Recorriendo la provincia de Tucumán

La provincia de Tucumán es una de las más chicas de Argentina, aunque una de las más turísticas. A mí, personalmente, no me ha gustado demasiado. Es uno de los lugares con menos encanto que he conocido en mi viaje, aunque por supuesto siempre hay lugares que se salvan.

En el recorrido por la provincia visité 3 lugares: San Miguel de Tucumán, que es la capital, y Tafí del Valle y Amaicha del Valle, que son dos pueblitos en el camino hacia la ruta 40 desde la ciudad. Hacer este camino merece la pena por las vistas. En la parte entre San Miguel de Tucumán y Tafí del Valle se atraviesa la yunga (jungla) mientras se asciende por la montaña. El paisaje es increíblemente verde; no cabe ni una planta más en toda la montaña.

Por su parte, la ruta entre Tafí del Valle y Amaicha del Valle se hace por una carretera un tanto peligrosa, de cornisa y mal asfaltada, que se recomienda no transitar ni en época de lluvia ni de noche, pero aun así tanto coches como autobuses se lanzan a la aventura. ¡No está de más sentir un poco de adrenalina! Y sobre todo, no te olvides de contratar un seguro de viajes por lo que pueda pasar… 🙂

San Miguel de Tucumán

San Miguel de Tucumán es el lugar donde se declaró la Independencia de Argentina y, por ello, un lugar que aparecía en mi ruta como interesante. La realidad, es que es una ciudad que, más allá del Museo Casa Histórica de la Independencia, no tiene mucho más.

Tucumán
La Casa de la Independencia es de lo poco que ver en la capital de Tucumán

Antes de ir me hablaron de que es una ciudad fea, sucia y peligrosa. Y sí, al menos, las dos primeras cosas. En cuanto a seguridad no vi nada peligroso, ni violencia ni nada parecido, pero sí me advirtieron de que la ciudad últimamente se volvió muy insegura y de que no andase sola de noche.

San Miguel de Tucumán ni siquiera me pareció una ciudad. Parecía más bien un pueblo grande, sin grandes comercios, cafés o tan siquiera grandes edificios. La gente de esta ciudad parece que no quiera tener turistas o visitantes de otros lugares. Me parecieron muy antipáticos y maleducados, en general. Por ejemplo, entré a una pizzería bastante grande (y que era el único lugar que había abierto por el centro para cenar). Había un montón de camareros, pero ninguno me traía la carta o venía a atenderme. Cuando le pedí la carta a uno de ellos, la trajo sin mediar palabra y la tiró en la mesa. Cuando pagué y no dejé propina, ¡encima me miró mal! Así que si estás viajando por Argentina y no tienes demasiado tiempo, te recomendaría pasar por alto esta ciudad e ir a otros lugares con mucho más encanto.

Tafí del Valle

Este pueblo es el lugar de veraneo de la gente de dinero de San Miguel de Tucumán. Está rodeado por montañas y es bien conocido para hacer paseos y trekkings. Sin ir más lejos, en el mismo pueblo se puede hacer una caminata de una hora y media más o menos para subir al Cerro de la Cruz, desde donde se tienen bonitas vistas del valle.

Un trekking muy conocido es el camino hasta El Mollar, otro pueblo situado a unos 12 kilómetros al lado de un dique. El camino transcurre cerca del dique, de ahí que sea tan popular. Yo me demoré unas 3 horas y media en hacer este camino. Mi recomendación es que, si vas a hacerlo, salgas pronto en la mañana, ya que hace bastante calor y hacia el mediodía comienza a nublarse y hay bastante probabilidad de lluvia (al menos en esta época del año).

Tucumán
Momento del trekking desde Tafí del Valle a El Mollar

Por lo demás, Tafí del Valle es un lugar con muchas artesanías. En la calle principal del pueblo se encuentran varias tiendas donde comprar un recuerdo artesanal, y además hay muchos otros lugares de venta de artesanías repartidos por el valle (muchos de ellos en los recorridos de los trekkings).

Amaicha del Valle

Amaicha es el lugar al que encontré un poquito más de encanto en Tucumán. Se trata de un pueblito humilde y tranquilo desde el que acceder a lugares escondidos como la Cascada, dos pequeños saltos de agua en un cañón de la quebrada en donde es posible darse un bañito. Para llegar hay que tomar un autobús hasta el dique Los Zazos y desde ahí caminar unos 20 o 30 minutos hasta la Cascada. Este recorrido puede hacerse de dos maneras: pagando y sin pagar. El camino más recto es el de pago; cuesta 35 pesos acceder al parque, y la razón por la que se paga es que este dinero sirve para cuidar el lugar (limpiar basura, tener un control sobre la crecida del río, etc.). El camino gratis se hace siguiendo el canal de agua, que lleva directo hasta la cascada. No tiene ninguna dificultad y es el que elige la mayoría 😉 .

Desde Amaicha también puede hacerse una excursión hasta las ruinas de Quilmes. Aquí se pueden ver los restos de esta antigua ciudad, que estuvo en guerra contra los españoles. Cuando cayó, unos 2000 de sus habitantes fueron obligados a ir caminando desde este lugar hasta la actual ciudad de Quilmes en Buenos Aires (unos 1000 kilómetros), por lo que muchos ni siquieran llegaron. Una historia bastante dura que nos da una idea de cómo fueron los años de la conquista…

Ruinas de Quilmes, Tucumán
Las Ruinas de Quilmes son interesantes para entender los pueblos precolombinos

Para ir hasta las ruinas desde Amaicha, se puede tomar un colectivo y desde la parada, hay que caminar unos 5 kilómetros, aunque si hay suerte puede que haya un hombre con su camioneta esperando para subirte por unos 20 pesos (poco más de 1 euro).

La visita a las ruinas en sí no me gustó demasiado. No hay carteles explicativos de los edificios. Ni tan siquiera se sabe qué es original y qué es reconstruido. El mismo guía de las ruinas (que hace una breve explicación de 15 minutos sobre Quilmes) estaba disconforme con la manera en la que se muestran estas ruinas al público. Según él, las ruinas de Quilmes se armaron como un reclamo turístico para el Mundial del 78 y todo se hizo deprisa y corriendo, por lo que la visita se queda algo incompleta al no haber demasiada información al respecto. Aun así, las vistas de las ruinas repartidas por toda la montaña son una bella imagen.

Si fuiste a Tucumán y te gustó, me encantaría saber de tu opinión y de los lugares que visitaste. ¡Quizá no le supe encontrar el encanto a esta provincia!

Próximo destino: Catamarca (primera parte).

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