#25 Punta Arenas, capital de Magallanes

Punta Arenas es la capital de la región de Magallanes, la más austral de Chile, y la cual tiene un cierto sentimiento de independencia. Al situarse tan lejos de Santiago (2700 kilómetros), se sienten muchas veces olvidados, ya que por la centralización del país no llega tanta inversión pública a la región como quisieran.

Antes de llegar a Punta Arenas había recorrido la Carretera Austral, y ahí ya me dí cuenta de ese sentimiento patagónico “independiente”. Aunque la Patagonia chilena se extiende por varias regiones, todas están en cierto modo aisladas del resto del país, más que nada por la orografía y el clima. Los Andes, el Pacífico y los Campos de Hielo hacen muy difícil el construir y mantener carreteras. Aquí no llega el tren, los vuelos suelen ser caros y la única conexión marítima de la región con el resto del país es Puerto Montt. La Carretera Austral termina en Villa O´Higgins y, después, no hay manera de ir por tierra nacional hasta Puerto Natales y Punta Arenas, sino por mar, aire, o Argentina. De ahí que, de todas las regiones patagónicas, Magallanes sea la más aislada de todas.

Bandera Magallanes
La bandera de Magallanes está por todas partes. aquí, en un puesto de artesanías cerrado en la plaza de Punta Arenas

Aislamiento aparte, lo cierto es que la región de Magallanes tiene muchos atractivos que la convierten en un lugar único, del que sus relajados y amigables habitantes sienten un enorme orgullo.

Puerto Natales

Mi primera parada en Magallanes fue Puerto Natales y las Torres del Paine. Para mí, el Parque Nacional de las Torres del Paine es lo más bonito de Chile (click para leer). Su puerta de entrada es Puerto Natales, un pueblito que poco a poco va creciendo gracias al turismo y que tiene un atardecer precioso. Merece la pena quedarse al menos un día allí para descansar y poder disfrutar de su entorno. 

Torres del Paine
Las Torres del Paine desde fuera del Parque Nacional

¿Pingüinos?

Al volver de las Torres del Paine me quedé una noche más en Puerto Natales para descansar y al día siguiente puse rumbo a Punta Arenas. Tenía la intención de ir a ver pingüinos, pero… ¡ya no había! 🙁 Los pingüinos más famosos de Punta Arenas son los de Isla Magdalena, una gran comunidad que se llena de estos animalitos durante el verano, cuando tienen a sus crías. Una vez las crías saben nadar, vuelven al mar. Me comentaron que hay otros pingüinos en Porvenir, un pueblo frente a Punta Arenas, al otro lado del Estrecho de Magallanes, así que investigué. Estos pingüinos son pingüinos Rey, más grandes que los demás, y tienen una colonia permanente aquí de unos 100 ejemplares.

El problema viene cuando uno intenta ir por su cuenta hasta aquí. Primero hay que cruzar el Estrecho de Magallanes en ferry, que tarda unas dos horas. Después conseguir un taxi o hacer dedo para cubrir los 100 kilómetros que separan Porvenir de la colonia de pingüinos. Y una vez vistos, volver a Porvenir a pernoctar, ya que no hay ferry que cruce el estrecho en la tarde. Otra alternativa es contratar un tour de un día completo, pero cuesta 66.000 pesos chilenos en total (86 euros) y dura unas 14 horas, de las cuales solo 1 hora y media es para ver a los pingüinos… Éste es un buen ejemplo del aislamiento y los problemas de conectividad de la región.

Qué ver en Punta Arenas

Así que descartando los pingüinos, me decanté por visitar los monumentos más importantes. Entre ellos se encuentra el Museo Maggiorino Borgatello, fundado por los salesianos, quienes han recopilado un sinfín de objetos pertenecientes a los colonizadores de la región.

A través de este museo se puede conocer cuáles eran las poblaciones indígenas de la región y cómo la llegada de los colonizadores europeos transformó su cultura, los eliminó por completo en la mayoría de los casos, y se comenzaron a fundar las primeras ciudades. También hay una gran colección de animales disecados, donde se pueden encontrar todos los animales de la Patagonia: cóndores, pumas, guanacos, pingüinos… El museo merece mucho la pena y es imperdible para conocer más acerca de la región de Magallanes.

Para tener una bonita vista de la ciudad y la bahía, se puede subir hasta el Mirador del Cerro de la Cruz. Tampoco hay que dejar de pasear por su plaza y las calles aledañas para contemplar los bonitos edificios de finales del siglo XIX y principios del XX.

Punta Arenas
Uno de los edificios más representativos de Punta Arenas es el Palacio de Sara Brown

Muy destacado también es el Cementerio de Punta Arenas, catalogado como uno de los más bonitos del mundo. Me esperaba encontrar algo como el cementerio de La Recoleta de Buenos Aires, pero nada que ver. Si bien hay algunos mausoleos, no merece demasiado la pena en mi opinión.

El otro Magallanes

También pertenecientes a la región de Magallanes son la Antártica chilena y la Isla de Navarino. No llegué a ir a ninguna de las dos, pero me quedé con muchas ganas. Ir a la Antartida es muy caro (unos 5.000 dólares por un crucero de varios días) y solo es posible en verano, mientras que Isla Navarino es más accesible (pero no tanto). Se puede llegar en avión desde Punta Arenas hasta Puerto Williams, o también en ferry… ¿Por qué no lo hice, entonces?

Mi destino después de Punta Arenas era Ushuaia, y cruzar el Canal de Beagle desde Puerto Williams a la ciudad argentina cuesta nada más y nada menos que 125 dólares (¡por dos horas de navegación!). Un ejemplo más de los problemas de aislamiento de la región… Como me pareció un robo a mano armada, decidí dejar pendientes ambos lugares para otro posible viaje en el futuro. ¡Así tengo una excusa para volver! 😀

Próximo destino: Ushuaia, el fin del mundo.

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