#36 Puno y las Islas de los Uros

Si hay un lugar raro en Perú ése es Puno o, mejor dicho, las Islas de los Uros. Los Uros son un pueblo muy antiguo que huyó a las aguas del Lago Titicaca para escapar de los Incas, y desde entonces viven en sus islas flotantes, manteniendo un estilo de vida muy peculiar.

Este pueblo es uno de los más llamativos de toda Sudamérica, no solo por lo particular del lugar donde viven, sino también por su colorida vestimenta y su plena orientación al turismo de masas. Se puede decir que Puno existe en las rutas turísticas de Perú gracias a las Islas de los Uros, ya que en sí la ciudad tiene poco que ofrecer (por no decir que lo único que tiene es la plaza de la Catedral) y, de hecho, la actividad turística principal en Puno son las excursiones a estas islas.

Las mujeres de una de las Islas de los Uros nos reciben a nuestra llegada a su isla.
Las mujeres de una de las Islas de los Uros nos reciben a nuestra llegada a su isla.

Para llegar hasta ellas es necesario contratar un tour (bien con agencia o bien en el propio puerto de Puno), y tras una media hora de navegación llegamos hasta las islas. Una vez se llega (en los días pares se visitan las islas de la parte norte, y en los impares las de la sur -o al revés, no recuerdo exactamente- para repartir la actividad turística entre la población), somos recibidos por los habitantes de una de las islas. Cada isla acoge a una familia, y cuando los hijos se casan, construyen sus propias islas.

Una vez en la isla los propios habitantes nos explican cómo construyen estas curiosas plataformas. En esta parte del Lago Titicaca la profundidad no es demasiado grande, por lo que crece la totora, una especie de junco. Cuando hay mal tiempo, gran parte de las totoras son arrancadas con raíces incluídas y van flotando por la superficie del lago. Es entonces cuando los Uros salen a navegar y recolectan estas totoras muertas en bloques grandes, atando unos con otros para formar la base de la isla. Después la recubren con totoras ya secas y construyen en totora también las habitaciones y la cocina.

En esta comunidad hay varias escuelas, pero en general no tienen calefacción, ni televisión, ni mucho menos internet o ninguna otra comodidad de hoy en día. Es increíble pensar que pueda haber gente viviendo en estas condiciones en el siglo XXI. Aunque estoy segura de que el turismo les deja mucho dinero (todo allí es para sacarle dinero al turista), muchos de ellos siguen viviendo en sus islas y se resisten a abandonarlas, ya que de otro modo perderían su identidad cultural.

Vestida como una mujer de los Uros. Según me dijeron, vestir con colores claros significa que una está buscando novio XD
Vestida como una mujer de los Uros. Según me dijeron, vestir con colores claros significa que una está buscando novio XD

Los Uros son muy amables, aunque no puedo decir si es así siempre o si solo es para que les compres algo. Después de vestirte con sus ropas te enseñan sus artesanías y los tejidos que “supuestamente” hacen las mujeres de la isla. Y digo “supuestamente” porque aunque ellas te insistan en que ellas lo bordan, lo cierto es que esos diseños y telas se pueden encontrar en cualquier mercado de Perú. Y no lo venden precisamente barato, así que te recomiendo resistir sus insistencias (pueden llegar a ser muy insistentes) y ¡no comprar allí!

Tras ofrecerte sus artesanías te ofrecerán un paseo en un barco típico de su pueblo. Éstos son algo así como dos canoas unidas sobre las que se construye una plataforma para que los turistas puedan sentarse. Ellos los llaman los Mercedes-Benz, porque es, para ellos, un barco lujoso que se construye solo para los turistas. Para ir de una isla a otra a diario ellos utilizan canoas simples. Este paseo cuesta 10 soles y casi todo el mundo lo hace. La verdad que no es demasiado caro y por un día puedes sentirte privilegiado por ir en un Mercedes sobre el Lago Titicaca 😉 .

Uno de los Mercedes-Benz de los Uros
Uno de los Mercedes-Benz de los Uros

Pero lo de sacarte los cuartos no acaba ahí. Cuando acaba el paseo en el Mercedes te llevan a otra isla, en la que uno puede comer (pagando extra), comprar souvenirs e incluso poner una estampa de la Isla de los Uros en el pasaporte (1 sol), cosa a la que no me pude resistir… También puedes alargar tu estancia y quedarte a dormir una noche con una familia en una isla flotante, aunque hay que llevarlo contratado con antelación.

Aunque lo más común sea solo ir a estas islas, hay otras excursiones en las que se combinan las Islas de los Uros con otras islas cercanas, pero que parece que no tienen mucho de especial. No puedo hablar con total propiedad porque no hice estas excursiones, solo la de los Uros, pero en mi opinión lo mejor es ir a visitar a los Uros y después poner rumbo al siguiente destino, bien sea Arequipa, Cusco, Lima o Bolivia. De hecho, si yo fuera tú evitaría perder una noche en Puno. De verdad, no hay prácticamente nada que hacer salvo visitar las islas, y los hospedajes dejan mucho que desear. Así que, si vas a visitar estas islas, mi consejo es que viajes hasta Puno de noche, tomes la excursión a las islas durante la mañana y, después de comer, sigas tu camino hasta tu siguiente destino. Para mí quedarme una noche en Puno fue una auténtica pérdida de tiempo.

Próximo destino: Arequipa y el Cañón del Colca.

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