Guía para disfrutar de un fin de semana en Montpellier

Una de las ciudades que más positivamente me ha sorprendido últimamente ha sido Montpellier. Situada al sur de Francia, es la séptima ciudad más grande del país y está en constante crecimiento, atrayendo a muchísima gente a estudiar, vivir y hacer turismo. Si te apetece descubrir esta vibrante ciudad, te traigo una guía para disfrutar de un completo fin de semana en Montpellier.

Un poquito sobre Montpellier

Montpellier es una ciudad que me encantó. Me dio esa sensación de querer quedarme a vivir una temporada, y hacía tiempo que no me pasaba. La ciudad es muy joven; uno de cada cuatro habitantes son estudiantes y uno de cada tres, menores de 30. ¡Imagínate el ambiente cultural y festivo que hay!

Barrio de Saint Roch, fin de semana en Montpellier
Las calles del centro de la ciudad están llenas de terrazas y gente disfrutando de ellas

Además de ser joven en espíritu, también es joven en historia. Montpellier no tiene origen romano, como muchas ciudades del entorno, sino que fue fundada en el siglo VIII. Comenzó a desarrollarse y florecer en el siglo XII y su historia está ligada a las de otras ciudades de Occitania: territorio en disputa entre Francia y España.

El año pasado Montpellier era la octava ciudad más grande de Francia, pero este año ha pasado a ocupar el puesto número 7. Y es que al atraer a tanta gente, está creciendo mucho (aunque aún no llega a 300.000 habitantes). Se están construyendo barrios nuevos hacia el mar que son muy llamativos arquitectónicamente. Por ejemplo, el ayuntamiento se encuentra en uno de ellos para demostrar ese afán de la ciudad de seguir creciendo y conectar finalmente con la costa, situada a unos 15 kilómetros del centro de la ciudad.

Qué ver en un fin de semana en Montpellier

Gran parte de los lugares, monumentos y edificios históricos se encuentran en el centro de la ciudad, lo que llaman el “escudo” (écusson) por la forma de escudo medieval que tiene, pero también es interesante darse una vuelta por los barrios nuevos para ver esa otra ciudad más moderna. Como es una ciudad mediana, Montpellier es ideal para disfrutarla en un fin de semana.

Place de la Comédie

Si hay un lugar concurrido en Montpellier, especialmente en fin de semana, ésa es la Place de la Comédie. Es el centro neurálgico de la ciudad, punto de encuentro y de partida para recorrer el centro histórico o ir de shopping. Está dominada por el edificio de la Ópera, pero no hay que dejar de contemplar los edificios de estilo parisino que se encuentran en la plaza.

Place de la Comedie, fin de semana en Montpellier
La Place de la Comedie es el lugar más concurrido de Montpellier

Rue de la Loge

Desde la Place de la Comédie parte la calle comercial principal de Montpellier. Siempre llena de gente, no solo hay que fijarse en la tiendas (por cierto, cerradas los domingos) o en los artistas callejeros, sino que en el número 19 se encuentra el lugar de nacimiento de San Roque.

Este Santo es el protector de la ciudad y muchos lugares llevan su nombre, como la estación de tren (Saint Roch) o una iglesia. La leyenda dice que dio todo su dinero para los pobres y comenzó a hacer peregrinaciones a Roma. Montpellier está en mitad del camino entre Roma y Santiago de Compostela, por lo que es ciudad de peregrinos desde entonces. Unas marcas en el suelo con la concha, símbolo de los peregrinos, marcan el recorrido del Camino de Santiago por la ciudad, que pasa precisamente por esta calle.

Escuela de Medicina

A causa de convertirse en ciudad de paso de peregrinos, en Montpellier en el siglo XI comenzaron a construirse hospitales y lugares donde los caminantes descansaban y se curaban si habían caído enfermos en la travesía. Es por ello que a finales del siglo XIII surgió la primera Escuela de Medicina del mundo occidental y aún hoy día es toda una institución.

Catedral de San Pedro

Al costado de la Escuela de Medicina se levanta el imponente edificio de la Catedral de San Pedro. Convertida en Catedral en 1536 y construida en estilo gótico, parece una fortaleza por su aspecto exterior sobrio y robusto.

Barrios de San Roque y Santa Ana

En el centro histórico de Montpellier existieron muchísimas iglesias, pero a causa de los incendios y las guerras, poco a poco fueron desapareciendo. De entre las que se conservan, destacan San Roque (Saint Roch) y su animado barrio, lleno de terrazas y bares y cafeterías a la última, y Santa Ana (Sainte Anne), que en realidad ya no se dedica al culto, sino al arte (es una sala de exposiciones, también cerrada los domingos). Si hay un sitio donde salir a hacer el vermut o cenar en fin de semana en Montpellier, es en estos barrios.

Mikvé

Uno de los secretos que mejor guarda Montpellier es el del Mikvé, el baño ritual judío que atestigua la importancia de esta comunidad en la ciudad en la época medieval. Se encuentra en la calle Barralerie, pero solo puede ser visitado con los tours de la Oficina de Turismo de Montpellier.

Arco del Triunfo

De Montpellier dicen que es la hermana pequeña de París, y es que tienen bastantes similitudes. Además de en la arquitectura de muchos importantes edificios y su vida de cafés, en Montpellier también hay un Arco del Triunfo. Se puede subir hasta la parte de arriba, pero al igual que el Mikvé, solamente con el tour de la Oficina de Turismo. Más abajo te cuento cómo reservarlo.

Arco del Triunfo, fin de semana en Montpellier
Para disfrutar de las vistas desde lo alto del Arco del Triunfo hay que unirse al tour de la Oficina de Turismo

Acueducto de Saint-Clément

Mucha gente no lo sabe, pero en Montpellier hay un acueducto. No se trata de un vestigo de épocas romanas como en otros lugares, sino de una construcción bastante reciente (1754) que se utilizaba para hacer llegar agua a Montpellier desde Saint-Clément. Solo son visibles unos 800 metros, pero estos son los más próximos a la ciudad. Basta con cruzar el Arco del Triunfo y acercarse a la Place Royale du Peyrou y su aljibe para descubrirlo.

Barrios de Antigone y Port Marianne

Ya fuera del centro histórico, es muy recomendable darse una vuelta por los barrios de Antigone y Port Marianne. Son los barrios nuevos de la ciudad y poseen una arquitectura digna de admirar. Se estructuran al lado del río Lez y en dirección al mar, que está a unos kilómetros de Montpellier.

Además de destacar el edifico del ayuntamiento, también es muy singular un edificio que se encuentra aún en construcción y que se llama Arbre Blanc (‘El Árbol Blanco’) por la forma que tiene.

Río Lez, fin de semana de Montpellier
Los barrios nuevos son muy amplios y se extienden cerca del río Lez

Cómo llegar a Montpellier

Montpellier se sitúa en la región de Occitania, en el departamento de Hérault, al sur de Francia, junto al Mediterráneo. Al ser una ciudad tan apasionante, está muy bien comunicada.

En avión

Montpellier tiene aeropuerto (MPL) y está bastante cerca de la ciudad, junto al mar. Para pasar un fin de semana en Montpellier y aprovecharlo al máximo, lo ideal sería tomar el vuelo de ida el viernes por la tarde y el de vuelta el domingo a última hora si es posible. ¿La mala noticia? No existen vuelos directos desde y a España. En cualquier caso, por aquí te dejo el comparador de Skyscanner para que compruebes si hay alguna ruta que te viene bien.

Cómo ir del aeropuerto a Montpellier

Para llegar a la ciudad desde el aeropuerto existe un autobús lanzadera que llega hasta la Plaza de Europa, en el barrio de Antigone. Desde ahí se enlaza con la red de tranvía para poder llegar a cualquier otro lugar de la ciudad. Es la línea 120, sale cada hora y la empresa que cubre el trayecto se llama Hérault.

En tren

También se puede llegar directamente al corazón de Montpellier en tren, a la estación Saint-Roch. Con los trenes de Renfe-SNCF (la unión entre los AVE españoles y los TGV franceses) se puede llegar en aproximadamente 2 horas y media desde Barcelona y unas 5 desde Madrid. También es posible tomar estos trenes en Zaragoza, Tarragona, Girona o Figueras.

En autobús

Llegar a Montpellier en autobús es de las opciones más baratas que tienes, pero también hay que entender que se tarda bastante. Por ejemplo, Flixbus o Eurolines hacen el trayecto entre Barcelona y Montpellier y, aunque sus precios rondan los 15-17 euros, se tardan entren 4 y 6 horas (depende del recorrido).

En coche

Si quieres pasar un fin de semana en Montpelllier, quizá la alternativa del coche solo sea factible desde los lugares más cercanos a la frontera. Desde Barcelona, por ejemplo, ya se tardan unas cuatro horas. Si tu plan es moverte en coche, entonces quizá es mejor planificar un viaje algo más largo y hacer una ruta por Occitania para conocer otros lugares próximos como Perpiñán, Narbona, Carcassonne o Toulouse. Si necesitas alquilar uno, te recomiendo mirar Skyscanner para comparar precios (no solo comparan vuelos).

Cómo recorrer Montpellier

A pie

Esta ciudad es ideal para recorrerla a pie. Perderse por las callejuelas del centro histórico es una de las formas de poder descubrir todo lo que ver en Montpellier. De hecho, en la mayoría de calles del écussion no se puede acceder con transporte ni público ni privado.

El tour de la oficina de turismo que te comentaba antes se realiza también a pie. Puedes echar un vistazo a la página de turismo de Montpellier para contratar la visita online. Cuesta 10€ y dura unas dos horas, recorriendo el centro histórico y los dos lugares a los que de otro modo no podrías acceder (el Mikvé y el Arco del Triunfo). Suele ser los viernes o sábados a las 15 horas, por lo que es ideal para poder incluirlo en tu fin de semana en Montpellier.

En tranvía o autobús

Para ir a otros lugares de la ciudad, como los barrios nuevos, puedes hacer uso del tranvía. Hay 4 líneas y es muy curioso porque cada una tiene una decoración y representa un elemento de la naturaleza. La línea 1 es azul con pajaritos y reprsenta el aire, la 2, con flores, es la tierra, la línea 3 tiene motivos del mar y, por último, la línea 4, dorada, es el fuego.

Tranvía de Montpellier, fin de semana en Montpellier
Uno de los tranvías de Montpellier

Todas ellas tienen parada en la Estación de tren Saint-Roch, muy cerca del centro, por lo que la ciudad está bastante bien conectada. Si ves el plano turístico, te darás cuenta de que el écussion está rodeado de líneas de tranvía, que son las que hacen esta forma de escudo y recuerdan por dónde iban, más o menos, las murallas de la ciudad medieval. Además de tren hay autobuses urbanos que conectan no solo Montpellier, sino también la ciudad con las poblaciones cercanas.

En las estaciones de tranvía hay siempre una máquina para comprar billetes. Cuesta 1,60€ el sencillo y hay bonos de 10 viajes o un día, entre otros, que te vendrán muy bien para recorrer toda la ciudad. Recuerda que siempre hay que validarlos al entrar al transporte.

Dónde dormir en un fin de semana en Montpellier

Como ciudad turística que es, Montpellier tiene muchos hoteles y apartamentos en los que poder pasar un fin de semana. Lo mejor es quedarse por la zona céntrica, para así estar cerca de todo. Te dejo por aquí los alojamientos que ofrece Booking.

Si los precios te parecen elevados (Francia es cara en cuanto al alojamiento) o buscas una experiencia más cercana, entonces puedes optar por Guest to Guest. Se trata de una plataforma de intercambio de casas en la que puedes alojarte en casas de locales. Para ello debes darte de alta en la plataforma, con lo que conseguirás tus primeros puntos (GuestPoints) para viajar, los cuales te servirán para “pagar” tu estancia. El único coste que tendría tu alojamiento durante un fin de semana en Montpellier serían 20€ (10€ al día) en concepto de seguro. En mi post sobre Guest to Guest te explico cómo funciona.

¿Te he convencido para pasar un fin de semana en Montpellier? Espero que sí, porque de verdad te digo que merece mucho la pena. Es una ciudad con mucho que ofrecer, llena de terracitas, de vida en la calle, con rincones muy bonitos, el mar cerca y una buena combinación entre lo histórico y lo más moderno. ¡Solo te puedo decir que te animes a visitarla!

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