Londres en 48h (I)

Mi regalo de cumpleaños este año fue un viaje a Londres :). ¡Por fin iba a Londres! Llevaba tanto tiempo queriendo ir, me imaginaba una ciudad tan vibrante, tan alternativa, con tantos lugares geniales… y… me decepcionó. Sí, me decepcionó, como lo estáis leyendo. Todo el mundo (o casi todo el mundo) ama Londres, pero a mí me pareció una ciudad de lo más normal. Una gran ciudad, masificada, sin encanto, sin más aspectos alternativos que Candem Town y en la que todo es pequeño. Recuerdo pasillos de acceso a los andenes de metro en los que cabía una persona de ancho (que digo yo, ¿y si hay una estampida?), por no hablar de lo mini que es Picadilly Circus.

Lamentos aparte, lo cierto es que vi la ciudad en apenas dos días (creo que incluso menos), y creo que eso, sumado a la lluvia, fue lo que hizo que me llevase una mala impresión, y es que no me dio tiempo a disfrutar como es debido de la ciudad.

Llegamos a Londres un sábado por la tarde, a la estación de Victoria Station. Fuimos rápidamente al hotel para dejar las cosas y aprovechar la tarde. La verdad es que el hotel era viejo, supuestamente de 3 estrellas, y la habitación enanísima. Entraba el desayuno, que se ofrecía en un restaurante aledaño que aun no me queda claro si era indio o hindú, y donde no había mucha variedad. Al menos el hotel no estaba en el quinto pino y tenía baño en la habitación, lo que le agradezco mucho a mi novio por haberlo tenido en cuenta.

Vista del río Támesis, Londres
Vista del río Támesis

Salimos corriendo de allí dirección Támesis. Me sorprendió lo poco aprovechado que está el río. Me refiero a sus orillas, apenas hay cafeterías y restaurantes, y eso le quita gracia, vida y lo afea muchísimo, sobretodo porque hace resaltar más a los montones de edificios de oficinas sin ninguna continuidad arquitectónica entre ellos. Pasamos rápidamente por La Torre de Londres, aunque no llegamos a entrar, porque ya era tarde, y seguimos el río hacia Tower Bridge.

La Torre de Londres
La Torre de Londres
Tower Bridge de Londres
Tower Bridge de Londres

Me encantó. Fue lo que más me gustó sin ninguna duda. No tuve la suerte de ver cómo se levantaba, pero sí tuve la suerte de encontrarme con una grabación inesperada, y es que se andaba rodando algo relacionado con James Bond… como ya os conté en un post anterior ;).

Cenamos por allí, en uno de los pocos restaurantes que había (obviamente un tanto caro y sin lujos ni especialidades) hasta que cayó la noche y pudimos fotografiar el puente iluminado. Creo que es uno de los pasatiempos preferidos tanto de los turistas como de los londinenses, ya que había muchísima gente con su cámara de fotos por allí.

Tower Bridge de noche, Londres
Tower Bridge de noche

Como estábamos cansados del viaje, nos fuimos a dormir, que también el domingo nos esperaba un largo día. Ya os contaré en otro post lo que dio de sí ;).

¡Idea!

¡Date una vuelta por Borough Market! Se sitúa muy cerca del río y de London Bridge, y se trata de un mercado que ha estado ahí durante siglos, siendo el mercado de referencia para los londinenses desde la Edad Media. En él encontrarás toda clase productos frescos, podrás catarlos y asistir a demostraciones de cocina. Por ejemplo, este jueves hay una demostración de cocina española. Echa un ojo a sus eventos y no dudes en acercarte.

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