Qué ver y hacer en Melgaço, la región más al norte de Portugal

Melgaço es el destino más al norte de Portugal y uno de los principales lugares para practicar turismo activo en el país. Dos de las razones son que el río Minho marca la frontera con España y que es una de las puertas de entrada al Parque Nacional de Peneda – Gerés, el único de Portugal. Varias sierras confluyen aquí, dando origen a ríos salvajes y preciosos valles, así que es perfecto tanto para relajarse como para soltar adrenalina. ¿Lo descubrimos?

Villa de Melgaço

Melgaço es la principal población de la zona, con unos 9.000 habitantes en todo su término municipal. Así pues, puedes imaginarte que este destino es muuuuy tranquilo. Es una villa con historia, ya que su castillo data del siglo XII, cuando el I Rey de Portugal lo mandó construir para defender el nuevo Reino. (Puedes conocer un poco más de la historia del rey y cómo nació el país en mi post sobre Guimarães).

El castillo se puede visitar y subir a lo alto de la Torre de Menagem, desde donde se tienen unas vistas muy bonitas del pueblo y los alrededores. Se conserva también parte de la muralla y es muy agradable pasear por el centro del pueblo, ya que mantiene callejuelas estrechas y casas de piedra, creando rincones muy bonitos.

Melgaço
Melgaço es una villa pequeña, pero llena de cosas por hacer

Museos

Existen algunos museos en Melgaço que son interesantes. Uno de ellos es el Espaço Memória e Fronteira, que repasa los tiempos más difíciles de esta zona del norte de Portugal. En su planta baja hay una pequeña exposición sobre el contrabando, actividad que permitió a muchos habitantes sobrevivir en esta frontera en tiempos en los que ambos países vivían dictaduras. Las pocas posibilidades de futuro que ofrecía esta tierra obligaron a muchos a hacer las maletas y emigrar. Algunos lo hacían de forma legal, pero muchos otros se arriesgaban a cruzar ilegalmente primero España y después los Pirineos con tal de llegar a Francia o Alemania, países con mejores perspectivas económicas. Sus historias se encuentran en la planta superior del museo.

Por otro lado, resulta curioso que en este pequeño pueblo exista un Museo del Cine, pero todo tiene una explicación. El crítico de cine Jean Loup Passek era un enamorado de la región de Melgaço, por lo que realizó una importante donación de objetos relacionados con el nacimiento del cine. Destacan las lámparas mágicas, precursoras de los films, y muchas máquinas y carteles únicos, como una de las tres copias que existen en el mundo del cartel que anunciaba la primera exhibición de la primera película de los hermanos Luimére en París. ¡Una joya!

Termas de Melgaço

Otro pedazo de la historia de Melgaço se encierra en las paredes de sus termas. Se cree que sus aguas ya se utilizaban en la época romana, aunque su momento de esplendor fue a finales del siglo XIX, cuando recibía la visita de la burguesía para tratar sus problemas de salud. Alrededor de las termas se construyeron hoteles y se convirtió en una zona rica. Ahora, tras unos años de abandono, las Termas de Melgaço están en proceso de restauración y a punto de abrir al público de nuevo, con piscinas termales y diferentes salas de tratamientos para pacientes con dolencias como lumbalgia o diabetes.

Termas de Melgaço
El grupo que visitamos las Termas de Melgaço nos quedamos con ganas de probar sus aguas termales. ¡Habrá que volver!

Castro Laboreiro

Castro Laboreiro es la zona de montaña de Melgaço. Se sitúa dentro del Parque Nacional Peneda – Gerés y posee un encanto particular por su entorno natural y la forma de vida tradicional. La vida de Castro Laboreiro pasaba y pasa por la agricultura y la ganadería. Es por ello, al ser una zona de montaña, que los pueblos se dividían antiguamente en dos: las brandas y las inverneiras. Las brandas son los asentamientos en las zonas más altas de la montaña, donde se llevaba el ganado a pastar en las épocas más cálidas, mientras que las inverneiras eran las zonas a menor altitud donde se pasaba el invierno.

El pueblo de Castro Laboreiro es una de esas inverneiras y en él podemos encontrar muestras de la arquitectura típica de la zona. Existe un pequeño museo en el que conocer en detalle la vida aquí, y al lado una casa Castreja que muestra cómo eran estas casas antiguamente. En la planta baja se guardaban los utensilios para labrar la tierra y en la parte alta se encontraba la vivienda. Sónia y Antonio, de la empresa Just Natur, realizan diferentes tours por la zona de Castro Laboreiro para conocer su flora y fauna y otros secretos. Fue una lástima que la niebla no nos dejase ver mucho de los alrededores, porque se intuía un paisaje muy bonito.

Castro Laboreiro
La iglesia de Castro Laboreiro es un ejemplo de esa arquitectura típica de la zona de Melgaço

Turismo activo

Si lo que buscas es un poco más de aventura, puedes romper la tranquilidad con un poco de adrenalina. Al fin y al cabo, ¡Melgaço es el paraíso del turismo activo en Portugal!

Barranquismo

En un entorno de montaña una de las actividades más atractivas es el barranquismo. Con diferentes niveles de dificultad, consiste en caminar en el río salvando obstáculos naturales, como cascadas, o saltar y nadar en zonas más profundas. En mi caso lo hice con la empresa Montes de Laboreiro, que te dan todo el equipamiento. Casco, arnés y, sobre todo, el neopreno, muy importante para mantener el agua fría del río a raya. La duración es de unas dos horas y la actividad se hace en las inmediaciones de Castro Laboreiro. El paseo más básico, pero no por ello menos apasionante, cuesta 22€ por persona. ¡Muy recomendable!

Barranquismo Montes de Laboreiro, Melgaço
Tirarse por ‘toboganes naturales’ como esta cascada es una de las muchas cosas divertidas que se pueden hacer en una excursión de barranquismo. Fotografía: Foto Melgaço

Rafting

Teniendo un río como el Minho pasando por Melgaço, sería casi un pecado que no hubiese una actividad acuática en él. El rafting es la actividad estrella en Melgaço, y los rápidos de categorías II y III del Minho los protagonistas de una de las mayores aventuras que se pueden tener en la región. La empresa Melgaço WhiteWater realiza este tour por 30€ por persona, en el que además se pueden ver las pesqueras que utilizan los lugareños para obtener pescado a lo largo del río. Los rápidos no son muy fuertes por lo que es una actividad apta para todos los públicos. Aún así, siempre hay que seguir las recomendaciones de los guías para que todo transcurra sin problemas.

Rafting Melgaço Whitewater
¡Remar, remar y remar! Así es como se superan los rápidos del río Minho. Fotografía: Foto Melgaço

Qué y dónde comer en Melgaço

Alvarinho, quesos y fumeiros

Si pensamos en esta zona del norte de Portugal, con Galicia al lado, es obvio que hay que hablar de vinos. El vino verde, proveniente de la variedad Alvarinho, es uno de los vinos portugueses más nombrados y premiados a nivel internacional. Para darlo a conocer y promocionarlo, el Solar do Alvarinho, en el centro de Melgaço, ofrece catas de este vino y también vende las mejores marcas. El edificio, además, es muy interesante por sí solo, ya que era la antigua prisión.

El Alvarinho marida perfectamente con la especialidad culinaria por excelencia de Portugal, el bacalao, y además con los productos regionales. El cordero asado al horno y los ahumados (fumeiros), no pueden faltar en los menús. Muy rico es también el queso de cabra. La marca más reconocida es Prados de Melgaço, y es posible visitar sus instalaciones para ver las cabras y conocer cómo producen las diferentes variedades de queso.

Restaurante Chafarix

El mejor lugar para comer o cenar en Melgaço es el Restaurante Chafarix. Están especializados en cocina minhota, es decir, de la región del Minho. Pude probar varios entrantes, como una gran tabla redonda de quesos y fumeiros, queso al horno o tiras de jamón guisadas con cebolla y alvarinho. Después no pudo faltar el bacalhau ao Alvarinho (bacalao al alvarinho), especialidad de la casa, cocinado al horno con huevo rallado por encima. Y para terminar, una gran variedad de postres.

Restaurante Chafarix, Melgaço
Algunas de las delicias que probé en el Restaurante Chafarix de Melgaço

Miradouro do Castelo y Miracastro

En Castro Laboreiro existen también estos dos restaurantes donde probar la cocina de la región, y ambos están uno enfrente del otro. Entre las especialidades que pude probar están la sopa de verduras, el cordero asado y el bacalao al horno, todo ello regado, cómo no, con alvarinhos.

¿Cómo llegar a Melgaço?

Es muy fácil llegar hasta Melgaço desde Oporto y Vigo, pero hay que tener coche. Simplente hay que llegar hasta Valença por autovía y de ahí tomar la N-101 que después se convierte en N-202. Esta misma ruta te llevará también hasta Castro Laboreiro. Si necesitas alquilar un coche o volar hasta Oporto o Vigo, te recomiendo comparar precios con Skyscanner.

En cuanto al alojamiento, hay varias opciones en la zona. En mi caso me alojé en el Hotel Castrum Villae, en Castro Laboreiro, limpio, bien situado y con desayuno continental. Puedes buscar tu hotel también en Booking para comparar las diferentes opciones de la zona.

Por último, no te olvides de contratar tu seguro de viajes. Aunque Portugal sea parte de la Unión Europea, el sistema sanitario no es el mismo. Te recomiendo echar un vistazo a Mondo y ahorrarte un 5% en tu contrato.

Como ves, no faltan opciones en Melgaço para disfrutar de una escapada muy completa. Naturaleza, adrenalina, relax, gastronomía, historia, cultura… ¡En Melgaço hay de todo!


Este viaje fue posible gracias a Discover Melgaço, quienes, en el marco de las Jornadas de Turismo de Naturaleza ‘Pegada Zero’, me invitaron a recorrer la zona junto a otros bloggers, periodistas y especialistas en turismo. 

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