La carta que debí haber escrito hace mucho tiempo a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Hace mucho tiempo que no os escribo cartas. Sé que suena a excusa, pero una se hace mayor y la ilusión que lo inundaba todo en estas fechas se va transformando poco a poco en rutinas de año nuevo. Seguro que habéis oido hablar de ellas; algunos las llaman propósitos. Por ejemplo, prometerte que este año harás más ejercicio o que dejarás de salir de fiesta porque ya no estás para esos trotes. Y no sé cómo, pero aunque tú sepas que no vale para nada, acabas haciendo tu lista.

El caso es que ha llegado de nuevo la Noche de Reyes y me he acordado de vosotros. No quiero pediros regalos, ni nada material. Este año solamente quiero olvidarme de esa lista tonta y recuperar la magia y los deseos. Espero que no sea demasiado tarde.

Este año quiero…

Que viajemos más. Sí, no es raro que yo pida viajes, pero esta vez no los quiero solo para mí. Quiero que todas las personas viajen más, porque solo así nos convenceremos de que el mundo no es un lugar tan peligroso como lo pintan, de que las fronteras son el gran problema de la humanidad y de que tenemos que cambiar la forma en la que tratamos al medio ambiente si queremos asegurarnos nuestro futuro.

Quiero que seamos más y más las mujeres que viajamos. Y especialmente quiero que nos atrevamos a viajar solas. Que no tengamos miedos infundados por las cosas que salen en las noticias o que nos cuentan aquellos que nos rodean. Que todas podamos vivir esta experiencia única que es viajar sola, y que nos dé la confianza que necesitamos para hacer frente a lo que sea que se nos ponga por delante en la vida.

Sea to Sky highway, Squamish

Que nos armemos de valor para ir a una entrevista de trabajo y pidamos el sueldo que nos merecemos. Y que nos lo paguen. Que nos den las mismas oportunidades para ocupar cargos relevantes. Que luchemos para que no nos despidan por no ponernos tacones para trabajar o por quedarnos embarazadas. 

Que NO sea NO. Que no volvamos a tener que usar hashtags como #MeToo, #NiUnaMás o #NiUnaMenos. Que no nos dé miedo volver solas a casa por la noche. Que no seamos un fatídico número que abra las noticias al final del año.

Que denunciemos las agresiones y las desigualdades, tanto propias como ajenas. Que no nos dejemos llevar por el qué dirán. Que nos valoremos como nos merecemos y nos queramos a nosotras mismas. Que soñemos y que hagamos realidad nuestros sueños.

Muelle de las almas, Chile

Y por último, quiero que me ayudéis a llevar estos deseos a todos los rincones del mundo, allá donde haya una mujer, porque quiero que se den cuenta de que unidas somos muy fuertes y aún debemos luchar (y mucho) por la igualdad en todos los ámbitos de nuestra vida.

En definitiva, Queridos Reyes Magos, os pido que éste sea el año del verdadero empoderamiento de la mujer.

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Espero que no sea mucho pedir. ¿Creéis que podéis hacerlo realidad? 

Firmado,

Una mujer que quiere aportar su granito de arena para cambiar el mundo.

P.D.: no os olvidéis de indicarme qué estrella es la que me recordará cada noche que os escribí esta carta llena de esperanza. No quiero que acabe convertida en una de esas listas tontas de año nuevo.

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