Casa Vicens, una joya modernista de Gaudí

Barcelona es bien conocida por su arquitectura modernista y su gran genio, Antonio Gaudí. El arquitecto dejó muchísimas obras más allá de la Sagrada Familia y un gran ejemplo es la Casa Vicens, situada en el barrio de Gracia.

A finales del siglo XIX Gracia era un pueblo que quedó posteriormente anexionado a Barcelona con el crecimiento de la gran ciudad. Aunque hoy día es un barrio bohemio y hipster, se ha resistido a perder su esencia. Sus plazas, edificios de poca altura y la subsistencia de comercios de toda la vida nos recuerdan ese origen del barrio y hacen que sea uno de los lugares más pintorescos de la capital catalana.

Callejeando por Gracia hay escondidos algunos tesoros y uno de ellos es la Casa Vicens. Situada en una tranquila calle llama la atención todo su colorido, las inusuales formas de la fachada y sus azulejos. De estilo orientalista, Gaudí se inspiró en las construcciones árabes para dar vida a la primera casa que construyó, que desde 2005 está considerada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Casa Vicens
La Casa Vicens no deja indiferente a nadie

Los inicios de Gaudí, el Modernismo y la Casa Vicens

En la Barcelona de finales del siglo XIX, cuando la ciudad florecía y estaba a punto de mostrarse al mundo con la Exposición Universal de 1888, un corredor de bolsa, Manel Vicens i Muntaner, decidió encargar su casa de veraneo a su amigo Gaudí. Gracia era la zona donde veraneaba la burguesía y fue fácil imaginar aquí una casa con un estilo innovador y un gran jardín.

En aquel tiempo la casa era más pequeña de lo que es ahora (se hicieron reformas después), pero el terreno era mucho mayor. En el jardín existía una cascada, e incluso en las reformas posteriores se construyó una capilla. Todo ello tenía un nexo de unión: la naturaleza. Las hojas de palmito de la verja, los azulejos de claveles, los motivos florales de techos y paredes del interior de la casa… todo recuerda a la naturaleza y hace que ésta entre desde el jardín a la casa.

Pero además de los motivos naturales, Gaudí se inspiró en la arquitectura oriental de edificios como La Alhambra de Granada. Las formas de las ventanas, las cúpulas de las terrazas o los detalles del salón de fumar recuerdan ese estilo árabe con el que el arquitecto se atrevió a jugar. La combinación de todas sus inspiraciones dio lugar a una obra maestra, muy original, que rompe con todas las corrientes arquitectónicas que habían tenido lugar en Barcelona hasta la fecha. Fue, pues, una de las primeras obras modernistas en la ciudad y sentó las bases de su obra posterior.

La Casa Vicens hoy

Como decía, el edificio ha sufrido varias reformas. La primera fue en 1925, cuando se vendió a la familia Jover, que hizo de Casa Vicens su residencia habitual. Ampliaron el edificio y lo convirtieron en apartamentos (vivía una familia por piso). Con el paso de los años los terrenos del jardín se fueron parcelando y vendiendo (hoy en día ocupados por edificios) y la casa quedó reducida al espacio que vemos ahora.

La parte de la Casa Vicens original, la que construyó Gaudí, se ha restaurado y recuperado para que podamos ver cómo era esta casa en origen. La planta baja era el lugar de la vida más social, con el recibidor, el salón con chimenea y obras de arte y la sala de fumar. En la primera planta se encontraban las estancias más privadas, con los dormitorios y el baño.

La parte de la ampliación y la buhardilla, que estaba destinada al servicio en los primeros años, se han dedicado a diferentes exposiciones permanentes y temporales que nos ayudan a entender la historia de la casa. Por último, parte de las terrazas de la última planta se han abierto también al público (la que corresponde a la ampliación).

Casa Vicens
Algunos detalles de las diferentes estancias de la Casa Vicens

¿Cómo visitar la Casa Vicens?

La Casa Vicens ha sido un edificio con carácter residencial hasta ahora, que se abre al público como museo. Es fácil integrar esta visita en una ruta por la Barcelona modernista, ya que se sitúa a caballo entre otros dos lugares de interés como son el Paseo de Gracia y el Parc Güell.

La dirección exacta es calle de les Carolines 20-26, y se puede llegar cómodamente en transporte público. Las paradas de metro más cercanas son Lesseps y Fontana, de la Línea 3, y en autobús las líneas 22, 27, 32, 87, 114, N4 y V17.

Casa Vicens abre todos los días del año (excepto el 25 de diciembre y el 1 y 6 de enero), de 10:00 a 20:00. Las entradas se adjudican por horas, es decir, al comprarla online debes indicar a qué hora quieres visitar el edificio. Este sistema se utiliza en otros monumentos, como la Sagrada Familia, y se hace para espaciar a los visitantes en el tiempo y evitar aglomeraciones.

Los precios

La entrada general a la Casa Vicens cuesta 16€ para los adultos. Los mayores de 65 años, los estudiantes hasta 25 años, los menores entre 14 y 18 años, las personas con discapacidad y los miembros de familia numerosa pagan 14€. Para los niños menores de 14 años la visita es gratuita.

El único día en que la Casa Vicens puede visitarse de forma gratuita (para un adulto) es durante la Noche Europea de los Museos, pero hay algunos descuentos que pueden hacerte ahorrar algo de dinero. Por ejemplo, los lunes de verano las entradas se venden a mitad de precio y durante el resto de días ahora hay una promoción para comprarlas al 25%. También puedes ahorrarte algo de dinero si compras el pase de la Barcelona modernista que da acceso a muchos otros edificios emblemáticos del movimiento.

Puedes consultar la página de la Casa Vicens para ampliar todas estas informaciones y comprar tu entrada.

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