, repletas de casitas bajas con aires coloniales, iglesias coloridas, peñas en las que resuena una samba y cerros increíblemente verdes. Salta la Linda la llaman, y es verdad.

En la cima del cerro San Bernardo encontré este poema de Emilio Viñals, llamado precisamente “Salta la Linda”. Creo que resume bastante bien a esta ciudad, llena de cantores y poetas que han sabido siempre apreciar la belleza del lugar donde viven (y siguen haciéndolo). En mi caso, iba para dos días y acabé quedándome una semana 🙂 .

Salta la Linda
El poema dedicado a Salta la Linda

Tradiciones de Salta la Linda

Cuando uno visita Salta no puede perderse la noche salteña. En especial, hay que ir a una peña a descubrir la esencia del folklore: chacareras, samba, coplas… En la calle Balcarce hay muchas de ellas, pero están bastante orientadas al turismo. Lo ideal es conocer a algún local y que te lleve a alguna peña donde solo haya salteños. La Casona es una de ellas.

Otra de las tradiciones que se conservan hoy día es el Carnaval. En Salta pude ver un desentierro de Carnaval, una mezcla entre la cultura prehispánica y la católica. En todo el norte de Argentina el Carnaval es muy particular, ya que se desentierra al diablo para poder vivir una semana de locura antes de volverlo a enterrar. Para desenterrar al diablo se le pide permiso a la Pachamama y a Dios, y una vez hecho, la fiesta da comienzo con la harina, la nieve artificial, el confeti, las coplas y la música carnavalera. En un futuro post explicaré más en detalle cómo son estas ceremonias, que para los pueblos norteños son sagradas.

Carnaval Salta la Linda
El comienzo del Carnaval es una auténtica fiesta

El centro de Salta

Salta es un buen lugar para comenzar a conocer un poquito sobre la cultura andina y el legado de los incas. El Museo de Alta Montaña es un lugar imprescindible para visitar, ya que allí se encuentran muchos hallazgos de antiguos poblados incas en las montañas cercanas a Salta, como el Llullaillaco. El hallazgo más representativo e impactante es el de los Niños del Llullaillaco, que se han conservado en perfecto estado desde hace más de 500 años gracias a que fueron enterrados a más de 6000 metros de altitud.

Estos niños eran ofrendas. Cuanto mejor la ofrenda, mejor el beneficio de los dioses, de ahí que los miembros de la alta sociedad ofrendaran a sus propios hijos. Los niños que pueden verse en el museo son tres: el Niño, la Niña del Rayo y la Doncella. Se conservan perfectamente sus ropas, su cuerpo y los enseres que llevaban junto a ellos en el momento de la ofrenda, pistas que permiten estudiar y conocer cómo eran las costumbres de los incas en esta zona.

Lo impresionante de esto es que son niños de verdad, son cuerpos de 6, 7 y 15 años de edad entregados a un dios para obtener mejores cosechas. Algo impensable hoy día, pero lo más sagrado para una de las civilizaciones más importantes del continente americano. Siempre hay que tener esto en cuenta cuando se visita el museo y mostrar respeto por ellos.

Este museo se encuentra en la Plaza 9 de Julio, que es el centro de Salta. Allí se encuentran lugares de interés como el Cabildo (órgano de gobierno en la época colonial), el Centro Cultural América que ofrece exposiciones gratuitas y que es una preciosidad de edificio, o la Catedral.

La Catedral destaca por su tono rosado. En su interior descansan los restos del General Martín Miguel de Güemes, héroe de las batallas por la Independencia. Otra iglesia a remarcar muy cerca de esta Plaza 9 de Julio es la Basílica de San Francisco, que es reconocible por su color rojizo.

Catedral de Salta la Linda
La Catedral es una joya colonial

Saliendo del centro

Como atracciones naturales, no hay que dejar de subir al cerro de San Bernardo desde donde se tiene una vista impresionante de toda la ciudad. Se puede subir en teleférico desde el parque San Martín. Subir y bajar cuesta 110 pesos y solo subida 55 pesos, aunque también puede hacerse a pie por un tramo de escaleras que arranca desde el monumento a Güemes, a unas cuadras del parque. Yo subí andando a mitad de día y pasé mucho calor, así que te recomiendo que si quieres subir caminando lo hagas a primera hora de la mañana. También es importante que no esté nublado para disfrutar del paisaje en su totalidad.

Cerro San Bernardo, Salta
Vista desde el Cerro San Bernardo

A unos pocos kilómetros de Salta se encuentra la localidad de San Lorenzo y también es muy popular entre los salteños para hacer una caminata por la quebrada. Para llegar se puede tomar un colectivo (autobús) hasta allí por unos 4 pesos, así que es muy fácil planear una excursión de un día.

No solo es Salta la Linda, sino que sus alrededores también lo son. Desde la misma ciudad se pueden realizar excursiones de un día para ver localidades y bellezas naturales cercanas. Te dejo un poco más abajo la información y links a algunos de ellos. Muchas de ellas se pueden hacer por cuenta propia, así que depende de las prioridades de cada uno cómo hacerlo. En mi caso realicé tres excursiones, a Cachi, San Antonio de los Cobres y las Salinas Grandes, y a Cafayate. Como en todas ellas hubo muchos lugares que me sorprendieron, te contaré en otro post qué lugares visité 😉 .

Próximo destino: Alrededores de Salta

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