Qué ver y qué hacer en Turín en 2 días

Una de las ciudades que más me ha sorprendido últimamente en Italia ha sido Turín. Es una ciudad palaciega, preciosa y muy bien cuidada. Cuenta con mucha historia y cultura, así que es un buen plan si quieres salir un poco del típico circuito turístico y conocer en profundidad los orígenes de la Italia actual. Para que puedas planear tu visita, te cuento qué ver y qué hacer en Turín en 2 días, la duración ideal para una estancia muy completa en esta ciudad.

Por qué visitar Turín

Turín es una ciudad muy bonita y, sin embargo, no ha sido incluida en los típicos circuitos turísticos por Italia. Creo que debido a que no tiene tanta fama como otras ciudades del país, sorprende muy positivamente. Sus calles están muy cuidadas y la mayoría de los edificios del centro de la ciudad son de estilo palaciego, muchos de ellos construidos con inspiración en el Palacio de Versalles de París. Además, es una ciudad tranquila, que se puede recorrer fácilmente a pie y que tiene unas buenas vistas a los Alpes.

Posee restos romanos de la antigua Augusta Taurinorum, fue ya la capital del Piemonte en el siglo XV y en el siglo XIX se convirtió en el epicentro del Risorgimento, el proceso revolucionario que llevaría a la Unificación Italiana y a que Victor Manuel II se coronase Rey de Italia en 1861. Por consiguiente, Turín fue la primera capital de Italia, aunque este status solo duraría unos años, pues la capitalidad se trasladó a Florencia y, posteriormente, a Roma.

Actualmente es uno de los principales centros económicos e industriales de Italia. Aquí tienen su sede algunas grandes empresas automovilísticas, como FIAT, Maserati o Alfa Romeo, el café Lavazza o el vermut Martini, y en algunos casos existen museos para conocer más de su historia.

Qué hacer en Turín, mirador
Desde el mirador de Santa María del Monte de los Capuchinos tendrás la mejor vista de Turín

Dónde queda Turín y cómo llegar

Con esta historia y siendo centro económico, no es de extrañar que Turín sea una de las ciudades más importantes del norte de Italia. Cuenta con cerca de un millón de habitantes y es la capital de la región del Piamonte, haciendo frontera con Francia y Suiza. Aunque la ciudad se asienta en territorio más o menos llano, junto al río Po, está muy próxima a la cadena montañosa de los Alpes, por lo que el clima es más bien fresco durante todo el año.

Aunque se sitúe, digamos, en un rincón del territorio italiano, está muy bien comunicada con otras ciudades, tanto del propio país como de los estados vecinos. Se puede llegar por avión, tren y carretera, así que es perfecta para visitarla en escapada desde España o dentro de un viaje más largo por Italia o la zona alpina.

Cómo llegar a Turín en avión

Si te has decidido a visitar Turín en una escapada durante un fin de semana o puente, lo más viable es llegar en avión. Existen rutas directas desde varios aeropuertos españoles (Madrid, Barcelona, Valencia…) y el vuelo dura apenas unas dos horas. Para ver qué horarios te convienen más y conseguir el mejor precio, te recomiendo comparar vuelos.

El aeropuerto de Turín está en un pueblo cercano, Casselle, así que tendrás que desplazarte en transporte público, taxi o contratar un traslado una vez allí. La forma más económica de hacerlo es el tren, y es que existe un tren de cercanías que conecta la ciudad con el aeropuerto por 3 euros. Puedes tomarlo en el mismo aeropuerto y bajarte en la última estación, Dora GTT. La única pega es que la estación está fuera del centro, por lo que después tendrás que desplazarte de nuevo si tu alojamiento no está por allí.

Otra alternativa económica es el autobús. Hay un servicio exprés directo que conecta en unos 30 minutos el aeropuerto y el centro de Turín. En este caso llega hasta las estaciones de Porta Susa y Porta Nuova, más próximas al centro, así que puede que te convenga más. Cuesta 7 euros.

Cómo llegar a Turín por carretera

Si ya estás en Italia o en lugares cercanos de otros países, entonces puedes llegar fácilmente por carretera. Una opción es que estés viajando con tu propio vehículo o que hayas alquilado un coche. En ese caso, podrás llegar en menos de dos horas desde Milán, en aproximadamente 3 horas desde Ginebra o en unas 3 horas y media desde Niza o Lyon.

En caso de no disponer de vehículo, puedes llegar también a Turín en autobús. Por ejemplo, los autobuses de Flixbus te permiten viajar entre ciudades europeas a precios muy económicos (desde 4,99€). La estación de autobuses se sitúa cerca de la estación de tren de Porta Susa, no muy lejos del centro, y está conectada con otras zonas de la ciudad por autobús urbano y tranvía.

Cómo llegar a Turín en tren

A la hora de moverte por Italia también es una buena opción utilizar el tren, ya que todas las principales ciudades y muchos pueblos están conectados por ferrocarril. Trenitalia es la compañía ferroviaria del país y cuenta con trenes de largo recorrido así como regionales. Por ejemplo, para llegar a Turín desde Milán en tren, puedes tomar el Frecciarossa, que tarda 1 hora y cuesta 36 euros, o el tren regional, que tarda algo menos de dos horas y cuesta 12,45€.

Las dos estaciones de tren situadas en el centro de la ciudad son Porta Nuova y Porta Susa. A la hora de viajar, te recomiendo mirar dónde queda tu alojamiento para elegir bajarte en una u otra y así no tener que hacer un desplazamiento largo una vez en la ciudad. En cualquier caso, ambas están conectadas con muchos otros puntos de la ciudad por metro, tranvía y autobús.

Qué hacer en Turín, Museo del Risorgimento
¿Qué hacer en Turín? La ciudad está llena de lugares históricos, como el Museo del Risorgimento

Qué ver y qué hacer en Turín

Para poder visitar los principales atractivos turísticos de Turín con calma, te recomiendo dedicarle dos días a la ciudad. Cuenta con muchos museos y puntos de interés, así que visitarlos te llevará un tiempo si quieres conocer toda la historia que guarda la ciudad entre sus muros.

Antes de entrar en faena, te recomiendo hacerte con la Torino + Piemonte Card, la tarjeta turística de la ciudad y alrededores que te permite visitar muchos de sus principales palacios y museos a un precio más reducido. Si vas a pasar 2 días en Turín, te costará 36€ y tendrás incluido el acceso a lugares como el Palacio Real de Turín, el Museo Egipcio, el Museo del Automóvil o el Palacio Real de Venaria. Solamente con entrar a estos lugares ya te saldría a cuenta, pues la Venaria cuesta 25€ y el Palacio Real, 15€.

Hacer un free tour por Turín

Al visitar una ciudad por primera vez, siempre recomiendo hacer un tour para conocer de forma breve cuál es su historia y qué detalles se esconden entre las paredes de sus edificios. Muchos destinos cuentan con una gran variedad de tours y en el caso de Turín se puede hacer un free tour, una modalidad de tour en la que cada persona paga al guía una cantidad en función de lo que le ha gustado la explicación y la ruta.

El free tour de Turín recorre los principales lugares del centro histórico, repasando su historia a las puertas de sus palacios, su Catedral o en sus plazas. Se trata de un recorrido de dos horas muy completo que es la perfecta introducción a la ciudad para que después puedas recorrer el resto de Turín por tu cuenta.

Subir a la Mole Antonelliana

Los free tours de Turín finalizan frente a la Mole Antonelliana, el edificio más emblemático de la ciudad. Por ello, es una buena idea dedicar una primera mañana a realizar el free tour y adentrarse en este curioso edificio de más de 160 metros de alto. Su cúpula alargada, el templete y la aguja le confieren una forma única, siendo distinguible desde cualquier punto de la ciudad.

Además de ser un edificio curioso, la Mole Antonelliana alberga dos lugares de interés para el viajero. Por una parte, dentro se ubica el Museo del Cine, con una gran colección de objetos que repasan la historia del celuloide, sobre todo de las películas realizadas en Italia. Por otra, en el templete sobre la cúpula hay un mirador para disfrutar en 360º de las vistas de Turín.

Si te haces con la Torino + Piemonte Card tienes incluido el acceso al Museo del Cine y un descuento para el ascensor del mirador. Si no deseas comprar la tarjeta, puedes adquirir las entradas una vez allí o hacerte con un ticket combinado para el ascensor de la Mole, el Museo del Cine y el autobús turístico (lo puedes comprar aquí).

Qué hacer en Turín, Mole Antonelliana
Visible desde cualquier punto de la ciudad, a Mole Antonelliana es su edificio más icónico

Visitar el Palacio Real de Turín

Si tuviese que elegir una sola cosa que hacer en Turín, sería visitar el Palacio Real. Por fuera parece que no tiene demasiado, incluso puede llegar a pasar desapercibido, pero una vez dentro es espectacular. Como decía más arriba, esta ciudad fue la primera capital de Italia y este palacio fue la residencia de la Casa de Saboya, la Familia Real italiana. Es el palacio más importante de todas sus residencias y está declarado Patrimonio de la Humanidad junto con el resto de palacios de la Casa de Saboya de la ciudad.

La impresionante escalera de acceso ya te hará imaginar la ostentosa decoración que vas a ver al acceder a las dependencias reales. Podrás visitar las habitaciones del rey, así como numerosas salas exquisitamente decoradas que tenían diversas funciones: comedores, salas para recibir a otros mandatarios, salones de fiestas e incluso una sala de estar con decoración china. Una de las estancias más importantes es la Armería Real, que recoge una de las colecciones de armas y armaduras más extensas del mundo.

En la parte subterránea del Palacio Real podrás visitar un área arqueológica con una pequeña colección de restos romanos, incluyendo algunas decoraciones en bronce muy bien conservadas y mosaicos pertenecientes a los suelos de alguna casa. Con la entrada también podrás visitar una gran colección de arte sacro, así como la Capilla del Santo Sudario, que guarda una reliquia de la Sábana Santa. Desde ella se puede ver el interior de la Catedral desde lo alto y parece tener un acceso, aunque está cortado. Si la quieres visitar (es gratuito entrar) debes salir del Palacio y acceder por la puerta principal de la Catedral.

La entrada para visitar todo el Palacio Real de Turín (estancias reales, armería, museo de arte sacro, capilla y área arqueológica) cuesta 15 euros y se puede comprar en el propio palacio u online. Si te interesa mucho su historia y conocer en detalle las obras de arte y el uso de las estancias, entonces también puedes hacer un tour por el palacio que ya incluye la entrada.

Qué hacer en Turín, Armería Real
La Armería Real (y su sala) es una de las joyas del Palacio Real de Turín

Rodear el Palazzo Madama

El Palacio Real de Turín se sitúa en la Piazza Castello, la principal plaza de la ciudad donde hay otros edificios de interés. El más importante es el Palazzo Madama, el antiguo castillo, cuyo origen se remonta a una de las puertas de entrada a Augusta Taurinorum, la ciudad romana. Durante la época medieval la puerta se transformó en fortaleza defensiva y eso es lo que hoy se puede admirar en la parte posterior del edificio.

La fachada principal, que da a la Piazza Castello, no tiene nada que ver con esos edificios antiguos, sino que es un precioso palacio barroco decorado en piedra blanca. Fue residencia personal de algunos regentes, observatorio astronómico, galería de arte real e incluso Senado. Desde 1934 es la sede del Museo Municipal de Arte Antiguo y está abierto al público.

¿Cuál es la razón de que este edificio tenga dos estilos tan diferenciados? Cuando la regente María Juana Baustista de Saboya se acomodó en el palacio, pidió a Felipe Juvara, arquitecto de muchos de los grandes edificios de la ciudad, que diseñara un nuevo edificio más acorde a los nuevos tiempos (s. XVIII). Se completó toda la parte de la fachada principal, pero la obra quedó inconclusa y es por ello que se ha podido mantener parte del antiguo castillo medieval.

Admirar la Porta Palatina

No muy lejos del Palacio Real de Turín y el Palazzo Madama se encuentra otro punto donde poder admirar los restos romanos de Augusta Taurinorum. Si en el sótano del palacio se ubicaban casas residenciales y parte del castillo se construyó sobre una antigua puerta de entrada a la ciudad, la Porta Palatina era otra de las entradas principales a Turín en la antigüedad. La puerta conserva dos torres, unidas por una fachada con varias ventanas. Junto a ella, restos del teatro romano y las antiguas murallas de la ciudad.

Qué hacer en Turín, Porta Palatina
La Porta Palatina es uno de los pocos restos de época romana que se conservan en la ciudad

Darte una vuelta por el mercado de Porta Palazzo

Si te gustan los mercadillos, entonces una de las mañanas que estés en Turín tienes que pasarte por Porta Palazzo. Se trata del mercado al aire libre más grande de Europa, con más de mil puestos de alimentación, ropa, flores, droguería, etc. Tiene parte en el exterior y parte interior, en los edificios que conforman esta curiosa plaza de planta octogonal. Los alrededores están llenos de restaurantes, lo cual puede ser una buen opción para almorzar o cenar.

Perderte por las galerías

Además de callejear y recorrer las principales calles y plazas de Turín, te recomiendo mucho entrar allí donde puedas. Hay muchos patios de palacios abiertos y también muchas galerías escondidas bajo los pórticos de las principales calles comerciales. En ellas encontrarás locales muy antiguos, así como detalles de la arquitectura de una época en que estas galerías eran un gran reclamo para los consumidores.

Qué hacer en Turín, galerías
Las galerías comerciales de Turín son preciosas

Visitar sus museos

Turín está llena de museos y, además, son de lo más variado. Uno de los principales y puede que el más conocido sea el Museo Egipcio. Es sorprendente encontrar un museo de este tipo en una ciudad que no tiene nada que ver con la antigua civilización, y lo es aún más saber que es el más antiguo del mundo dedicado a esta temática. Todo comenzó en 1760, cuando se hicieron las primeras adquisiciones para el entonces Museo de Antigüedades, y hoy alberga una extensa colección de estatuas, papiros y otros objetos procedentes del país de los faraones.

Dando un salto en la historia, muy interesante también es el Museo del Risorgimento. Turín fue el epicentro del movimiento que acabaría por unir el territorio italiano y dar origen a una nueva nación, y en este museo se repasa con todo lujo de detalles cómo fue aquella revolución. Además, se sitúa en el Palazzo Carignano, edificio histórico (y precioso) donde nació el primer rey de Italia, Victor Manuel, en 1820.

Si prefieres algo más contemporáneo, puedes visitar el Museo del Cine, que como te decía antes se sitúa en la Mole Antonelliana, el Museo Lavazza, donde conocer la historia de la casa y tener una experiencia sensorial en torno al mundo del café, o el Museo del Automóvil, donde se exponen vehículos históricos de las grandes marcas italianas de coches. Como ves, hay muchas opciones culturales para elegir y todos ellos están incluidos en la tarjeta turística Torino + Piemonte Card.

Tomar un bicerin

Italia es muy conocida por su gastronomía, pero en Turín podrás encontrar una bebida única que no existe en ningún otro lugar. Se trata del bicerin, una bebida caliente consistente en la mezcla de café, chocolate y crema de leche. Yo lo descubrí una vez en la ciudad y no dudé en probarlo, y la verdad es que está buenísimo.

Lo hacen en la mayoría de cafeterías, pero si quieres probar el auténtico, tendrás que ir hasta la Piazza della Consolata. Allí se ubica el Café al Bicerin, un pequeño local histórico regentado por mujeres donde se originó la receta de esta deliciosa bebida en 1763.

Qué hacer en Turín, bicerin
No te puedes ir de Turín sin beber un Bicerin

Ver un atardecer desde la iglesia de Santa María del Monte de los Capuchinos

¿Y qué mejor forma de acabar un día de visita por Turín que contemplar la ciudad al atardecer? Además del mirador de la Mole Antonelliana, existe otro lugar perfecto para contemplar la ciudad desde las alturas. Se trata de la iglesia de Santa María del Monte de los Capuchinos y desde allí verás toda la ciudad, con la Mole Antonelliana destacando sobre el resto de edificios y los Alpes de fondo (en la primera foto del post lo puedes comprobar). Se sitúa en lo alto de un monte al otro lado del río Po y para llegar puedes simplemente darte un paseo cruzando el puente Vittorio Emanuele I y subiendo por el jardín Allonia.

Visitar el Palacio Real de Venaria

Si ya has experimentado todas las cosas que hacer en Turín que te he contado hasta ahora y aún tienes una tarde o una mañana libre, puedes visitar otro de los palacios de la Casa de Saboya Patrimonio de la Humanidad. Se trata de la Venaria Reale y se sitúa a las afueras de la ciudad.

Se trata de un lujoso y amplísimo palacio, con grandes jardines y muchas estancias dedicadas al esparcimiento de la Familia Real. Durante mucho tiempo estuvo abandonado y en ruinas, así que se deterioró mucho y fue saqueado, y debido a ello, el palacio está prácticamente vacío. Entre los objetos que sí se pueden observar se encuentra una curiosa barca bañada en oro utilizada por la Familia Real, llamada Bucintoro.

Puedes llegar en autobús urbano o con el mismo tren que va hacia el aeropuerto (de hecho, puedes visitarlo de camino allí antes de tu vuelo). La entrada cuesta 25€, bastante cara para lo que es bao mi punto de vista, aunque si tienes la tarjeta Torino + Piemonte Card está incluido. También tienes la opción de visitarlo con guía.

Qué hacer en Turín, Venaria Reale
La sala más espectacular de la Venaria Reale. Como ves, vacía

Dónde dormir en Turín

Como ves, hay mucho que ver y que hacer en Turín, aunque la mayor parte de lugares a visitar están por el centro de la ciudad. Por ello, mi recomendación es que elijas esta zona para alojarte. Eso sí, si vas con un presupuesto más ajustado, quizá te interese más salir un poco del centro y caminar unos minutos o moverte en transporte público. Lo bueno de Turín es que está muy bien conectada.

Hay muchas opciones de alojamiento en Turín, principalmente apartamentos y B&B, una opción muy extendida por todo el norte de Italia. Yo me quedé de hecho en uno de ellos, el B&B Il Sogno, en una zona muy tranquila fuera del centro. Como su nombre en inglés indica, ofrecen habitación y desayuno, siendo algo a medio camino entre un hotel y un apartamento.

Si buscas un viaje tranquilo, fuera del turismo masificado, con mucha cultura y en el que aprender de la historia así como disfrutar de un entorno bonito, entonces esta ciudad es para ti. Hay mucho que ver y que hacer en Turín durante 2 días, así que es perfecta para una escapada.

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