#33 Cochabamba

Mejor de lo esperado. Así es como describiría a Cochabamba, una ciudad que no me llamaba mucho de antemano, pero que acabó siendo bastante agradable.

Después de toda mi odisea para llegar a Samaipata y hacer la ruta del Che, por fin el bloqueo de transportes se había acabado y todo parecía funcionar con normalidad. Tuve suerte para tomar un taxi desde La Higuera hasta Vallegrande. Al llegar a Vallegrande, había lugar para tomar esa misma tarde el autobús hacia Cochabamba. Y, por si fuera poco, ¡el autobús parecía bueno! Pero eso. Solo parecía, porque en realidad me picaron pulgas. No estoy segura de que fuese en el autobús, pero esas son mis sospechas… Así que, aunque las cosas habían mejorado respecto a días anteriores, parecía que las pesadillas de viajar en bus por Bolivia no iban a acabar tan pronto.

Pequeños problemas como las pulgas aparte, una vez en Cochabamba salí al mediodía a dar una vuelta y la verdad es que, de primeras, la ciudad no me gustó demasiado. Como todas las ciudades coloniales, tiene su Plaza de Armas y su Catedral, pero más allá de eso parecía que no hubiese más atractivos. Volví al hostel y todo el mundo andaba algo revolucionado por no sé qué banda que iba a alojarse allí. Según entendí, era una banda muy conocida en Bolivia, pero la verdad es que no tenía ni idea de quiénes eran. Esa misma noche actuaban en una discoteca de la ciudad, así que al final acabé yendo al concierto con gente del hostel, y la verdad es que ¡me sorprendió para bien!

Un momento del concierto de Matamba
Un momento del concierto de Matamba

La banda era Matamba, la banda más conocida de reggae del país (y parece que de toda Sudamérica). En el concierto había bastante gente y al cantante hasta lo tuvieron que escoltar hasta un taxi a la salida del concierto. Yo seguía sin tener ni idea de quiénes eran, pero el concierto me pareció muy bueno. Tocaron tanto sus temas como otros de Bob Marley y se metieron al público en el bolsillo. Como no tengo vídeos muy buenos del concierto, os dejo por aquí su música.

Al día siguiente decidí tomarme el día con calma y me dediqué a caminar por la ciudad. Uno de los principales atractivos de Cochabamba es su Cristo, similar al de Río de Janeiro. Se sube hasta allí en un teleférico muy moderno que es bastante barato (creo recordar que eran solo 10 Bs. para subir y bajar, aunque no estoy segura). También se puede subir caminando, aunque lo descarté porque me dijeron que en la subida te atracan cuchillo en mano… pero lo cierto es que había mucha gente subiendo y bajando caminando, así que no creo que sea verdad.

Las vistas desde el Cristo de Cochabamba
Las vistas desde el Cristo de Cochabamba

Desde arriba se ve toda la ciudad, aunque las vistas no pueden compararse a las que se tienen desde el Cristo Redentor de Río de Janeiro. Aun así, es lo más bonito para visitar en Cochabamba, junto con la zona del Prado y el área de la Plaza Colón, los lugares mejor cuidados de la ciudad.

Si no tienes mucho tiempo en tu viaje, en mi opinión puedes saltarte esta ciudad. Si no quieres saltártela, entonces has de subir al teleférico. Y si tienes tiempo entonces te recomendaría quedarte un par de días para pasear y disfrutar del ambiente nocturno. Hay muchos bares y música en vivo, sobretodo en fines de semana, así que, si te gusta la fiesta, éste es tu lugar.

Próximo destino: La Paz, un caos.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *