Carcassonne, un sueño cumplido… a medias


Llevaba mucho tiempo queriendo ir a Carcassonne y durante la Semana Santa pude por fin conocer esta pequeña ciudad medieval del sur de Francia.

Hay viajes en los que tienes muchas expectativas de un lugar y después te decepciona. Otras, en las que no sabes muy bien qué vas a encontrarte y te sorprenden para bien, (en mi caso, como Albí). Otras, en las que te encuentras exactamente lo que te imaginabas. Y eso es lo que pasó con Carcassonne.

Me lo imaginaba como un lugar muy bonito, ya que había leído posts y visto miles de fotos de la ciudadela medieval. Pero también me lo imaginaba como el escenario perfecto para que cientos de turistas acudan a visitarla en masa en una Semana Santa… y así fue.

Carcassonne es muy bonito. Es algo así como dos ciudades en una. De un lado del río Aude, la Bastida de San Luis, la ciudad moderna que, aún así, conserva su centro antiguo, con edificios viejos y calles perfectamente alineadas alrededor de su plaza central. Del otro, la Ciudad Medieval, la joya de Carcassonne en lo alto de una colina.

La Ciudad Medieval de Carcassonne

La Ciudad Medieval está muy bien conservada, aunque se debe en gran parte a los trabajos de reconstrucción de Viollet-le-Duc. Su muralla es una pasada, y tiene callejuelas muy bonitas. Pero es todo tan perfecto, digamos, que llega a resultar artificial.

Tienda en Carcassonne

Una de las muchas tiendas de Carcassonne decoradas con motivos medievales

Además, pude comprobar que mi suposición de cómo iba a ser la visita fue cierta. Había muchos turistas. Pero muchos, muchos. No solo caminando por las calles se hacía obvio. También en la interminable cola para visitar el castillo, en los restaurantes llenísimos, en los menús únicos cuya estrella es el cassoulet

Qué hacer en la Ciudad Medieval

La visita de la ciudadela se puede hacer por libre; como digo es una ciudad dentro de la ciudad. Te recomiendo entrar por la puerta de Narbona, la puerta principal. Para ello, hay que ir por la Rue Trivalle y girar a la derecha en la Rue Gustave Nadaud.

Carcassonne de noche, ruta por Occitania

Subiendo a la ciudadela de Carcassonne de noche…

Una vez dentro, puedes recorrer las lizas, el espacio entre las murallas (creo que se puede realizar la vuelta completa). Desde algunos lugares tendrás una bonita vista de la otra parte de la ciudad. Es imprescindible callejear por sus callejuelas de piedra y encontrar edificios como la Basílica de Saint Nazare o la Place du Château.

Murallas de Carcassonne

Parte de las murallas de Carcassonne. Entre las cosas que se pueden hacer, está el caminar entre ellas

La estrella es el Castillo Condal, aunque no entiendo muy bien por qué. Vale que en torno al Castillo se construyó todo lo demás, pero, para mí, es la parte más decepcionante. No solo por la cola que tuve que hacer y los 9€ que tuve que pagar por entrar, sino porque dentro, ¡no hay prácticamente nada! Simplemente hay un pequeño museo con algunos restos de esculturas, columnas, etc. La entrada también da acceso a pasear por las murallas, pero nada más. En mi opinión no vale la pena pagar los 9€ que cuesta.

Una vez hayas visto todo, puedes salir por la puerta de Aude, que está muy cerca del castillo y da a la parte del río. Desde aquí llegarás a la Iglesia de Saint Gimer y, tomando la Rue de la Barbacane, llegarás al Puente Viejo. Desde el puente se tiene una vista muy buena de la ciudadela.

Castillo de Carcassonne

El Castillo de Carcassonne visto una vez se sale por la Puerta de Aude

La Bastida de San Luis

Esta parte es la ciudad moderna, pero también es agradable para dar un paseo. Si bien por aquí también hay turistas, no son tantos como en la ciudadela.

Destaca la Place Carnot, con su fuente de Neptuno, que viene a ser como el corazón de esta parte de la ciudad, llena de terrazas y cafeterías. Las calles aledañas están llenas de tiendas y hay edificios antiguos también. Entre ellos, el ayuntamiento de Carcassonne, que es especialmente bonito, aunque se encuentra en una de estas calles y puede llegar a pasar desapercibido si no se sabe que está ahí (pero yo te lo cuento: Rue Aimé Ramond 😉 ).

Place Carnot, Carcassonne

La Place Carnot es el lugar más animado de La Bastida de San Luis

En resumidas cuentas, Carcassonne es muy bonito, pero está demasiado masificado y orientado al turista, por lo que no se llega a disfrutar del todo. Supongo que tenía la esperanza de que mi imaginación estuviera equivacada, pero la realidad fue similar a la expectativa.

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