El gran viaje de la Ruta 40 en Argentina de norte a sur

Seguro que alguna vez se te ha pasado por la cabeza hacer un road-trip a lo grande, ¿verdad? Después de leer este post tendrás más ganas que nunca, ya que he preparado una guía muy completa con todos los lugares que puedes ver al embarcarte en la gran aventura de recorrer la ruta 40 en Argentina.

La Ruta 40 podría definirse como la gran espina dorsal de Argentina. Con unos 5.000 kilómetros entre La Quiaca, en la frontera con Bolivia, y Río Gallegos, al sur del país, conecta las 11 provincias por las que pasa. De norte a sur, atraviesa Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz.

Esta carretera se ha convertido en todo un mito que nada tiene que envidiar a otras rutas mundialmente famosas, como la 66 en Estados Unidos. Corre paralela a los Andes, dejándonos imágenes impresionantes. Cruza algunos parques nacionales, y además es la carretera más alta del mundo fuera de los Himalayas, ya que en un tramo, en Abra del Acay, en Salta, discurre por alturas de casi 5.000 metros sobre el nivel del mar.

Comienza en el sur, de Santa Cruz a Jujuy, aunque yo voy a hablarte de ella del revés para darte algunos consejos sobre cómo prolongar esta ruta y llegar hasta el fin del mundo en Ushuaia. Abróchate el cinturón, ¡que nos vamos!

Cafayate Ruta 40
Cafayate (Salta) es uno de los tantos pueblos que se cruzan en la Ruta 40 y en los que merece la pena hacer una parada de varios días

Recorrido de la Ruta 40

Jujuy

En la provincia más al norte el recorrido trascurre por la Puna, una región que recuerda mucho al Altiplano boliviano. Su paisaje árido, la altura (más de 3.000 metros de altitud), los rasgos de la población, las casas de adobe, los colores de las telas de la ropa o las calles de tierra poco tienen que ver con el otro extremo de la Ruta 40. Y es que una de las cosas que más me sorprendió del norte de Argentina es esa cultura andina.

No recorrí la Ruta 40 en Jujuy, pero sí gran parte de la carretera 9, que va paralela por la Quebrada de Humahuaca y que es una ruta muy recomendable también. Entre los lugares destacados se encuentran Humahuaca, Tilcara y Purmamarca, 3 localidades que no te puedes perder en especial durante el Carnaval. Además, los cerros de colores son una de las señas de identidad de la zona y verás paisajes que parece mentira que existan, como el cerro de los 7 colores de Purmamarca o el Hornocal en Humahuaca.

Hornocal, Quebrada de Humahuaca
El Hornocal parace una obra de arte

Si decides seguir la carretera 9 en este tramo, una vez en Purmamarca puedes tomar la Ruta 52 que te llevará a la Ruta 40. Es una carretera muy interesante, destacando dos lugares en los que sí o sí tendrás que parar para disfrutar del espectáculo de la naturaleza. El primero es la Cuesta de Lipán, un tramo de la carretera que sube zigzagueando hasta el Abra de Potrerillos, a 4.170 metros de altitud. Unos kilómetros más adelante se llega hasta las Salinas Grandes, un importante salar con una extensión de 212 km2 (menos de la mitad del Salar de Uyuni, en Bolivia) y situado a unos 3.500 m.s.n.m. Una vez en Susques, puedes retomar la Ruta 40 y seguir recorriendo el país hacia el sur.

Salta

El primer municipio de la provincia de Salta al que se llega recorriendo la Ruta 40 es San Antonio de los Cobres. Se trata de un pueblo minero de unos 5.000 habitantes que ahora subsiste gracias al turismo en gran medida. Desde aquí parte el famoso Tren a las Nubes, un tren turístico que recorre una pequeña distancia hasta el Viaducto La Polvorilla. Antes el recorrido se hacía íntegramente en tren desde Salta, siguiendo el ramal C-14, pero las autoridades cerraron esta vía turística por falta de mantenimiento. Por tanto, si se quiere hacer el recorrido desde Salta, es necesario tomar un autobús para ir y volver de San Antonio de los Cobres.

La próxima intersección interesante de la Ruta 40 se encuentra en Payogasta. Desde aquí se puede tomar la carretera 33 para visitar uno de los Parques Nacionales más curiosos de Argentina: el Parque Nacional de los Cardones. Aquí no hay nada más que gigantes cactus que conforman un paisaje un tanto desolador. Ahora bien, justo antes de llegar al parque se encuentra la Recta de Tin Tin, un tramo de la carretera de 18 kilómetros completamente recto que trazaron los incas a ojo y con una gran precisión hace unos cuantos cientos de años. Unos cuantos kilómetros más adelante se llega hasta la Cuesta del Obispo, otra interesante carretera zigzagueante con unas vistas impresionantes. Si continuamos la carretera llegaremos a Salta, así que si quieres volver a la Ruta 40 deberás dar la vuelta hasta Payogasta.

El siguiente pueblo es Cachi, y bien merece una visita porque es una gran representación de lo que fue la época colonial española en esta zona. En el centro destaca su iglesia y hay que prestar atención a la arquitectura de la época con sus casas de adobe pintadas de blanco y tonos ocres. De hecho, esta herencia le ha valido el título de Lugar Histórico Nacional y, para preservarlo, está prohibido pintar las casas de otros colores.

Cachi, alrededores de Salta
La iglesia del pueblo que no hay que dejar de visitar por dentro

Unos 150 kilómetros más al sur, siguiendo el río Calchaquí, llegamos al popular pueblo de Cafayate. Es muy conocido por sus vinos, aunque demasiado dulces para mi gusto, y por la Quebrada de las Conchas, un espectáculo de rocas con formas de lo más variopinto. Ésta se encuentra a pocos kilómetros de la localidad, siguiendo la carretera 68 hacia Salta. Si recorres esta zona a mediados de febrero probablemente te toparás con la Serenata a Cafayate, uno de los festivales folclóricos más populares de Argentina que convierten a este pueblo colonial en una auténtica fiesta por varios días.

Tucumán

La Ruta 40 se hace relativamente corta a su paso por la provincia de Tucumán (si lo comparamos con las grandes distancias de otras zonas). Aun así, no podemos dejar de realizar una parada en las Ruinas de los Quilmes: los restos del mayor asentamiento precolombino de Argentina.

Los indios originarios, conocidos como Quilmes, desarrollaron un modelo de sociedad muy organizada. En las ruinas, muy reconstruidas, se pueden visitar casas y lugares de vigilancia, entre otros edificios. En el año 1667 llegaron los españoles y les sitiaron, cortándoles el acceso a sus cultivos y provocando su rendición. Su historia es muy triste y escalofriante, pues se dice que se les obligó a recorrer mil kilómetros a pie sin agua ni comida hasta el lugar donde se asienta la actual ciudad de Quilmes, a orillas del Río de la Plata. Muy pocos sobrevivieron a la dura travesía, y gran parte de los que lo hicieron, enfermaron en el camino.

Ruinas de Quilmes, Tucumán
Las Ruinas de Quilmes son interesantes para entender los pueblos precolombinos

Catamarca

Si hay un lugar que te deja con la boca abierta en Argentina, esa es la provincia de Catamarca, aunque la mejor parte no se ve desde la Ruta 40, sino que se esconde entre las altas montañas de los Andes. Una vez llegados a Belén, merece la pena hacer un desvío hasta Antofagasta de la Sierra. Volcanes, campos de piedra pómez, salares, lagos de colores con flamencos… La belleza paisajística de este lugar es indescriptible. Tienes que verlo con tus propios ojos. Llegar hasta Antofagasta no te será fácil, ya que la carretera se las trae y necesitarás muchas horas para recorrer los 300 kilómetros entre los dos pueblos, pero te aseguro que merece mucho la pena.

Antofagasta - volcan y llamas
Uno de los paisajes de Antofagasta: uno de sus volcanes de arena negra, una de sus lagunas con flamencos, algunas de las tropecientasmil llamas que hay por los alrededores…

Un poco más al sur de Belén llegarás a Londres. Y no, no es la capital de Inglaterra, sino un pueblo en el que se esconde un pequeño tesoro en forma de ruinas precolombinas: Shincal. Más modestas que las de los Quilmes, uno de los atractivos de este yacimiento son las vistas que se tienen de los alrededores. Personalmente, me gustaron más que las de los Quilmes.

Por último, no puedes irte de Catarmarca sin desviarte de nuevo de la ruta y subir hasta Fiambalá. Llegar te costará algo menos que hasta Antofagasta, ya que está algo mejor comunicado. Se encuentra en la carretera 60, que comunica Argentina con Chile a través del paso de San Francisco, uno de los pasos fronterizos más espectaculares. La pequeña localidad de Fiambalá es conocida por sus termas, encajonadas en un paraje muy bonito, y por sus vinos. Las condiciones climáticas son óptimas para cultivar diversas variedades de uva y hay muchas bodegas orgánicas que producen unos caldos de buenísima calidad. Para los amantes del sandboard, las dunas de Saujil y Medanitos son un auténtico paraíso.

La Rioja

Adentrándonos en la provincia de La Rioja llegamos hasta Villa Unión, el punto desde el que explorar uno de los Parques Nacionales más conocidos de Argentina: Talampaya. A mí personalmente no me gustó demasiado, ya que la visita está demasiado controlada y para el viajero es imposible tener una experiencia única, pues a todos se les obliga a hacer la misma ruta.

Talampaya
Una de las figuras que se pueden encontrar en el parque de Talampaya

San Juan

Del otro lado del límite provincial se encuentra otro Parque Nacional: Ischigualasto. En mi caso no fui a visitarlo, pero su paisaje lunar es muy conocido. Parece ser que la visita es también muy controlada y se realiza en caravanas de jeeps, aunque he escuchado buenas opiniones. Si lo visitas, ya me contarás 😉 . La Ruta 40 sigue su recorrido y cruza la ciudad de San Juan (tampoco la visité), para llegar unos kilómetros más adelante hasta la siguiente provincia.

Mendoza

Apenas 100 kilómetros después de cruzar el límite provincial llegamos a Mendoza, la capital vinícola de Argentina. Es la quinta ciudad más grande del país y un gran polo turístico debido al vino y la historia de la ciudad. Además, es el nexo de conexión de Argentina con Santiago de Chile, situado al otro lado de los Andes.

Precisamente en el camino hasta la frontera se encuentra uno de los lugares más representativos de la región: el Cerro Aconcagua. Esta montaña de casi 7.000 metros de altura es la más alta de América y del mundo fuera de los Himalayas. Alpinistas de todos los lugares vienen a coronarla, aunque los que no sean tan expertos también pueden hacer algunas rutas cortas con las que tener unas impresionantes vistas del coloso.

Mirador del Aconcagua, Mendoza
Mirador del Aconcagua, al comienzo del trek

Neuquén

La Ruta 40 recorre ahora más de 1.000 kilómetros entre la ciudad de Mendoza y San Martín de los Andes, la entrada a la Patagonia. Todo este tramo lo recorrí en 20 horas de autobús, aunque no estoy segura de que viajase únicamente por la Ruta 40, sino por otras carreteras, ya que cambié de vehículo en Neuquén capital.

San Martín es una pequeña población muy pintoresca a orillas del Lago Lácar. Desde aquí parte una de las rutas más deseadas para los amantes de los paisajes bonitos: la ruta de los 7 lagos. Se llama así porque en el trayecto hasta el siguiente pueblo, Villa La Angostura, se pueden ver 7 lagos a cada cual más bello. Una vez en Villa La Angostura, más sorprendente aún que San Martín de los Andes, no hay que perderse la visita al Parque Nacional de los Arrayanes, así como las vistas del Lago Nahuel Huapi.

Parque Nacional de los Arrayanes, Villa La Angostura
Con su color canela, me parecieron preciosos los arrayanes

Río Negro

Una vez llegas hasta el Nahuel Huapi, no lo perderás de vista hasta llegar a Bariloche, la ciudad argentina del esquí. Hasta aquí llegan todos los años cientos de estudiantes para celebrar en la nieve su fin de curso y cientos de turistas en verano para comer chocolates. Y es que en esta ciudad con arquitectura de madera, que recuerda a la zona de los Alpes, la especialidad es este dulce en todas sus variedades, formas y sabores. Si te gusta la bicicleta te recomiendo realizar el Circuito Chico y pasear a orillas de diferentes lagos y el mítico y lujoso hotel Llao Llao.

Desde ahora, la Ruta 40 discurrirá entre paisajes patagónicos, bastante diferentes de los anteriores. Nos acercamos al sur, hace más frío y, aunque las montañas tienen menos altura, es más frecuente ver glaciares y nieve en sus cumbres. Casi al final de la provincia de Río Negro llegarás hasta El Bolsón, un pequeño pueblo muy conocido entre los senderistas, por contar con algunos de los trekkings más bonitos de la Patagonia.

Chubut

Nada más cruzar a esta provincia por la carretera 16, desde El Bolsón, podemos llegar al pueblo Lago Puelo, que toma su nombre del precioso lago y parque nacional en el que se encuentra.

Reincorporándonos ya a la Ruta 40, en mitad de la provincia de Chubut nos encontraremos con otro lugar para disfrutar de la naturaleza: Esquel. Este pequeño pueblo es una parada obligatoria para quienes quieran disfrutar del Parque Nacional de Los Alerces. Desde aquí, tomando la carretera 259 llegaríamos en unos 70 kilómetros a la frontera con Chile, donde se encuentra Futaleufú. Es un pequeño pueblo muy conocido por su turismo de aventura y por ser el río Futaleufú uno de los mejores del mundo para hacer rafting. Es también un enlace para llegar hasta la Carretera Austral que recorre la Patagonia chilena.

Santa Cruz

Volviendo a la Ruta 40 en Argentina, unos cuantos cientos de kilómetros más al sur de Esquel se encuentran dos joyas patagónicas. Primero, El Chaltén, población a la que llegaremos tras tomar la carretera 23. Esta ruta es espectacular al irse acercando al pueblo, ya que se ve el imponente Cerro Fitz Roy al fondo. Llegar caminando hasta la base del Fitz Roy es duro, pero es uno de esos trekkings obligatorios en la Patagonia argentina. Si tienes varios días, acércate hasta Cerro Castillo también.

3 horas separan El Chaltén de El Calafate, mundialmente conocido por la estrella de los glaciares: el Perito Moreno. Tomando la intersección de la carretera 11 no solo llegaremos al pueblo, sino hasta el mismo Parque Nacional de los Glaciares, donde encontrarte con este coloso de hielo con paredes de hasta 60 metros de altura.

Glaciar Perito Moreno, El Calafate
El Glaciar Perito Moreno impone

De nuevo en la Ruta 40, unos 200 kilómetros más adelante tendrás la oportunidad de cruzar la frontera y acercarte hasta Puerto Natales, en Chile. Este pueblo es la puerta de entrada al Parque Nacional de las Torres del Paine, una maravilla de la naturaleza y paraíso de los senderistas.

Si deseas terminar la Ruta 40 y poder decir que la has completado de norte a sur, entonces podrás seguir hasta Río Gallegos, una ciudad a orillas del Atlántico que no me pareció que tuviese mucho que ofrecer. Si, por el contrario, quieres seguir la aventura, te invito a que tomes la carretera 3, persiguiendo siempre el sur.

Más allá de la Ruta 40

Cruzarás a Chile, donde la carretera se renombrará como 255. En el cruce Río Gallegos – Punta Delgada, debes tomar la intersección a la ruta 257. En Punta Delgada deberás tomar el ferry que cruza el Estrecho de Magallanes y continuar la ruta hacia San Sebastián. Volverás a cruzar la frontera y enlazarás con la carretera 3 de nuevo, la cual deberás seguir hasta el fin del mundo: Ushuaia.

Cartel del fin del mundo, Ushuaia
Así te recibe Ushuaia para que no te olvides de que estás en el fin del mundo

Unos kilómetros más allá de la ciudad se encuentra el Parque Nacional Tierra del Fuego, donde termina la ruta 3, otra carretera importante que conecta Buenos Aires con el sur por la costa. Si llegas hasta aquí habrás realizado uno de esos grandes sueños viajeros perseguidos por aventureros de todos los rincones del mundo. Párate un momento, disfruta del paisaje, del silencio, la calma. Respira hondo y siente el aire puro. Regálate un momento para reflexionar, y sobre todo, para darte las gracias por haber emprendido este viaje.

¿Cómo recorrer la Ruta 40?

En coche o moto

Dos de las maneras más populares para recorrer una ruta tan mítica como ésta son hacerlo en coche o en moto. Son los transportes más rápidos y que mayor libertad te darán para llegar a todos los sitios que desees. Si necesitas alquilar un coche, te aconsejo mirar precios con Skyscanner, ya que compara las principales agencias de alquiler de coches. Mucha gente incluso se compra una moto, un coche o una furgoneta para hacer todo el recorrido (o incluso hacer un viaje mayor, por Latinoamérica), y al terminar la aventura lo venden.

Importante si vas a recorrer la ruta en coche o moto: llena siempre el tanque cuando veas una estación de servicio, ya que hay muchos tramos en los que no hay, especialmente en la Patagonia, donde las poblaciones están mucho más separadas. En la página ruta 40 tienen un listado de todas ellas.

Otros transportes

Si no tienes licencia para conducir, te da miedo hacerlo o prefieres algo más económico, siempre tienes la alternativa del transporte público. Puedes recorrer toda Argentina en autobuses (es lo que yo hice), aunque es cierto que es más lento, se depende de horarios fijos y que habrá lugares a los que no puedas llegar a no ser que hagas dedo o busques a alguien que te lleve en coche.

Mucha gente opta precisamente por recorrer toda la Ruta 40 a dedo. Es la opción más económica y hay zonas en las que funciona muy bien. Pero también hay zonas en las que no funciona tan bien y te llevará mucho más tiempo recorrer la ruta porque no siempre te levantarán a los 5 minutos de estar ahí parado/a.

Por último, para los más deportistas, también está la opción de recorrerla en bicicleta. Sin duda es durísimo, pero debe merecer la pena tomar la ruta con calma y disfrutar por más tiempo de esos paisajes que nos brindan los Andes.

Vicuña Ruta 40
Es muy frecuente ver animales como vicuñas a los costados de la Ruta 40. ¡Abre bien los ojos!

Tiempo estimado para recorrer la ruta

Hay que recorrer la Ruta 40 con calma, disfrutando de cada paisaje que la naturaleza te regala. Si decides hacerla entera del tirón, será uno de esos viajes que solo ocurren una vez en la vida. No merece la pena arruinarlo por las prisas.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que para recorrer estos 5.000 kilómetros y ver todos los lugares que te reseño en esta guía se necesita mucho tiempo. Si tienes apenas una semana de vacaciones, no intentes recorrerla entera, sino una parte.

Yo calculo que para hacer todo el recorrido sin prisas se debería dedicar al menos un mes teniendo coche. Si viajas en transporte público deberás añadir alguna semana más ya que, como te decía, es un método de transporte más lento y te regirás por horarios que escapan a tu control. Si te decides por el dedo o la bici… imagino que no tendrás un límite de tiempo muy estricto y entonces podrás dedicarle todo lo que quieras 😀 .

Otros consejos para viajar por la Ruta 40

Alojamiento

Si estás pensando en dónde dormir, no debes preocuparte demasiado. Durante toda la Ruta 40 hay pueblos y en ellos encontrarás alojamientos. Muchos de los lugares por los que pasarás no son demasiado turísticos, así que no tendrás problemas de ocupación. Ahora bien, en lugares como El Calafate, o en la Quebrada de Humahuaca si vas en Carnaval, conviene mirarlo con antelación porque al ser lugares más concurridos podrías tener más problema a la hora de encontrar algo libre.

Como siempre, yo te recomiendo echar un vistazo a Booking por su gran oferta en todo tipo de alojamientos en cualquier parte del mundo. 

Seguro de viajes

La Ruta 40 pasa por lugares a mucha altitud y puedes sufrir de mareos o sensación de malestar por el mal de altura. Además, estarás en lugares de alta montaña, durante un trek puedes dar una mala pisada y nunca se sabe cuándo una comida va a sentarnos mal o vamos a tener cualquier percance. Por eso, lo mejor es estar asegurado/a y que tengamos detrás a una compañía que nos dé respuesta y atención de manera rápida y eficaz. Te recomiendo Mondo, con los que puedes contactar incluso a través de Whatsapp en caso de necesitarlo (aquí puedes leer más sobre sus seguros de viaje). Además, te llevas un 5% de descuento por leer mi blog.

Dinero

Igual que te comentaba anteriormente que llenes el tanque del coche o moto cada vez que veas una estación de servicio, haz lo propio con el dinero. Es decir, cuando veas un cajero que funcione, saca dinero. Además, llévate dólares o euros “de emergencia”, como les llamo yo. Me pasó más de una vez en varios puntos de la Ruta 40 que fui a sacar dinero y el cajero no funcionaba o no me leía la tarjeta, y en muchos sitios no aceptan tarjetas de crédito para pagar. De hecho, en una de las ocasiones me quedé con 1 peso y medio y me salvé gracias a que en una tienda daban cambio de euros.

Podría seguir horas y horas escribiendo sobre la Ruta 40, pero creo que con esto tienes de sobra para comenzar a armar tu viaje. En los links que te he dejado por el texto tienes información ampliada de los lugares a visitar, y si tienes cualquier pregunta, no dudes en dejar tu comentario e intentaré ayudarte para resolverla.

¡Buen viaje!

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *