La Caldera de Taburiente (casi) al completo


Una de las razones por las que quería ir a La Palma era por su Parque Nacional: la Caldera de Taburiente. Después de darle muchas vueltas a cómo visitarlo, hice tres rutas con las que tuve tres vistas diferentes del parque para conocerlo a fondo. ¡Te cuento cuáles son!

Pero antes, un poquito de información para ponerte en situación.

La Caldera de Taburiente

La Caldera de Taburiente fue el cuarto lugar declarado Parque Nacional en España, en el año 1954 (actualmente hay 15 Parques Nacionales en nuestro país). Su nombre viene de su forma: una caldera volcánica enorme, de 7 kilómetros de diámetro y paredes verticales de unos 2000 metros de altitud.

Caldera de Taburiente

Estar dentro de la Caldera de Taburiente es increíble. Mires donde mires hay vegetación y paredes de roca

Hay varios senderos que recorren la Caldera, digamos que tanto por dentro como por fuera. Gracias a ellos, puedes adentrarte en bosques de pinos, cruzar ríos, ver cascadas o disfrutar del baile de las nubes bajas con las montañas de la isla. ¡Es un espectáculo de la naturaleza!

Existen varias teorías sobre la formación de la Caldera. Alguien me contó que hace miles de años aquí había un volcán más alto que el Teide. Éste se desplomó y dejó ese gran agujero que es la Caldera de Taburiente. Otras teorías dicen que esto no tiene sentido y que es la erosión del agua lo que ha dado lugar a este paisaje tan singular. Para mí, podrían combinarse las dos teorías perfectamente, sobre todo al ver las imágenes de satélite de la isla:

Caldera de Taburiente

En la imagen de satélite se aprecia perfectamente la hendidura que forma la Caldera de Taburiente en el centro de la isla

Como este parque es un hoyo inmenso en mitad de la isla de La Palma, puede visitarse desde varios puntos. En mi caso lo hice en 3 días desde 3 lugares “estratégicos”, ya que cada uno ofrece una vista diferente de la Caldera. Antes de comenzar a explicarte, comentarte que merece la pena pasarse por el Centro de Visitantes, en la carretera LP-3, ya que te darán mapas y mucha información sobre los senderos.

Mapa Caldera de Taburiente

Éste es el mapa con los senderos del Parque Nacional que te darán en el centro de visitantes. Fuente: Gobierno de España (mapama.gob.es)

Dicho esto, vamos al lío.

Día 1: Roque de los Muchachos. Vista desde el norte

La mayor altura de La Palma es el Roque de los Muchachos, a 2.426 metros sobre el nivel del mar. Gracias a su altitud y la poca contaminación lumínica del lugar, aquí se sitúa el observatorio astrofísico: una colección de gigantescos telescopios que escudriñan el cielo cada noche en busca de respuestas para los interrogantes del universo.

Para llegar hasta aquí hay que hacerlo por la carretera LP-4, de montaña y llena de curvas, como todas las de la isla. Desde Santa Cruz de La Palma se tarda algo más de una hora en coche para una distancia de unos 40 kilómetros (si no recuerdo mal). Lo bueno de la carretera es que el paisaje es espectacular. Hay vistas al mar, se atraviesan partes de bosque y, al llegar a la parte alta, deja de haber árboles para dar paso a los retamones y el mar de nubes.

Observatorio astrofísico, La Palma

Los retamones son estas plantas amarillas que lo inundan todo en el Roque de los Muchachos

A lo largo de la ruta hay muchos miradores, por lo que te aconsejo que vayas pendiente para hacer una paradita y disfrutar de las vistas. Cuando comiences a ver telescopios, es señal de que estás cerca del Roque de los Muchachos. Hay un desvío de la carretera (LP-403) por el que tendrás que subir con el coche aún unos kilómetros más hasta el estacionamiento del mirador. Por cierto, es gratis.

Si en este punto de la subida aún no has flipado, lo harás cuando llegues arriba del todo. Puedes incluso hacer una pequeña caminata de ida y vuelta para tener mejores vistas de la Caldera. Y entonces fliparás aún más.

Roque de los Muchachos, La Palma

Desde el mirador del Roque de los Muchachos se divisa toda la isla. Al fondo, el parque de Cumbre Vieja (Ruta de los Volcanes). A la izquierda, las nubes bailando con la montaña. A la derecha, los pueblos de la zona llana y el mar. El pico del medio de la foto es el Pico Bejenado, otra de las cumbres del parque.

Día 2: Ruta del Barranco de las Angustias. Desde dentro

Ésta es la ruta que me permitió adentrarme en las entrañas de la Caldera de Taburiente. Hay dos opciones para hacerla, partiendo de la base de que hay que llegar en coche hasta el parking de La Viña, en el Barranco de las Angustias.

La primera es ir hasta la Cascada de Colores por el cauce del río y volver por el mismo camino. La segunda, tomar un taxi desde el Barranco hasta el mirador de los Brecitos, para después bajar por el bosque de pinos hasta la zona de acampada, ver la Cascada de Colores y volver al Barranco por el río.

Yo me decanté por la segunda y fue todo un acierto, ya que al ser una ruta lineal se ve mucho más paisaje. Además, la última parte de la ruta, que es el cauce del río, fue la que menos me gustó de todo el sendero. Así que si dudas, yo te recomiendo ir hasta los Brecitos. No te vas a arrepentir.

Del Mirador de los Brecitos al Barranco de las Angustias

Para llegar hasta el Mirador de los Brecitos hay que tomar un taxi en el parking de la Viña. Cuesta 17€ por persona (si recuerdo bien), pero te das cuenta de que están bien invertidos cuando ves todo el desnivel que salva y cuando llegas a tu destino. La vista desde el mirador es muy, muy bonita.

Mirador de los Brecitos, Caldera de Taburiente

Así se ve la Caldera de Taburiente a primera hora de la mañana desde el Mirador de los Brecitos

Desde aquí la ruta tiene unos 14 kilómetros. Es de bajada principalmente, pero se puede llegar a hacer dura en la parte final; no por el terreno, sino por la distancia acumulada en las piernas. La primera parte, hasta las zonas del río y el área de acampada es lo mejor. Todo el trayecto es de bajada entre pinos y con vistas a otros picos de la Caldera, como el Bejenado.

Una vez en la zona de acampada comienza el camino hacia el Barranco de las Angustias (es decir, hacia el aparcamiento donde está el coche). Pero antes, hay que hacer una parada que se sale un poco del sendero: la Cascada de Colores.

Siguiendo el agua

La Caldera de Taburiente es una rica reserva de agua en La Palma. Todo el agua de los barrancos va a parar a dos cuencas, que son la del Taburiente y el Almendro Amargo. Su confluencia en una zona llamada Dos Aguas da lugar al Barranco de las Angustias.

Pues bien, un poco más abajo de esa confluencia sale el desvío hacia la famosa Cascada de Colores. Llegará un momento en el que verás dos riachuelos: uno con agua transparente y otro con agua naranja. Éste segundo es el que tienes que seguir durante unos 15 minutos.

Te estarás preguntando por qué hay agua naranja en este lugar, ¿verdad? La razón es el hierro que arrastra el agua en su recorrido por esta zona del parque. Es por ello que la cascada se llama así, porque gracias a esa combinación del hierro con el agua, la naturaleza pinta un colorido lienzo en mitad de la nada.

Cascada de Colores, Caldera de Taburiente

La Cascada de Colores es una de esas maravillas de la naturaleza que te hacen pensar que estás en otro mundo

Y tras contemplar esta maravilla, puedes darte la vuelta hasta retomar el sendero, que sigue siendo principalmente de bajada y te llevará en unas dos horas hasta el parking del Barranco de las Angustias.

Día 3: Pico Bejenado. Vista desde el sur

El Pico Bejenado es una de las cumbres del Parque Nacional y es de las más famosas junto con el Roque de los Muchachos. Aunque en este caso “solo” tiene 1.845 metros de altitud, lo que lo hace atractivo son las vistas que ofrece y la caminata de subida hasta allí. Ésta puede hacerse de dos maneras: bien subiendo desde la Pista de Valencia, o bien subiendo hasta el parking de La Cumbrecita en coche. Como lo que yo hice fue esto último, es lo que voy a contarte ahora.

Permisos en regla

Es importante que antes de ir, saques tu permiso para estacionar en La Cumbrecita. Sin este permiso, no te dejarán pasar. Para sacarlo puedes hacerlo por internet o ir al Centro de Visitantes con unos días de antelación y te lo dan en el momento, siempre y cuando haya cupo.

Una vez tengas el permiso, para llegar hasta la Cumbrecita hay que tomar la carretera LP-3 hasta llegar al Centro de Visitantes de la Caldera de Taburiente. Al costado del edificio sale la carretera LP-302, que te lleva directamente. Antes de entrar al Parque Nacional hay una barrera, en la que comprueban que tengas tu permiso para aparcar. Una vez lo enseñas, abren la barrera y puedes continuar unos kilómetros hasta el estacionamiento, desde donde tomar la variante hasta el Pico Bejenado.

Pico Bejenado, Caldera de Taburiente

El Pico Bejenado, visto desde un mirador en la ruta desde Los Brecitos al Barranco de las Angustias

Caminando hasta el Pico Bejenado

La ruta tiene unos 3 kilómetros y pico de ida (que se convierten en 7 al tener que volver por la misma ruta hasta el aparcamiento de La Cumbrecita). La dificultad no es excesivamente alta, pero sí que hay partes muy duras.

Por ejemplo, la subida que hay nada más empezar el sendero. Debe ser el primer kilómetro y salva mucho desnivel, por lo que se hace interminable. Después la cosa mejora y, aunque todo el trayecto es de subida, se hace más llevadero. Lo mejor, sin duda, es la parte final, en la que se tienen vistas de la parte “llana” de la isla, donde se encuentran las poblaciones de El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte.

Pico Bejenado

El sendero hasta el Pico Bejenado y las vistas desde la última parte

Una vez arriba, las vistas son una pasada. Se tiene la Caldera a los pies, en un precipicio no apto para los que sufren de vértigo. Algo que me llamó la atención fue una cajita con un libro de visitas dentro (en el cual firmé 😉 ) y que no ví en ningún otro sendero.

¿Ganas de más?

Si te has quedado con ganas de más, estás de suerte, porque hay más rutas dentro del Parque Nacional. Puedes hacer el sendero de Gran Recorrido GR-131, que bordea el parque por sus cumbres y en la parte este empalma con La Ruta de los Volcanes. También existe un sendero que llega hasta la zona de acampada de la Caldera desde La Cumbrecita (el PR-13.1), y otro más exigente que llega hasta el Hoyo Verde y la Cascada de La Desfondada (con un salto de agua de 150 metros) desde la zona de acampada.

No hice ninguno de estos senderos, pero seguro que son preciosos igualmente. Así que si vas a La Palma, no te quedes sin visitar el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, porque, por opciones, no será 😉 .

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